octubre 06, 2010

Un pueblo rojo

Esta mañana desperté con la inundación roja en Hungría. Resolví pasar la página y sólo hasta el mediodía revolví de nuevo el periódico. Lodo convertido en desgracia, elementos tóxicos que transforman el panorama de un tono sangriento, literal.

La rutina se vuelve asfixiante, pero a la vez también constituye uno de los poquísimos elementos que le dan cordura a una vida construida sobre pequeñas fórmulas que funcionan por su frecuente repetición. Poner el despertador a las 6 y media sólo para dejarlo sonar hasta el momento en que se entreteje con algún sueño de esos que se aferran a la fantasía. Quebrar la tranquilidad emocional con las primeras gotas heladas de la regadera sin que necesariamente terminen de despertarnos. Mirar fijamente hacia afuera con un tazón de cereal barato que sólo se come por la comodidad parsimoniosa del ejercicio digestivo.

Un pueblo convertido al rojo se vuelve una noticia espeluznante, pero a la vez necesaria. Es similar a la sensación en el fondo del estómago al mirar las fotografías de Veracruz bajo el agua, o Oaxaca entre el lodo, o aún más emocionante, Monterrey bajo las balas de dos o tres bandas que parecen no tener el menor ánimo de dejar de despilfarrar sus recursos en una guerra idiota. La sucesión de desgracias se vuelve lo único que nos va sacando de un estado letárgico insoportable.

Pero esta vez es un color carmín que inunda todo el panorama. No solo es la noticia que viene a sumarse a los incendios en California o los tornados en Mississippi. Es el trasfondo artístico de la nota. Es descubrir seres humanos que de cintura para abajo parecen víctimas de un ejercicio básico de Paint. Click, rellenar figura con el color seleccionado ¿está seguro de querer guardar los cambios hechos? Sí, seguro. Si no, no lo estaría haciendo. Son los caminos invadidos por la tortura monocolor frente a la diversidad que está escondida para otro día.

Me aburro. Quedo en espera del próximo evento que me haga reconsiderar mi existencia, y esa sensación de que nada puede sorprenderme ya.

septiembre 23, 2010

Limpiando la casa

El Proyecto de recuperación de la Colonia Independencia en Monterrey tiene un significado especial para la ciudad. No sólo se trata de un espacio que fue colonizado por bandas del crimen organizado ante el abandono de la autoridad y de la sociedad misma. Se trata además de la oportunidad que el gobierno está buscando con desesperación para recuperar su imagen ante los constantes embates de la opinión pública por el pobre desempeño que han mostrado hasta este momento. Por ello es importante no perder de vista los detalles de este enorme objetivo.

Un espacio originalmente habitado por familias de trabajadores que laboraban para la Fundidora de Acero Monterrey y que fue bautizada como San Luisito por el origen de sus pobladores, fue víctima de la urbanización y quedó atrapado entre enormes avenidas de alta velocidad al norte, y la Loma Larga hacia el sur. La quiebra de la empresa que los empleaba en 1986 generó que sus trabajadores e hijos tuvieran que comenzar a buscar por cuenta propia cómo hacerse de ingresos. Muchos de ellos hábiles en el uso de maquinaria pesada pudieron establecer talleres de diferentes actividades que hasta la fecha sobreviven, pero también otros quedaron a la deriva y con un futuro incierto.

La inversión para recuperar este espacio por supuesto que es aplaudido, pero debe tener un plan más profundo que simplemente la construcción de parques y centros deportivos ¿de qué le servirá a un joven dedicarse al deporte si esto no viene aparejado con un robusto programa de becas deportivas? sólo por poner un ejemplo. La privatización de las canchas del Río Santa Catarina vinieron a agravar aún más una situación que de por sí ya era complicada. La negativa de la Comisión Nacional del Agua para permitir su reconstrucción hace evidente la urgencia por este esfuerzo.

Será muy importante no tomar la salida fácil de culpar de todos los males a las zonas marginadas, como si el resto de la sociedad regiomontana no estuviera siendo abierta partícipe del clima de corrupción e impunidad. Las encuestas sobre cultura de la legalidad no presentan una diferencia significativa entre distintos estratos sociales o niveles de educación cuando se les hacen preguntas relativas a la oportunidad de cometer un ilícito si se trata de ayudar a un familiar o proteger el patrimonio propio. El problema es mucho más grave, profundo y generalizado de lo que se piensa. Recuperar la Colonia Independencia tendrá efectos positivos a largo plazo, pero no podemos caer en el simplismo de pensar que los más desfavorecidos son los que tienen a la ciudad volteada de cabeza. Ni tampoco pensar que sólo con la inversión en infraestructura el problema se resolverá automáticamente.

agosto 30, 2010

Éxodo

La cobardía se define como la degeneración de la prudencia. La mañana del lunes desperté con una frase en mi cabeza escrita por Lorenzo Zambrano: Los que se van de Monterrey son cobardes.

