mayo 15, 2009

Salinas tiene razón

Aunque me vi tentado de escribir del villano favorito de las telenovelas mexicanas, en esta ocasión estoy hablando del otro Salinas. A pesar de que esté violando la ley y pese a que seguramente podríamos encontrar infinidad de razones para recriminarlo, hay ocasiones en que por pecar se encuentra el camino.

El pecado de Salinas Pliego se llama digitalización. El ancho de banda que normalmente ocupaba la transmisión de los canales de televisión análoga era mucho más amplio que el que ahora ocupará la televisión digital. Sergio Sarmiento durante las discusiones en torno a la Ley Televisa lo llamó el derecho de una empresa para disfrutar de haberse vuelto más eficiente (si estoy dejando de ocupar espacio de radiodifusión, entonces puedo crear nuevos canales en el mismo ancho de banda que ya me había concesionado el Estado). Por supuesto que esta aberrante interpretación de la ley no pasó de un artículo chusco en Reforma.

El dilema del asunto, sin embargo, no tiene que ver con esto sino con la imposibilidad del cliente para disfrutar de un servicio de telecomunicaciones acorde con los avances tecnológicos con los que ahora se cuentan. Las leyes obsoletas han provocado que los mismos jugadores de siempre se mantengan en los mismos márgenes ofensivos de ganancias mientras el resto de los competidores sólo puede quedarse esperando a que por concesión graciosa de la COFETEL algún día les hagan caso y se abra el espectro para alternativas.

La línea HiFi es a todas luces una ilegalidad y debe la televisora ser sancionada por haberlo hecho. Sin embargo es importante analizar el discurso alrededor de este caso ¿Por qué Telmex no puede entrar a la televisión? ¿Por qué Televisa no puede hacer lo propio para el teléfono? ¿Por qué si la tecnología lo permite se está bloqueando la posibilidad de mayor competencia en estas áreas? ¿Por qué el Estado se convierte en defensor de facto de los privilegios que tienen a la economía sumida en la miseria, más que cualquier crisis de la naturaleza que queramos?

TV Azteca busca ofrecer un servicio de televisión digital. Adelante, que lo haga. Si no es Salinas Pliego, que sea otro competidor con mejor servicio. Lo que no sigo sin entender es porqué seguimos aferrados a leyes empolvadas que ya nada tienen que ver con la situación actual. Es ahora cuando extrañamos una buena reforma en la ley de telecomunicaciones que nos quedaron debiendo nuestros legisladores en 2006.


 

mayo 12, 2009

Caer de la gracia de Felipe

El anuncio de la Comisión Federal de Competencia sobre la colusión de precios que se dio entre CEMEX , Cementos Apasco y Cementos Cruz Azul desde 1982 ha venido como un balde de agua fría para una empresa que se ha visto envuelta en una espiral de malas noticias. Por lo menos esta investigación parece una venganza de Presidencia hacia ellos por aquello del "ataque especulativo" al peso que se dio a finales de 2008 por, entre otros, la empresa cementera.

El golpe a CEMEX parece venir como una estrategia antimonopólica, uno de los aspectos que más se le ha criticado al actual presidente por su falta de acción. Primero fueron las resoluciones contra Carlos Slim después de que éste declarara que la crisis financiera era mucho mayor de lo que el presidente estaba diciendo (y que de hecho resultó mucho peor incluso que lo que Slim decía). El siguiente caso fueron sin duda las resoluciones del IFE contra TV Azteca de parte de Leonardo Valdez. El movimiento de Eduardo Pérez Motta para exhibir a otro de los intocables parece parte de una orquesta muy bien calculada.

En varias ocasiones se ha mencionado el rencor que el actual presidente es capaz de mostrar, lo iracundo que puede resultar ante quienes lo cuestionan y quienes lo traicionan ¿Es éste otro ejemplo del malestar del presidente ante los reclamos de la iniciativa privada?

