junio 12, 2009
Misil ... ¿Y El Norte?
junio 09, 2009
Citas
A Javier Corral
El martes publicó usted en El Universal una reflexión en torno al voto en blanco, haciendo una alusión al momento cuando el PAN debatía sobre participar y legitimar los fraudes del PRI, o abstenerse. De acuerdo a su experiencia en esa ocasión y por lo que podía ver en el presente suceso, el voto en blanco sólo vendría a aletargar más la democracia, no a despertarla.
Hay que aclarar algunas cosas sobre este movimiento. Primero quiero reiterar que por primera vez en mi corta vida encuentro entretenida una elección intermedia. Normalmente la decisión sobre diputados federales en el medio término es más sosa que escuchar la Hora Nacional. No estamos debatiendo quién llegue, pues desafortunadamente y aunque les duela a los nuevos amantes del sistema de partidos actual que han surgido en todos los rincones del país, quienes lleguen o dejen de llegar no harán diferencia alguna. Basta ver las listas que han mandado los partidos al IFE donde abundan familiares y compadres de los mismos caciques de siempre. La apuesta por la juventud que nos quieren vender es un nepotismo mal disfrazado e insultante. Lo que ahora se está debatiendo es mucho más trascendental.
No se está discutiendo la idea de derrumbar al sistema ni comprometer a la democracia. Los mexicanos tendemos a ser tradicionalistas y darle más importancia a la forma que al fondo. Adoramos imágenes religiosas que colgamos de nuestro cuello, pero al mismo tiempo podemos romper con todos los mandamientos sin ningún empacho. Así también ahora pretenden algunos religiosos y políticos hacernos creer que al desafiar al sistema de partidos estamos quebrando el pacto democrático.
Precisiones en este punto son importantes. Aunque así lo quieran pretender y así lo hayan machacado hasta la saciedad en el artículo 41 Constitucional en la pasada reforma electoral de 2007, los partidos políticos no son la democracia, somos nosotros los ciudadanos. Basta retroceder un par de artículos en ese mismo documento fundacional para ver en quién recae la soberanía. Si en esta elección un movimiento ciudadano anónimo está sugiriendo desafiar a la partidocracia, eso sólo pone en entredicho su estructura inmoral de apropiación del poder, no a la democracia ni los valores que representa.
Tampoco se está doblegando la posibilidad de que la ciudadanía despierte. No confundamos el hecho de que probablemente gane el partido con más voto duro con el hecho de que ese mensaje será contundente para quienes lleguen el 1 de septiembre a la Cámara de Diputados, seguramente incluido usted. En 1976 López Portillo fue el único candidatopresidencial, y aunque era evidente que así se le permitiría triunfar, el mensaje fue tan contundente que provocó la mayor crisis política en nuestro país, y de esa crisis comenzó la alternancia en algunas regiones del norte del país. Un hecho que seguramente usted recuerda.
Algunas encuestas han hablado de un 8 a 10% de electores que estamos pensando salir a votar en blanco. Ese porcentaje estará comprometido no sólo a salir el 5 de julio, sino a formar una agenda ciudadana. Alianza Cívica y el grupo UNO han hablado de una agenda posterior a esta movilización en repudio a la soberbia y los excesos infames de los partidos políticos: Candidaturas ciudadanas, revocación del mandato, verdaderas y funcionales leyes de participación ciudadana, ciudadanización de órganos autónomos y el reconocimiento jurídico del voto en blanco (si el "blanco" gana un distrito, éste debe quedar desocupado, y el "blanco" tendrá un peso en el reparto de plurinominales que no deberían ser ocupados). No se está hablando de un hecho aislado que sólo vendría a ser un dato curioso en las estadísticas del IFE, se está hablando de un despertar de la conciencia ciudadana.
Las elecciones en este momento son el único momento cuando los ciudadanos verdaderamente podemos ser escuchados. El resto del tiempo pasamos a tercer o cuarto término. Ante las pocas posibilidades, debemos aprovechar este momento para respaldar lo que todos sabemos en el fondo: los partidos políticos se han distanciado peligrosamente de los ciudadanos, y no al revés. No quieran ahora culparnos por lo que como partidos dejaron de hacer.
Señor Corral. Su trayectoria política es el mejor ejemplo de lo que pueden llegar a hacer los partidos políticos cuando alguien se cruza con sus intereses. Respeto mucho su camino y su lucha. Me gustaría por este medio hacerle una invitación formal a unirse a este movimiento. Sé que como candidato esto no lo podrá hacer en la práctica, pero al menos me gustaría saber que en conciencia nos apoya.
Si mi voto fuera en Chihuahua sin duda lo tendría, pero es una lástima que en mi distrito mis opciones se limitan a los mismos de siempre, impuestos por los mismos partidos de siempre, y en las mismas prácticas insultantes de siempre. El voto en blanco no es una traición a la democracia, es un recurso desesperado ante lo que para todos es evidente.
junio 08, 2009
junio 06, 2009
Pregunta
Abandonando las cajas vacías
Varias veces me lo han preguntado en estas semanas y en diferentes contextos ¿Sirven de algo los debates? Mi respuesta irremediablemente ha sido que sí, pero en realidad tenemos que analizar no el sí o no, sino cuál es esa función.
