marzo 07, 2011

Usemos la imaginación

La imaginación es uno de los recursos más difíciles de aprovechar en política pública. Todos suponemos que la tenemos, pero qué complicado es llevarla a las acciones. Romper paradigmas, imaginarse cómo hacer algo de manera distinta a como “siempre se ha venido haciendo” es quizás uno de los retos que tenemos como sociedad. Podemos vernos como hormigas cuyo paso es bloqueado y no sabemos qué hacer hasta que alguien nuevamente toma la iniciativa de reconectarnos. Algo así nos pasa en Nuevo León, y en muchas otras partes del país, al querer sacar adelante proyectos: si algo deja de funcionar nuestra mejor estrategia sigue siendo empujar más fuerte por el mismo camino en lugar de detenernos a pensar en una forma distinta.

El proceso natural para cambiar algo que no funciona es irnos directamente a modificar la Constitución o las leyes reglamentarias. Después de enfrentarnos con el monstruo del cabildeo, los dictámenes, las sesiones ordinarias que nunca son suficientes y las buenas voluntades que se quiebran en el último momento, nos quedamos como en un principio: iniciativas congeladas sin ninguna esperanza de ser siquiera llevadas al pleno, no necesariamente por mala voluntad sino en muchas ocasiones porque detrás de ésta vienen otras iniciativas que seguramente tendrán el mismo resultado. La saturación convierte a nuestras instituciones en máquinas inoperantes.

En el Congreso Local tenemos bloqueadas muy importantes iniciativas que se mueren en el olvido por suponer que ésa es la única forma de sacar adelante asuntos públicos ¿Por qué no intentar sacarle la vuelta a este cuello de botella que nos hemos creado nosotros mismos? ¿Por qué ignorar que el artículo 115 constitucional da amplias facultades a los municipios para reglamentar tantas funciones que conciernen a los vecinos y a su vida diaria? ¿Por qué desgastar tanto la labor de asociaciones civiles y universidades con los diputados cuando se puede buscar trabajar en proyectos piloto que desde un municipio generen inercias exitosas? Los reglamentos municipales pueden ser una excelente oportunidad para enderezar el rumbo en cuanto a participación ciudadana en nuestra ciudad.

La facultad que tienen los cabildos para expedir este tipo de regulaciones ha sido aprovechada en una estrategia “arriba-abajo” al menos en una ocasión exitosamente, durante el paso del Ing. Carlos Jáuregui en la Secretaría de Seguridad Pública de Nuevo León. Cuando se tenía la necesidad de reforzar la participación ciudadana en el tema de seguridad, primero desde el Consejo de Seguridad de Nuevo León y posteriormente como titular de esta dependencia, Jáuregui mantuvo la estrategia de negociar la creación de la figura del consejo consultivo de seguridad pública en los reglamentos municipales respectivos de participación ciudadana. Como un segundo paso, se trabajó para la capacitación en la operación y funcionamiento de estos consejos, y donde además tuvo una importante participación y apoyo el trabajo que otros consejos consultivos municipales dieron al proceso, especialmente aquellos que ya tenían varios años trabajando con buenos resultados. Lo que pudo haber sido detenido en un proceso de iniciativa que seguramente seguiría en la congeladora de alguna comisión de trabajo del Congreso, hoy es una realidad en la mayoría de los reglamentos. Quedó pendiente una labor más importante en el proceso de implementación, pero esto podría ser fácilmente retomado desde cualquier frente, ciudadano o gubernamental.

Otro ejemplo exitoso se está dando en el municipio de Santa Catarina. Ahí el reglamento de participación ciudadana creó la figura de las Asociaciones Vecinales (AVES). En un proceso paralelo (y de hecho anterior) al esfuerzo que se dio desde el Consejo de Seguridad de Nuevo León, el reglamento dio facultades especiales no a consejos consultivos, sino a unidades de acción que están en el punto más cercano al ciudadano. Las asociaciones de vecinos fueron reconocidas como el punto de contacto oficial entre el gobierno municipal y los ciudadanos. De esta manera, se generó un incentivo especial para que estos organismos tuvieran una relevancia especial en el proceso de participación tanto ciudadano-gobierno, como ciudadano-ciudadano, aumentando los beneficios de pertenecer a uno para el ciudadano común.