Puede tratarse únicamente de una coincidencia, pero llama la atención la beligerancia del gobierno frente a quienes han intentado en algún momento perturbarlo en su trono ¿Reclamos por ineficiencia ante la crisis? ¿Quieres hablar de ineficiencia? Recordemos, Lorenzo, cuántos años has vivido de privilegios. Recordemos, ah, casualmente la COFECO estaba trabajando en este documento que ahora le llega a la prensa.

El trabajo de la COFECO viene a poner luz sobre algo que ya se sabía desde hacía tiempo. Las consecuencias comienzan a sentirse. Apenas el martes las acciones de CEMEX perdieron 5%.

mayo 09, 2009

Si la culpa no es del tonto

Si las elecciones se ganaran con rostros, creo que ahí la llevarían bien Rodrigo Medina y Fernando Elizondo. Pasearse por Monterrey es en estos días un enfrentamiento con lo más surrealista y absurdo de la política en nuestro país. Sales de la televisión para reproducirte por millares en cada pedazo de cartón y manta que te encuentres en tu camino y que los millones que te damos con nuestros impuestos te permiten pagar.

Ayer iba con rumbo al centro por Constitución. Resulta normal que de vez en cuando el tráfico se congestiona ahí por algún accidente o por la hora de salida del trabajo. Después de algunos minutos avanzando lentamente nos percatamos del motivo de todo esto. Desde un puente peatonal había señoras con mantas de Rodrigo Medina. Decenas de ellas, todas con silbatos y gritando estupideces. A los costados había señores y jóvenes (y ésta es la parte más dolorosa). Cada uno de ellos con un pendón del mismo candidato, como haciéndole guardia de honor. Por todos lados gente avanzando entre los carros. El tráfico, el bienestar, la tranquilidad de la ciudadanía, todo eso puede esperar que nuestro candidato quiere darse a conocer de formas cada vez más absurdas y aburridas.

El candidato del PAN no se queda atrás. Tomando por asalto residencias en San Pedro (en cada esquina), o apoderándose de los costados de los edificios más grandes de la ciudad, aparece su cara. Espectaculares por doquier, mantas, mensajes huecos ("cadena perpetua a secuestradores" o aquella de "vamos a blindar San Pedro") ¿Ésta es la política hoy?, pregunta estúpida que nos hacemos cada tres años sin nunca recibir una respuesta diferente. Por supuesto que esto es la política ¿qué más se puede esperar?

Los comités de campaña se juntan cada tres años para hacer el mismo ejercicio hueco ¿Qué dice la gente que es el mayor problema? Las encuestas dicen que es la pobreza o la seguridad ¿Traducción? Hagamos que además de la cara de tonto, venga un mensaje en torno a la seguridad, o al bienestar, o al empleo, o a la familia. Mismos mensajes una y otra vez. Cuando uno revisa sus propuestas, salen con cosas como "mayor seguridad para tu familia", "tranquilidad para los tuyos", "trabajo para todos", etcétera.

Pero la crítica no es para ellos. A final de cuentas ellos están reaccionando a un estímulo que les damos nosotros. La pregunta que más me intriga es ¿por qué si los vemos hacer lo mismo una y otra vez, por qué si sabemos que su mensaje proviene de una encuesta telefónica y no porque verdaderamente piensen que la seguridad es un compromiso que se debe llevar más allá de una frase pegajosa al momento de hacer campaña? ¿Por qué seguimos votando por los mismos? ¿Por qué sigue encumbrada e inamovible la dupla PRI-PAN, o la DUPLA PRI-PRD (en algunos lugares)? ¿Qué estamos haciendo para cambiar eso? ¿Los vamos a castigar por su falta de imaginación? ¿Lo vamos a hacer en esta elección? Lo dudo.

Cuando le pregunto a las personas que se me acercan cómo es que viendo lo indignantes y ofensivas que resultan estas campañas harán algo diferente, me dicen que no. "Para qué, si como quiera va a ganar (ponga el que más disgusto le cause)". Vaya. Si la culpa no es del tonto, sino del que sigue votando por él.