La ciudad se encuentra en pleno éxodo. Para quienes han puesto atención al segundo texto del Antiguo Testamento podrán recordar que la principal razón para el movimiento masivo del pueblo elegido no fue encontrar un lugar mejor, sino huir de sus demonios. La salida del hogar resulta así no una aspiración, sino una única y dolorosa alternativa. Uno sale de casa no porque quiera un mejor futuro, sino porque el que se tiene enfrente es insuficiente. Parece un juego de palabras pero no es lo mismo.

Monterrey se encuentra secuestrado. Se ha vuelto el nudo del conflicto entre las distintas bandas criminales. No es únicamente el espacio o las posibilidades para transportar, son los consumidores cada vez más adictos y con inmejorable poder adquisitivo, la serenidad y tolerancia de las autoridades frente a los niños bien de la ciudad. Su demanda provocó una oferta, pero esta competencia no tuvo reglas.

No es sólo el éxodo de las familias pudientes al otro lado de la frontera o, irónico, a la Ciudad de México por motivos de seguridad. Es también el éxodo de los mortales de sus rutinas normales. El sábado fui a comer a un restaurante de mariscos en Santiago que en otro momento habría tenido que esperar para ser atendido. Ese día éramos los únicos comensales quizá con otras dos familias. Es el éxodo de nuestros pensamientos, que ahora sólo rondan asuntos de inseguridad y paranoia. Es la dolorosa decisión de dejar al ser y sus actividades que le daban identidad.

Yo no sé si se trate de un asunto de cobardía. Encuentro tantas reflexiones y explicaciones en revistas, periódicos y redes sociales que podríamos encontrarle una buena razón a cada una de ellas. Sí creo sin embargo que la salida de amigos y conocidos de la ciudad no puede ser una buena noticia, ni para el que se va ni para el que se queda. El desmembramiento de una sociedad y su desprendimiento del lugar donde se desarrolló lo dejará amputado emocionalmente. Las historias que rondan en libros y testimonios de individuos que tuvieron que dejar sus países en los tiempos de las dictaduras son reveladores. Tomás Eloy Martínez escribió un libro lacerante que fue publicado poco antes de su fallecimiento. Purgatorio contaba la historia de una mujer que huyó de la dictadura argentina y que dedicó la mayor parte de su vida para intentar encontrar a su esposo desaparecido por los militares. Habérselo encontrado en un café neoyorkino, conversando tranquilamente y a la edad en la que ella lo dejó de ver, la devolvió a la vida. La ausencia de los seres amados y del espacio de vida dejan al ser humano en un purgatorio, en una espera perpetua que no se rompe sino hasta recuperar lo perdido.

Los que se quedan se enfrentan a un lugar desolado. En teoría son los valientes o los que no tuvieron la opción de abandonar el barco mientras aún se podía. Viven intentando mantener las rutinas que los aferren a lo que antes era su vida. El resquebrajamiento se da paulatinamente, no sólo por la ausencia de los que se han ido, sino también por el desfiguro del panorama. El molde del recuerdo deja de caber en la mañana siguiente.

No creo que el éxodo sea inevitable. Se requiere un despertar que aún no se ha dado. Hemos caminado (no sé si cobardemente) de un lado a otro, intentando sacarle la vuelta a los problemas, desde las balaceras hasta la ineptitud y complicidad de las autoridades. Pero no sólo eso, también hemos intentado no ver la complicidad que nosotros mismos hemos creado alrededor del crimen organizado. Los que ahora abandonan la ciudad lo hacen a sabiendas de que este lugar se está pudriendo. La enfermedad requiere anticuerpos, pero éstos han optado por esconderse, huyendo o quedándose.

agosto 24, 2010

Asuntos de familia

La muerte del alcalde Edelmiro Cavazos tiene varias líneas de investigación. Desde aquéllos que sostienen que sólo tuvo que ver con una lucha entre bandas por el control de la plaza, hasta los que afirman que fue con la intención de calentar una plaza que, sienten unos, ya no se la podrían arrebatar a los otros.