Las limitaciones se encuentran en la necesidad de pasar por varias pequeñas reformas, y la negociación con cada uno de los cabildos se vuelve más costosa para el que promueve los cambios. Sin embargo decidirse por un proyecto piloto cuyos resultados exitosos hablen por sí mismos se vuelve una importante moneda de cambio al momento de negociar con otras instancias. También será más fácil para una asociación civil dar seguimiento a su cabildo que tener que buscar citas con legisladores que, reconozcámoslo, no se caracterizan por su disponibilidad para el ciudadano común.

Los pequeños ejercicios de imaginación pueden resolver de una manera más importante algunos procesos paralizados en nuestro Estado. Aquí el trabajo que como universidades y asociaciones civiles podamos lograr es importantísimo, especialmente en cuanto al aprovechamiento de este recurso que en nosotros debería sobrar.

marzo 02, 2011

Más allá de las personas

Publicado en Publímetro

Los cambios en el gabinete significan una oportunidad para renovar proyectos que probablemente no habrían sido exitosos, aunque también puede ser la ocasión para perder otros que con más tiempo para maduración, pudieron haber mostrado avances significativos.

El cambio en la Subsecretaría de Desarrollo Político dejó en el limbo un proyecto al que esta administración le había apostado fuerte. El riesgo que este grupo tenía presente era caer en la tentación de caer en la dinámica de reacción, y no dejar encubar proyectos que atacaban a la inseguridad desde su ámbito más complejo ¿Qué está provocando que tantos jóvenes decidan incorporarse al crimen organizado? ¿Qué podemos hacer para como ciudadanos ser agentes de cambio y no víctimas de un proceso que nos quieren hacer creer es inmenso, pero sobre todo ajeno a nosotros y nuestro ámbito de participación?

Su producto más evidente fue la propuesta de recuperación de la Colonia Independencia, presentado a finales de 2010. La estrategia era invertir en desarticular las causas y no las consecuencias de estas malas decisiones tan dañinas para la sociedad, desde aspectos culturales, de desarrollo social, desarrollo urbano, de salud, entre otros. Se involucró a universidades y otras asociaciones ciudadanas que han reflexionado anteriormente sobre el tema. Este proyecto, con sus limitaciones y críticas, representaba una oportunidad para que esta administración dejara un legado en cuanto al asunto de la inseguridad en nuestra ciudad, que estoy convencido no se resolverá en tres años ni en diez.

La salida de Edgar Oláiz de la Subsecretaría de Desarrollo Político puede representar la oportunidad para demostrar que los buenos proyectos están más allá de las personas que los impulsaron originalmente. Esperemos que en esta ocasión así sea.

marzo 01, 2011

yo sí hice mi servicio militar

Se discute en el Senado la posibilidad de reasignar personal militar de servicio para labores de combate. La posibilidad debe poner los nervios de punta para tantos elementos del Ejército Mexicano, de la Fuerza Aérea y Marina.

Una cosa es entrar a la academia militar para atender pacientes o para labores de información, y otra muy distinta que de la noche a la mañana te carguen con un fusil y te manden a rondar la zona sur de Monterrey con pasamontañas y camuflaje.

La reasignación ya de por sí implica varios problemas de capacitación y de perfil muy importantes, pero esto también puede abrir la puerta para un elemento que no he visto en las discusiones. Los mexicanos varones por obligación deben cumplir con el servicio militar nacional a partir de sus dieciocho años. Una vez que se termina el año, se queda el nombre registrado en reserva para casos en los que la nación lo requiera.

Aunque la Constitución no es suficientemente clara sobre el tema, la suposición para los que estamos inscritos es que esto sería en caso de invasión extranjera. Ahora las cosas han cambiado. Comienzo a pensar si esta reforma no abre también la posibilidad para llamar a las reservas del Ejército.