 

mayo 08, 2009

Complot

En la medida que sigue pasando el tiempo, todas las "ocurrencias, paranoias e idioteces" de López Obrador se siguen demostrando ciertas. Qué ironía. 

mayo 07, 2009

¿Qué va a pasar con las elecciones?

Esta pregunta vendrá en los próximos días, cuando los candidatos se percaten que fueron enviados a su casa a ponerse cubrebocas y olvidarse de la elección. Algunos pensaron que las medidas sanitarias no les tocaban a ellos (ellos, tan sanos, cómo). Otros ni siquiera pensaron, no reaccionaron y apenas comienzan a sacar cuentas de los daños.

Es probable que la primera acción sea que alguno de los partidos menos visibles se inconforme ante el IFE. Emergencia o lo que sea, pero el tiempo que debieron de haber aparecido en televisión y el tiempo que pudieron haber dedicado a campañas de tierra fue suspendido. Mientras se deliberaba si las visitas a casas estaban prohibidas o si eran recomendables, mientras se decidía si el virus era mortal o no, las campañas estuvieron detenidas.

Sin afirmar que esto se trate de una acción deliberada de parte del gobierno federal o de los gobiernos estatales, es importante señalar que quienes más beneficiados se vieron por la situación fueron los partidos en el poder. A razón, a nivel federal la presencia del gobierno en los medios de comunicación era inevitable mientras que los partidos opositores sólo aparecían en la nota de que eran aprobadas reformas en materia de seguridad y algún que otro convenio de colaboración con instancias internacionales ¿Los partidos políticos estarán dándose cuenta del daño o siguen todavía untándose gel antibacterial por todo el cuerpo?

Hay algunas preguntas interesantes que me gustaría hacerle a mi grupo de analistas que me acompañan en estas líneas, que precisamente ayer nos hacíamos algunos amigos en un programa de radio en la UDEM ¿A quién beneficia esta situación? Sin duda que al gobierno no le puede beneficiar la desastrosa situación económica, turística y diplomática que vendrá como consecuencia de las medidas tomadas en materia de seguridad (aunque ahora el presidente se crea salvador de la humanidad). Pensar que lo hicieron deliberadamente puede descartarse de manera inmediata. Sin embargo había también otra pregunta ¿quiénes se aprovecharon más de esta crisis? Aquí es la pregunta que les quiero hacer.

Un amigo tuvo la oportunidad de aprovechar su puente forzado para visitar su casa en Ensenada, municipio de Baja California. Allá, con todo y que se acaba de demostrar que el primer caso en América de influenza porcina se dio en California, la gente se burló de las medidas sanitarias. Vamos, algunos ni siquiera sabían de qué estaba hablando Córdova Villalobos cuando decretó la suspensión de clases para los estudiantes en el Distrito Federal ¿Cubrebocas? Por favor. El gobierno de aquel Estado hizo poco por coordinar la alarma nacional y transmitirla a sus ciudadanos. Caso totalmente opuesto en Nuevo León donde fuimos los primeros en decretar suspensión de clases después de la capital y de manera unilateral, antes de que el gobierno federal siquiera lo pensara. Acá el gobierno nos mandó a casa y nos puso a su disposición a través de los medios. La pregunta obligada es ¿Tuvo algo que ver con que aquí se estarán celebrando elecciones para gobernador (y casualmente su delfín Rodrigo Medina fue el único con capacidad de encontrar 10,000 tapabocas cuando la emergencia se decretaba), mientras que en Baja California sólo se estarán cambiando diputados locales y federales?

Las elecciones sin duda se verán trastocadas por esta situación. Los partidos, el miércoles acusaba López Dóriga en su columna, pagarán las consecuencias de no haber reaccionado ante la situación. Muestra de su distanciamiento y poca preocupación. Más bien yo preguntaría ¿Cómo iban a reaccionar si las instrucciones fueron que se fueran a sus casas? Sin saber de qué tamaño era el peligro (y soy un creyente de que el gobierno federal tampoco lo sabía, no me estoy sumando a la teoría conspiratoria), ¿qué podían hacer los partidos?