Desde que comenzó la disputa abierta entre el cártel del golfo y los zetas hace un año aproximadamente, se supo que los primeros habían hecho una serie de alianzas que casi les garantizarían el triunfo: el cártel de Sinaloa y los de la familia michoacana. Del otro lado, la enemistad entre los Beltrán Leyva a raíz de la traición del Chapo en 2007 los hizo acercarse a los zetas para enfrentarse a sus antiguos aliados. Parecía que la cosa estaba pintada para una rápida desaparición de los dos hijos desobedientes. Recordemos que los zetas provienen de una escisión del cártel del golfo, y los Beltrán toda su vida crecieron bajo el cobijo del cártel de Sinaloa.

Muchos de los sangrientos enfrentamientos que hemos sufrido en este año tanto en la zona de la Laguna y Chihuahua, como en Tamaulipas y Nuevo León, tuvieron que ver con una disputa en dos vías: por un lado mantener las plazas que proveían de recursos económicos a las bandas a través del tráfico de droga, los secuestros y las extorsiones, y por el otro calentar la plaza del opuesto. Este último término es conocido entre los miembros del crimen organizado como la deliberada provocación de la autoridad en las plazas de la banda opuesta para enfrentar a la sociedad con su gobierno y así exhibir las complicidades de éste último con la banda criminal enemiga.

Parecía que la intención de los del golfo y Sinaloa era quedarse con Nuevo León. Los primeros enfrentamientos fueron fuera de esta plaza. Mantuvieron estrecha comunicación con las autoridades al grado que se corrió fuerte el rumor de que hubo una instrucción de dejar hacer a aquéllos que se identificaran en los costados de sus unidades con tres letras correspondientes a las iniciales del cártel del golfo.

El secuestro y asesinato de Edelmiro puede tener muchas explicaciones y probablemente sea muy pronto para aventurarse a defender una de ellas. Sin embargo dos eventos posteriores pueden dar algo de luz sobre qué sucedió. Por un lado está el aseguramiento de una quinta en Los Cavazos con armamento suficiente para derribar helicópteros y el arresto de cuatro delincuentes pertenecientes a la familia michoacana, quienes luego confesaron ser los perpetradores directos del crimen junto con los policías municipales como cómplices. Por el otro, la casa que fue reventada en el poniente de San Pedro el lunes pasado, en donde tenían secuestradas a seis personas y sí, los secuestradores pertenecían a la familia. Seguramente los primeros atrapados hablaron sobre la casa de seguridad a cambio de una pena más cómoda.

Si tuviera que aventurar una explicación, diría que la familia michoacana, aliada del cártel del golfo, deliberadamente asesinó a Edelmiro con la intención de calentar la plaza para los zetas, contra los que poco han podido hacer por sus alianzas corruptas estratégicas que aún sostienen con gobiernos municipales y locales de Nuevo León, Coahuila y Tamaulipas. Por más amenazas, incluyendo el asesinato de candidatos y granadas a corporaciones policíacas, los zetas se han mantenido en el corazón de estos gobernantes que les han asegurado la sobrevivencia frente al embate violento de los sinaloenses y los del golfo ¿por qué esa lealtad cuando pudieron haberse deshecho de ellos? Seguramente asuntos de familia de los que poco podremos enterarnos los mortales.

Pregunta incómoda: ¿por qué los zetas le muestran tanto respeto al Diablo Fernández, personaje que abiertamente ha reconocido tener guardias blancas en la ciudad para eliminarlos? Eso de llevarle los cuerpos a la puerta de su negocio parece más una ofrenda de amistad que una provocación, después de todo cuatro de los seis agresores sobrevivieron al levantón.


 

agosto 02, 2010

El hilo de la injusticia

(Publímetro). El uso de presos de la cárcel de Gómez Palacio para servicio de delincuentes en Torreón provocó escalofríos en la opinión pública los últimos días. Esto ha dejado a la sociedad con la verdad frente a sus ojos: los espacios de readaptación social que ya sospechábamos se encontraban completamente infiltrados por el crimen organizado es también donde se reclutan a los mercenarios que hacen el trabajo sucio de las bandas criminales. Irónicamente con nuestros impuestos estamos alimentando y vistiendo a los mismos que luego en la noche saldrán a dejarnos una ofrenda de cabezas en la plaza principal.

Yo me pregunto cómo sentirá en este momento un funcionario del ministerio público o un juez. Suponiendo que han hecho su parte al integrar el caso y llevar ante un tribunal al sospechoso. Al declararlo culpable, que sólo sucede en el 5% de los delincuentes, éste pasará un trámite administrativo que le garantizará techo y comida, además de un trabajo muy bien remunerado: seguir asesinando sin problemas.