Me queda muy claro que las fuerzas armadas están sufriendo bajas en esta batalla. La necesidad de recursos humanos se está dando en ambos lados del frente ¿Será cuestión de tiempo para comenzar a discutir este asunto? ¿Podrá el presidente disponer de las reservas de las fuerzas armadas? ¿Cuáles serán los criterios para elegir a los que darán su vida por la nación? A mí con bola blanca me tocó impartir clases de español y de matemáticas. Me enseñaron ejercicios básicos y formaciones. Nunca tuve adiestramiento en uso de armas, mucho menos en tácticas de combate.

Yo sí hice mi servicio militar ¿seré llamado a enfrentar al crimen organizado?

febrero 24, 2011

la risa inoportuna

Sentir que algo va mal con la humanidad se ha vuelto deporte. Sea la ciudad, el estado, el país, el mundo, siempre habrá una razón para decir que todo va mal y que estamos condenando nuestro futuro. Cada vez con más atención hay personas que dicen que antes si estuvimos mal, pero que esta vez va en serio. Los árboles se helaron, los antros se han cerrado de una manera estrepitosa ¿dónde se va a divertir la juventud? Ahora las fiestas son en las casas y los que se vuelven delincuentes son los padres de familia porque no soportan descubrir que sus hermosos niños se han vuelto alcohólicos, depravados, animales en un estado de excitación tóxica. Negarse a este espectáculo es estar tirado en la cama con el pavor de recibir una llamada al celular, o peor aún, no recibirla.

Los sueños se vuelven ya no un resguardo, sino una propagación de los mismos miedos. Sostener un rifle de asalto que en toda mi vida he visto es una rutina. Estamos acostumbrándonos al discurso militar en nuestra vida diaria. Los operativos de personajes que caminan por nuestras calles y que parecen sacados del último estreno de Play Station, nos acostumbramos a bajar la mirada y desviar el camino.

Veía algunos videos sobre lo sucedido en Nueva Zelanda. El terremoto dejó a personas desoladas en cada rincón, pero llamó mi atención que entre la muchedumbre llorosa apareció a foco una mujer que habrá andado en sus veinte, caminando despreocupada entre los escombros, con una mochila al hombro, y una sonrisa de oreja a oreja. Su semblante y actitud contrastaban abiertamente con el contexto en el que se movía ¿Cómo podía reír ante tal calamidad? ¿Qué la podía estar haciendo sentir en ese momento de frescura emocional frente a tanta desgracia? Primero pensé que podría ser la vergüenza frente a las cámaras, o que se haya acordado de algún chiste o momento de la noche anterior, pero su sonrisa se mantuvo.

Me puse a pensar en las consecuencias de algo así. La deshumanización es un cáncer que avanza, podríamos contestar conservadoramente. Alguien un poco más reflexivo podría mencionar que ahí está la prueba de la verdadera naturaleza del ser humano. No está triste por la desgracia, sino feliz por haber sobrevivido a ella. Podríamos pasar horas contemplando la escena una y otra vez, bendiciones de la tecnología, asegurarnos que su sonrisa es genuina y no pagada por algún desgraciado que quiso hacer un programa de cámara escondida en ese momento, bromeando con la gente que iba encontrándose a su paso.

La naturaleza humana sin duda es extraña. Nos puede permitir ver a través de esa lente una realidad que solo ha existido en nuestra cabeza, o nos transporta en velocidad vertiginosa hacia destinos en los que por pura suerte hemos sobrevivido, y vemos lo peor de nuestros propios actos, sus crudas consecuencias. Tal vez lo único cuerdo que nos quede por hacer ante estas situaciones sea, efectivamente, reírnos mientras caminamos entre escombros.