La verdadera pregunta es ¿qué van a hacer a partir de ahora que volvemos a la normalidad? ¿Reaccionarán o sólo se dejarán llevar por la inercia? Si hacen lo segundo, sin duda los partidos en el poder serán los mayores beneficiados. Todas esas horas bombardeados por instrucciones oficiales tendrán su recompensa el 5 de julio para estos salvadores de la humanidad y sus contrapartes en los Estados. Y en el IFE sigue el silencio.

mayo 03, 2009

Reconocimiento público

La respuesta del gobierno federal fue contundente a pesar de que sabían que acarrearía un costo político y económico enorme. Se le podrá acusar de muchas otras cosas, pero a mi juicio su labor en estos días de crisis ha estado a la altura y es necesario hacer un reconocimiento.

Hace unos días reflexioné sobre el papel que los políticos podrían tener durante estos días de emergencia y cómo eso se podría convertir en una palanca para las elecciones federales intermedias. Un buen papel tendría que significar para el partido en el poder (a nivel federal y local) un premio de parte de los ciudadanos. La respuesta del gobierno desde el primer jueves que se convocó al Consejo de Salud presidido por José Ángel Córdova Villalobos algunos la tacharon de exagerada y con ganas de crear pánico. La verdad es que ese pánico era necesario o de lo contrario las consecuencias hubieran sido mucho mayores.

La suspensión de clases fue el primer golpe, luego la recomendación enfática para evitar congregaciones masivas. Salvo algunas excepciones, todos han acatado la señal y el virus se encuentra en su ocaso (no así el peligro, sólo los casos), lo que llevaría a un estado de estabilización según nos han comentado los medios de comunicación. Las quejas han venido de varios flancos, particularmente el ramo económico que ha visto afectada su actividad por obvias razones. Los de la industria turística se encuentran en el momento más crítico de muchos años, Rodolfo Elizondo incluso mencionó que esto será mucho peor que el huracán Vilma de 2005 que destruyó la zona hotelera de Quintana Roo. La confianza tardará mucho en recuperarse y los señalamientos discriminatorios contra todo lo proveniente de México no se han hecho esperar. La clave aquí será impulsar el consumo interno que debe ser nuestra tabla de salvación.

¿Cómo entonces, con todo esto encima, puedo afirmar que fue una buena decisión? La sociedad se encuentra en un estado paranoico, la economía ya golpeada por la crisis económica probablemente entre en una fase todavía más preocupante, la confianza económica hacia México desde el exterior se encuentra en un momento lamentable, y ayer publicaba El País un análisis sobre cómo es posible que mientras en otros países la influenza ha cobrado cero vidas, aquí ya vamos para la veintena. Pareciera que la evaluación debería ser adversa.

La respuesta es mucho más simple. El presidente tal vez no tuvo alternativa y se lanzó al vacío. O tal vez decidió asumir los costos y esperar que el resultado a mediano plazo le recompensara, tal vez demasiado tarde para la elección intermedia ¿Cuándo un político hace este cálculo y decide sacrificar los indicadores de buen gobierno y economía sana por un bien mayor? La salud es un caso inobjetable. Volvamos los ojos a un caso donde el gobierno hubiera decidido callar y dejar que esto se multiplicara, y sólo decretar un estado de emergencia cuando los números fueran apabullantes. Pudiera haber tenido todos los argumentos para no generar pánico y esperar a que la cepa fuera en verdad un peligro para la salud pública. Con un caso relativamente focalizado en la capital y con pocas muertes, decidió que esto era una emergencia que necesitaba todos los recursos y toda la atención ¿Quién toma una decisión de este tipo? No cualquiera.