A diferencia de la mayoría de las opiniones que he escuchado sobre el debate entre candidatos a gobernador organizado por la Comisión Estatal Electoral el pasado miércoles, yo sí creo que se logró el objetivo. El problema fue tal vez que nunca se nos comunicó qué era lo que verdaderamente se estaba jugando esa noche. No era espectáculo ni confrontación. Desconozco si hubo un acuerdo entre los candidatos para dejar los ataques a un lado, pero al menos fue evidente que dejaron sólo para la última ronda el regreso a los lugares comunes.
Lo que tuvimos en ese debate fue una presentación de ideas. Quizá la crítica más grande tiene que ver con lo parecido de sus propuestas ¿Pues cómo obtienen los candidatos la respuesta a las preguntas? Probablemente a través de encuestas, o porque verdaderamente hemos abandonado discusiones trascendentales sobre qué es lo mejor para nuestra sociedad (y esto no es necesariamente malo). Entonces ¿es irrelevante quién gana? ¿Es irrelevante lo que sucede en un debate? No. Tenemos varias respuestas aquí.
La primera, no es lo mismo que tengan las mismas propuestas a que verdaderamente las vayan a llevar a cabo. Los candidatos irremediablemente hablarán de seguridad, empleo y desarrollo urbano. Hablarán de espacios públicos y de participación ciudadana en la toma de decisiones (aunque extrañamente en el discurso de los candidatos a gobernador esto ha brillado por su ausencia). Falta analizar el nivel de congruencia. Un buen elemento aquí es revisar su trayectoria.
La segunda, los debates pueden ser espectáculos que nos dan cierto tipo de información (quién es el candidato, cómo reacciona ante la adversidad, es suficientemente inteligente para defenderse y contraatacar), o pueden ser encuentros de propuestas. En la segunda forma, los candidatos ofrecen su visión de los problemas y cómo los piensan resolver.
La tercera, finalmente, es que los encuentros entre candidatos le pueden dar al electorado la oportunidad de abandonar las imágenes huecas y esas cajas que no dicen nada. Encontrarlo frente a frente y obligarlo a vender su propuesta en lugar de su imagen los acerca, los hace humanos (demasiado humanos diría un pensador europeo). Votar de esa manera tiene consecuencias para nosotros como individuos y para la sociedad.
El debate en la Comisión algunos lo llamaron aburrido. Yo respondería que la política no sólo es show. También es urgente confrontar ideas, o descubrir al menos que cualquiera que gane será lo mismo. Para eso sirven los debates ¿Pérdida de tiempo? Sólo para los que les da pereza votar en base a información y no emoción.
junio 05, 2009
Qué horror
Policías arrestados por el ejército con una amplia sonrisa en su rostro. Con estas imágenes cómo tienen cara para insultarnos cuando sugerimos el voto en blanco. junio 03, 2009
Ironías de los gobernadores
Cuando Aviacsa nos estorba
Amanecimos con la novedad que, oh casualidad, los aviones de Aviacsa eran chatarra que ponían en riesgo a los pasajeros y a los bienes que éstos transportaban, y había que suspender sus vuelos de manera inmediata. No se habían percatado antes, fue un momento de brillantez espontánea de nuestras autoridades de la SCT. Al parecer la salida de Luis Téllez no terminó con los favores que le deben a Volaris, ni con su intención de sacar del mercado a una empresa cuyo único pecado es no estar del lado de los empresarios amigos de Treviño Landois.
Si la estrategia de los adeudos no funcionó, gracias a la magia del jurídico de esa empresa a través de los amparos, había que buscar otra forma. Si fueron capaces de recapitalizarse y renegociar las deudas que tenían con proveedores, el golpe vino por el lado de la seguridad. Esta misma estrategia fue la utilizada hace ya algunos años contra Aerocalifornia. A final de cuentas los únicos que pueden certificar la seguridad de los aviones son las mismas autoridades que hoy en día muestran para quién trabajan en realidad.
Hay varios asuntos en la agenda política que seguramente están presionando para que Aviacsa salga del mercado. Desconozco si serán capaces de sobreponerse de este nuevo golpe de su competencia a través de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes. Por un lado está la urgencia de reducir la oferta de vuelos, para así poder subir los precios. Aeroméxico y Mexicana han tomado la iniciativa legal y política de presionar al gobierno y a la Comisión Federal de Competencia para buscar medidas proteccionistas. Una de sus estrategias era amenazar con la fusión, que finalmente no se dio, o al menos hasta este momento ya se ha enfriado esa situación.
El otro asunto es el de los espacios del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM). Mientras que las aerolíneas más antiguas tienen derecho de piso, todas aquellas empresas que surgieron por los favores de Vicente Fox tuvieron que conformarse con aterrizar en Toluca, con excepción de Interjet que ya había recibido como regalo de la SCT haber sacado del mercado a Aerocalifornia y haberse quedado con sus slots en el AICM. Había que hacerle el mismo favor a la empresa de Azcárraga y Slim. De esto no me queda duda cuando la oferta de Volaris esta mañana ha sido que por 1,000 pesos cualquiera de los pasajeros varados en donde coincidan destinos (oh casualidad, otra vez), podrán volar con ellos.
Será cuestión de días para que Volaris comience a aterrizar en la capital, y también para que se consume un ejemplo más de cómo se reparte la justicia en nuestro país. Aviacsa desaparece porque le estorba a los mismos cuates que siguen repartiéndose el país como si fuera de su propiedad. Los objetivos de generar empleo y promover el turismo pueden esperar mejores días.
Día de Guardar
Nota personal, nada que ver con política en esta ocasión. 