El hilo que mantiene unido a un Estado está en la confianza entre autoridades y ciudadanos. Las lamentables noticias que escuchamos la semana pasada abren otra zanja en esta relación pues deja sin sentido mucho del trabajo de procuración de justicia en nuestro país, si con sólo corromper a la directora de un penal se puede disponer de miles de matones que no tienen nada que perder.

La respuesta del Estado frente a esta crisis debe ser contundente o puede volverse una enfermedad que contagie a la sociedad ¿Denuncio? Si hasta en el mejor y distante escenario que el culpable llegue a la cárcel, éste podrá siempre salir a matarme y volver para el desayuno. Terribles noticias para nuestro país.


 


 

julio 30, 2010

Agenda de apuntes latinoamericanos

Un buen amigo y colega politólogo acaba de iniciarse en esto de los blogs. Los invito a que visiten su sitio, lo pueden encontrar en la lista de "One Stop Blogging" de la derecha.

Felicidades, Carlos.

julio 29, 2010

Enamorados de nuestros narcos

La verdad es que nos gusta vivir así. Nos emociona ver en los periódicos y noticias las últimas notas sobre los sicarios que rafaguearon en tal o cual calle, entre más transitadas mejor. Nos volvemos locos de la envidia ante la última prueba del gobernador que usó los fondos públicos para promover a su favorito (y ganó), o qué decir de aquél que estaba encargado de los proyectos estratégicos del Estado, y que tanto se robó que las obras se las llevó el huracán, pero hoy nadie se acuerda de cuando él estaba al frente. Cuando la cervecera mitad holandesa y mitad hija de puta nos anuncia que con todo y los riesgos naturales y el impacto social, su capricho es que el estadio se haga ahí donde ella había dicho, no hacemos más que gritar de la euforia. Pensamos que apoyar a la cervecería y a su proyecto es como tatuarnos el logo de los Rayados en el pecho.

O esto es verdad o no entiendo cómo explicar lo que veo todos los días. Nuestros gobernantes siguen ganando elecciones con amplios márgenes. Si el partido político se burló bufónamente de nuestra confianza, no importa. En un descuido el que llega se acuerda que estuvimos juntos en la facultad y me da chamba o al menos me deja comprar ese terreno en zona protegida para construir mi casa de cuatro pisos y alberca. Nuestros medios de comunicación siguen haciendo negocios redondos con nuestro morbo por ver las notas rojas cada vez con más fotos y videos que no dejan escapar un milímetro de la acción. Entre más masa encefálica quede expuesta mejor, pues más visitas habrá y más comentarios contra el gobernador tendrá. Nuestros agentes de tránsito siguen cobrando en la nómina de los zetas, pero cuando nos detienen por pasarnos un alto hasta de usted les hablamos mientras les pedimos nos echen la mano. O cómo explicar que ante las amenazas del líder de la CTM de que le guste a quien le guste, él volverá a ocupar el lecho del Río Santa Catarina para sus puesteros ilegales, no hay una reacción por parte de los organismos intermedios o de los de la sociedad civil. Nada más es cuestión de meses para que los volvamos a ver como si nada hubiera pasado.

O nos gusta la mala vida y los placeres que ésta conlleva, o no me explico el comportamiento del mexicano. Yo no me trago ese cuento del ciudadano desencantado que es prisionero de los grupos de presión y de la delincuencia. Para que estas cosas sucedan se necesita de dos tipos de persona: la que abusa y la que disfruta de las migajas de ese abuso. Víctimas no hay en este cuento, pues habría más reacciones por parte nuestra.

La única explicación que se me ocurre es que esta vida nos deja algún tipo de beneficio. Nos encanta que el perfil del político corrupto porque en él vemos reflejadas nuestras más oscuras aspiraciones. Vemos con amor y seguimos con precisión los relatos y las aventuras de nuestros nuevos héroes nacionales, llamados por la prensa como sicarios, miembros del crimen organizado o narcotraficantes. Nos sabemos con memoria fotográfica sus nombres, apellidos, corridos y a qué autoridades tiene en la palma de su mano, su valentía nos llena de orgullo. Si las empresas televisoras, telefónicas y de transporte abusan de sus clientes, nos quejamos pero no dejamos de consumirles porque somos adictos a la drogacola y ni qué decir a la novela de las cuatro donde sale el papucho en turno. Vociferamos contra Elba Esther porque nos tiene jodidos como nación, pero tan pronto salgo de la escuela normal ya estoy aplicando para entrar al sindicato, o si tengo palancas, heredar la plaza no me causa ningún conflicto, al contrario.