Otra ¿Cuántas veces hemos visto al presidente salir en los medios? Prácticamente ha delegado el asunto al secretario correspondiente ¿Cuántas veces pudo haber tenido la oportunidad para al mejor estilo de Vicente Fox, salir y decir que todo estaba bien y venderse como un político que está en la primera línea del combate? ¿Cómo superar la tentación? Algunos le han criticado su falta de protagonismo, yo se lo aplaudo. Si la oposición detectaba un dejo de propaganda electoral en este asunto hubiera sido un desastre.

¿Cómo reconocer una serie de decisiones costosas como algo que se merece reconocer? Creo que estamos ante un ejemplo de lo que debe hacer un buen gobierno ante una crisis de la magnitud de que nos encontramos hoy en día. Es muy fácil criticar, reconocer es lo complicado. Con todos los defectos que seguramente le podemos encontrar a las decisiones que ha tomado el gobierno en estos días, hoy yo quiero hacer un reconocimiento público al gobierno federal porque se ha comportado a la altura de las circunstancias.

abril 29, 2009

Llamada

Suena el teléfono
"Bueno"
"Buenas tardes, le hablamos de la Organización para la Democracia. Tiene usted unos minutos para una encuesta"
"Sí"
"¿Sabe ya por quién va a votar este próximo 5 de julio?"
"Todavía estoy indecisa"
"Me permite leerle la siguiente noticia... (noticia sobre un supuesto involucramiento de Rodrigo Medina en ejecuciones del crimen organizado) ... ¿Ahora ya sabe por quién va a votar este 5 de julio?"
"No, todavía no"
"Muchas gracias, es todo"

De Inbox en Inbox

Tiende a comenzar con algo así como "tengo un amigo en el gobierno federal que me contó que…". Yo pensaría que se trata en verdad del tiempo libre que nos han autoimpuesto a muchos de lo que nos dedicábamos a la academia antes de descubrir que es una actividad peligrosa para la salud pública. La idiotez que ronda el ambiente tiende a contagiarse más rápido que la influenza ¿Ya supiste que mañana declararán ley marcial?

Desconozco qué alimente a esas mentes enfermas que procuran aumentar la paranoia. Es un sentimiento bonito, sí. Nos hace sentir vivos, sí. Recuerdo una novela de terror de Dean R. Koontz (no recuerdo el título del libro pero seguramente era una de esas chafas que él normalmente escribe) donde un científico loco había logrado crear personas sin ningún tipo de emoción, pues así las podía hacer máquinas superproductivas. La única emoción que prefirió no quitar fue el miedo. Éste le permitía al ser humano mantenerse alerta y buscar su supervivencia a toda costa. El miedo nos alimenta. Ahí entonces caben esas decenas de cadenas que van de bandeja de entrada en bandeja de entrada, multiplicándose como si se tratara de cepas de un virus incurable y mortal. Casi escribo moral, pero me di cuenta a tiempo de mi error tipográfico.

Si todo lo que dicen fuera cierto, nuestro país ya estaría tomado por los enfermos iracundos que son incapaces de encontrar un cubrebocas en ninguna farmacia (¿y porqué no han ido a asaltar a la gente de Rodrigo Medina que parecen los únicos poseedores de estos accesorios hoy en día?, si eres capaz de no morir de náuseas ante su logo pegado en la parte exterior). También los hospitales estarían abarrotados en todas sus salas de emergencia con cientos de pacientes que intentan a toda costa ser cubiertos por la Secretaría de la Defensa Nacional (sí, en el Campo Marte están yendo a echar los cadáveres por millares para que la prensa no se entere). También el Gobierno del Distrito Federal ya dispuso anunciar dentro de unas horas el corte del suministro de alimentos y agua a la capital para evitar más contagios. Vamos todos a Wal Mart a comprar lo poco que queda o si no moriremos de sed y de hambre.