febrero 09, 2011

El procurador que será aprobado por cinco diputados

El jueves comparecerán las propuestas para ocupar los puestos de procurador y tesorero del Estado ante el Congreso. La amenaza es que el PAN rechace al menos a uno de los dos pues lo encuentran, dicen, muy verde para las responsabilidades que conlleva administrar una procuraduría.
Se ha puesto interesante el asunto porque coincidió esta solicitud de aprobación con la comisión permanente. En el artículo 87 de la Constitución de Nuevo León se describe que en caso de que estuviera solo esta representación, se deberá reunir sesión extraordinaria de inmediato para desahogar la aprobación o rechazo, pero si no hubiera respuesta positiva, la segunda propuesta se mandaría únicamente a los ocho integrantes de la permanente, y la mitad más uno sería suficiente para la aprobación. Cinco diputados locales pueden decidir quién es nuestro nuevo encargado de procuración de justicia, una cartera que ha estado en fuego desde hace ya varios años (muchos más que lo que lleva Medina en el poder).
La decisión finalmente puede ser de cálculo electoral, pero el abanderamiento del descontento es un derecho (u oportunismo) de la oposición en cualquier sistema de partidos. Que pueda llegar a ser oportunismo no es necesariamente malo. Si el PAN manda el mensaje de que no cualquiera puede llegar a un puesto de ese tamaño (sea por las razones perversas que ustedes quieran), finalmente el cálculo político puede hacer que llegue alguien con mejores credenciales. La segunda propuesta al ser elegida por cinco diputados permitirá una figura más técnica y no tan manoseada.
Nada personal contra Adrián de la Garza, sin embargo bien podría tomarse otros tres o cuatro años para aprender mejor el oficio, pues su paso por Averiguaciones Previas y ahora en la Agencia Estatal de Investigación no ha tenido muchas luces que pueda presumir mañana en la comparecencia. De Othón no opino, porque todo suena a que será ratificado muy a pesar de su trayectoria.

enero 17, 2011

¿Al juez o a la familia?

Arturo Cano dio una entrevista la mañana del 17 de enero a Carmen Aristegui respecto a una investigación que hizo sobre La Familia Michoacana. Algunas de sus conclusiones no fueron ninguna sorpresa, tristemente. La organización criminal existe, funciona y es reconocida por la sociedad michoacana como una instancia alternativa de impartición de justicia.

La principal tesis que se manejó fue relativa a la ineficacia o abierta corrupción de los órganos institucionales. Si la gente ya no cree en el juez, puede presentarse ante el "Vito Corleone" michoacano y pedirle ayuda para resolver un problema de deudas, un esposo golpeador, una disputa de tierras. La decisión de La Familia vendrá con un grupo de sicarios que harán entrar en razón al agresor a través de la violencia y la amenaza, o finalmente la muerte.

Esta feudalización de nuestra república la hemos visto a lo largo y ancho del territorio nacional. El debilitamiento del Estado nos trae nuevas formas de convivencia que no se alejan mucho de las reglas que funcionaron durante siglos, antes de la creación del Estado. La asociación con los señores que pueden garantizarnos protección a cambio del tributo, la obediencia y la lealtad sumisa se vuelve la moneda de cambio para este tipo de sociedades. En la medida en que el deterioro de las instituciones se haga más grave, los señores tendrán cada vez mayor presencia e importancia.

El proceso que parece inevitable nos obliga a tomar decisiones rápidas. Mientras intentamos mantener instituciones que solo sirven de fachada a costos altísimos, los empleados de estas organizaciones fortalecen lealtades alternas y muchas veces contrarias al propio objetivo de su organización. Aquí podemos encontrarnos policías, ministeriales, jueces, agentes aduanales, y un largo etcétera, que son aceptados en sus posiciones debido a un ejercicio de simulación por todos entendido [me resisto a cambiar esta última palabra por "aceptado"], y parece que así "ha funcionado siempre y ha funcionado bien".

El problema viene cuando los señores de siempre se debilitan. Las lealtades comienzan a entrecruzarse, y los entendimientos se vuelven confusos para un grupo enorme de ciudadanos y burócratas. Las luchas por el poder en los más altos niveles provocan que al servir a un señor, se esté en franca línea de fuego con el resto de los señores. La feudalización de nuestra república [también me resisto a poner esta última palabra entrecomillada] nos encamina a un choque donde seguramente surgirán nuevos liderazgos alternativos (legales e ilegales) con los cuales deberemos tomar decisiones nuevas de lealtades y simulaciones.