Cuando lloramos por lo mal que está nuestro país sólo lo hacemos para encontrar en el otro un comentario similar que vaya alimentando nuestra cómoda posición. Si, es que los políticos, los del sindicato, los empresarios, los delincuentes; por eso el país no puede avanzar. Y así podemos seguir justificando nuestra propia mediocridad como personas, nuestra falta de acción. El mundo conspira, por eso es mejor seguir pasando la vida en este mundo de caricatura que todos alimentamos.

Nos gusta estar así porque hacer las cosas bien implicaría el doble de esfuerzo ¿quién le quiere entrar? ¿quién quiere romper estos nudos y vericuetos que tantas ganancias nos dejan? Mejor no le muevas mucho. Si el país sigue funcionando, para qué le buscamos.

julio 23, 2010

Nuevo Laredo no existe

La mañana del viernes escuchaba a Carmen Aristegui relatar la situación en Nuevo Laredo, ésa que todos menos los que la están sufriendo debemos aceptar a través de los rumores. Se disculpó públicamente porque, dice, los corresponsables de MVS y sus fuentes ya no quieren relatar lo que está pasando en la ciudad. A partir de eso, lo que sucede debe construirse a partir de rumores que no son confirmados ni desmentidos por la autoridad.

La labor de comunicar se vuelve caótica cuando los grupos están más interesados en perjudicar los canales. Supongo que quienes apuestan a esto tienen como objetivo que la falta de información alimente rumores catastróficos que de cualquier manera no podemos saber si son ciertos o no.

El martes teníamos un muy interesante debate en el programa de radio. Una de las chicas que nos acompaña citó a Naomi Klein y su doctrina del Shock. Destaco esto porque uno de sus elementos explicativos es muy contundente, y así lo dije al aire: el miedo no te permite pensar. Si alguien te desorienta lo suficiente como para que estés más preocupado por sobrevivir que por el resto de tus necesidades e intereses, entonces aquél que propició esa confusión estará en posibilidades de tomar ventaja suficiente sobre ti. El miedo aturde, y en el miedo se puede operar con mayor libertad.

Enfrentarnos todos los días a la pregunta de qué tan graves están las cosas en el noreste del país nos obliga a tomar una decisión sobre al menos dos posibles opciones. Ignorar el mensaje y seguir con nuestras vidas como si nada estuviera sucediendo, o tomarlo y buscar el encierro seguro en nuestros hogares, limitar nuestras excursiones a lo estrictamente necesario y contemplar detrás de la ventana cómo vamos perdiendo nuestras ciudades y vidas.

Cualquiera de las dos opciones nos enfrenta con una realidad terrible. Ignorar el peligro parece antinatural, pero asumirlo también nos pervierte de nuestra humanidad. Actividades tan simples como ir a trabajar o comer con los amigos se vuelven decisiones de vida. Los espacios o mundos de vida como los llamaba Habermas se trastocan al grado que debemos pedir permiso a nuestra conciencia para siquiera atrevernos a dejarnos ver.

Los medios podrían cumplir con una función estabilizadora de esta situación paranoica, sin embargo parece que han sido víctimas de la misma indecisión y de los mismos fantasmas ¿Salir y hacer como que nada pasa o tomar el micrófono para relatar todo con el riesgo de perder la vida? Los medios tienen una tercera opción que es la que parece asumen la mayoría de ellos. Dejar de hacer. Cuando dejan de hacer desaparece su razón de ser. Entonces sólo se vuelven masas inútiles y asustadizas. Nuestra capacidad para comunicar o para recibir información se encuentra pervertida tanto desde la fuente como desde los multiplicadores.

La disculpa de Carmen refleja no sólo la preocupación de una comunicadora que se da cuenta de esta situación, sino también su incapacidad para imaginar una solución. Sin corresponsales, Nuevo Laredo hoy sólo existe por los rumores que se desprenden de las redes sociales. Y así, el miedo se multiplica.

julio 09, 2010

La coalición necesitará a López Obrador

Interesante momento de reflexión para la izquierda mexicana. Mientras más avanzan hacia la indefinición de sus paquetes ideológicos, más encuentran oportunidades para acceder al poder. Pareciera que el paradigma se encuentra entre abandonarse para ganar, o perder para poder seguir existiendo.