Vaya. La imaginación es la que nunca se nos termina. Insisto, todo esto es producto de nuestro aburrimiento ¿de verdad no hay nada mejor qué hacer? Ya he actualizado mi perfil en Facebook más de diez veces en estos tres días. Estoy a la caza de cualquier nuevo usuario que se conecte al Messenger para preguntarle como está. Y el alcohol, sí, ese buen compañero de momentos de aburrimiento como éste, el alcohol baja las defensas así que sería un acto suicida emborracharse (espero que más de uno se haya sorprendido con esta noticia). Las ventas de FEMSA siguen yéndose al cielo casi a la par que las de las farmacias. Ya no hay alcohol (el de caña, el que usamos para esterilizar ahora hablo) en ningún lugar. Nos lo untamos por todo el cuerpo buscando matar al virus antes de que nos alcance.

El mejor antídoto es la felicidad, me han dicho. Practiquémosla. Esto se va a acabar más pronto de lo que pensamos, y entonces nos olvidaremos otra vez de nuestras ocurrencias con los cientos de pendientes que nos recibirán en la oficina.

abril 28, 2009

Sobre la influenza política

La buena noticia es que los políticos tienen la oportunidad de reivindicarse ante sus representados actuando de manera acertada y transparente ante la emergencia sanitaria. 

La mala... que ya se enteraron, y ya comenzaron con idioteces. 

PD. Notable excepción el secretario de Salud Córdoba Villalobos. 

abril 25, 2009

Cubrebocas

El aislamiento es el primer padecimiento de una epidemia. No tanto la que es forzada por las autoridades sanitarias, sino la psicológica. No saludarás a tu prójimo, no hablarás con él, no lo mires pues el contagio se puede dar desde cualquier vía. Compartir se vuelve un pecado y el individualismo nos torna hacia nosotros mismos, ese incómodo momento donde tenemos que comenzar a hablar sin mover la boca. No importa, pues al cabo se encuentra cubierta.

Ayer casualmente estaba en una iglesia y me encontré un folleto interesante sobre las instrucciones para una confesión exitosa. La interpretación de los pecados que pueden surgir de no cumplir con el decálogo de Moisés todavía más. Cuando se habla mal de una persona se está afectando el octavo mandamiento sobre no levantar falso testimonio ni mentir. Cuando se entra a la interpretación ("descubre si tú has faltado a este mandamiento"), menciona que escuchar gozoso de una calumnia o infamia es también pecado. Me quedé pensando cuántas veces habré participado sin saberlo en esas cosas. Lo bueno es que el goce tendría que ser demostrado para podérmelo imputar. Una sonrisa que se me haya escapado, un momento de soltura, algo.

Las noticias van volando sobre si se trata de una epidemia o no. Brotes que ahora forzosamente tienen que ser reportados de acuerdo a la última instrucción del gabinete de seguridad. Se congregaron el jueves en la noche de emergencia y entonces tuvimos a bien enterarnos que no era un pecado cualquiera. El Universal publica el sábado una fotografía de un comerciante ambulante vendiendo cubrebocas a dos por 25 pesos. Es lo menos que podríamos hacer ante la crisis. Me parece un excelente cuadro para aquella campaña que ahora lanzan para combatir la economía informal: "que esté mejor empleado" y el ambulante vendiendo cubrebocas. La gripa porcina saca lo mejor de cada uno.

Tengo un boleto a la Ciudad de México para el próximo 4 de mayo. Comienzo a invadirme de esa psicosis colectiva y me pregunto si es la mejor idea. No consentirás pensamientos ni deseos impuros. Comienzo a pensar qué harán todos los candidatos a diputados federales, a la asamblea legislativa del DF, los que querían convencer a los indecisos. Ahora sin televisión que puedan pagar por orden del IFE, y sin poderse congregar por orden de la Secretaría de Salud. Pueden comenzar a practicar la telepatía pues muchas alternativas no les quedan.

Cubramos nuestra vida mientras esta emergencia pase y esperemos que pase pronto. Mientras tanto, a tener que vivir con nuestros pensamientos más incómodos, esos que les da por salir cuando se tiene demasiado tiempo libre. Dios nos libre de tener otro día sin clases. Eso de pensar puede ser más peligroso que cualquier influenza.