El pacto entre Ebrard y López Obrador está roto después de los triunfos de la coalición en Puebla, Sinaloa, Oaxaca y presumiblemente Durango después de las impugnaciones y veredictos correspondientes. López Obrador apostaba a un fracaso rotundo para así poder recuperar al PRD, sin embargo las cosas no le salieron como pensaba. El triunfo ha fortalecido a Jesús Ortega y a Camacho Solís.

Parece natural que la coalición permita la llegada de Josefina Vázquez Mota al Estado de México al tiempo que Marcelo Ebrard se convierte en el abanderado para la presidencia, no sólo apoyado por el PAN y el PRD, sino también por el Nueva Alianza por la excelente relación que ha mantenido Camacho Solís con la maestra desde principios de los noventa, y porque el mismo Ebrard también trabajó en varias ocasiones para la lideresa del SNTE antes de ganar la jefatura de gobierno.

Pareciera entonces natural que la izquierda pueda despreciar el puritanismo de López Obrador y lanzarse con todo por el Estado de México y luego la presidencia. A final de cuentas el mismo Convergencia tendrá que dejar a un lado sus aventuras amorosas con el tabasqueño a cambio de una buena tajada del pastel. Sin embargo no puede perderse de vista un elemento importantísimo. A la toma de posesión de Gabino Cué estará invitado en primera fila Andrés Manuel López Obrador. El triunfo de Cué no hubiera sido posible sin la red de operadores políticos que López Obrador ha instaurado en Oaxaca. El Peje ha dedicado una muy buena parte de estos años a construir una plataforma de tierra suficientemente fuerte y cohesionada que pueda impulsarlo sin la necesidad de las televisoras u otros grupos de poder. Su apuesta es radical pero puede serle efectiva. En 2006 estuvo a punto de ser suficiente, aunque el desprecio a la maestra terminó costándole la presidencia.

La izquierda y la coalición misma no pueden alejarse demasiado de López Obrador, pues ellos ni con SEDESOL de su lado tienen una estructura para enfrentar los cacicazgos del PRI; ni tampoco éste puede hacerla sin Ebrard (y la maestra). De la decisión de rompimiento o matrimonio por conveniencia hasta que se llegue a un acuerdo suficiente para ambos lados dependerá la capacidad para derrotar a Peña Nieto.

La coalición hoy más que nunca necesita a López Obrador. Pero cómo negociar con un personaje que seguramente preferirá ver hundirse el proyecto antes que permitir que otro lo abandere. El síndrome de Cuauhtémoc Cárdenas vuelve a aparecer en el ambiente, y parece que la izquierda no ha encontrado el antídoto para esta enfermedad.

junio 07, 2010

En defensa de la policía municipal



La unificación de la policía en corporaciones estatales no debe ser tomada a la ligera. El papel del municipio debe ser respaldado, no abandonado a su suerte. Algunas razones que he escuchado para la unificación:

  1. La policía municipal no tiene la fuerza logística, técnica y táctica para enfrentar al crimen organizado. La respuesta sin embargo, no debería ser desaparecerla. Ésta podría cumplir funciones específicas muy importantes, como investigación e inteligencia, mientras que las fuerzas federales podrían ser un elemento de choque ante amenazas del crimen organizado. Una bestia sin ojos, por más fuerte que sea, está condenada al fracaso. El agente municipal conoce el terreno que pisa y a sus vecinos, el policía federal no.


     

  2. La policía municipal está coludida con el crimen organizado. Aunque se ha intentado presentar la imagen del policía municipal corrupto ante los medios casi hasta la náusea, la verdad es que el problema es transversal a todas las corporaciones. Lo que se debe hacer es mejorar el sistema de procuración de justifica, y que caiga quien tenga que caer, así se trate de un presidente municipal o un gobernador. Un elemento gravísimo de esta medida es que al quitarle la policía a los alcaldes, estos podrán ahora sí deslindarse completamente de la responsabilidad de seguridad en sus municipios.


     

  3. La unificación de la policía en treinta y dos corporaciones garantiza un mejor control para el combate a la corrupción. Estrechamente relacionado con el punto anterior, la unificación no garantiza por sí misma ninguna solución. Se ha intentado plantear que la academia de la policía federal sería la solución para aplicar exámenes y pruebas específicas de filtro. Sin embargo la policía municipal y federal cumplen funciones muy diferentes, y una sola academia no sería la solución. En su lugar propondría crear una academia de la policía municipal en donde todas las corporaciones deban acreditarse.