El caso michoacano se vuelve un largo escalofrío para cualquiera que lo quiera ver con atención. Sus consecuencias más inmediatas se ven en el semblante abatido del gobernador actual, que no sabe ya si culpar a la federación por haberle ido a sacudir el avispero, o a sus propios empleados que poco a poco se fueron embarrando de esas lealtades cruzadas. Desconozco si él mismo también, pero ahí está el caso de su medio hermano como fuerte señal de alerta.

Esta situación debe plantearnos reflexiones mucho más profundas que las simplistas conclusiones del gobierno federal. Tienen que plantearse preguntas sí de Estado de Derecho, que resulta vital para la sobrevivencia de nuestro Estado, pero también preguntas de factibilidad, de capacidad, de mínimos indispensables para garantizar la convivencia.

Este cáncer no se sostiene por sí solo, necesita de la sociedad para alimentarse. Existe un porcentaje grande de la población mexicana que ha tomado la decisión de lealtad y simulación contrario a los principios constitucionales que supuestamente nos hacen existir.

Una solución puede ser combatir con todo y contra todos la sobrevivencia de la noción institucional de nuestro Estado. Otra puede ser reflexionar seriamente sobre nuestros "nuevos" contratos sociales y asumirnos en ellos con todas sus consecuencias. Para como vamos, al parecer la desintegración social nos obligará asumir esa posición de una manera cada vez más individual. O para decirlo de manera más simple ¿a quién le llevaré mis problemas: al juez o a la familia?

enero 11, 2011

Dilema ciudadano

No sé qué sea más injusto, si descubrir que debo seguir pagando tenencia por una torcida visión de equidad social donde los malvados capitalistas deben ser castigados por tener un auto más nuevo que 2006, o descubrir que la única forma que tengo para defenderme frente a un Estado por todos los medios ineficiente, obeso y autista, es renunciar al pago de mis impuestos y por lo tanto a mi derecho a exigirle que cumpla con sus objetivos más mínimos.

Si decido ser parte de la resistencia civil a través del no pago de la tenencia, me enfrentaré con la difícil situación de ser un free rider en esta sociedad que requiere más y no menos ciudadanos comprometidos. Los recursos que no pagaría harían todavía más débil al gobierno que apenas y puede enfrentar la creciente amenaza del crimen organizado y otros problemas igual de graves.

Si decido pagar, no haría más que permitir que este gobierno siga gastando nuestros recursos de manera soberbia. Los gastos por imagen no hacen más que dispararse año con año (y eso que apenas llevamos dos). Los gastos por transportación aérea del gobernador se han vuelto una infame muestra de su falta de sensibilidad (o del más mínimo instinto de supervivencia); y ni cómo defenderlo cuando con recursos públicos se está pagando uno de los edificios más altos de América Latina, construido por acreedores amigos del partido en el poder.

El dilema en que se me ha puesto es enorme. Cualquier decisión que tome tiene consecuencias negativas en mi conciencia y en mi estado de ánimo. El gobierno no debería orillarnos a esta situación, sin embargo ya lo ha hecho y ahora tenemos que decidir con qué demonio queremos dormir.

diciembre 01, 2010

Impuestos y más impuestos

La semana comenzó preciosa para la política local. Por un lado los panistas hicieron la tarea de hurgar entre los archivos de la campaña de Rodrigo Medina (ésa que parece que sucedió hace décadas), para descubrir que en uno de sus debates televisados dijo fuerte y claro que no crearía más impuestos, mientras que ahora su disminuido secretario de finanzas salió a explicar porqué deberían de mantener la tenencia estatal para algunos modelos.

Por el otro, bastaría retomar algunas de las declaraciones de alcaldes panistas como Fernando Larrazabal o de su empleado que administra Santa Catarina para descubrir que sus reclamos y su loca idea de publicar un par de videos de guerra sucia vendrían a topar con pared. Mientras exigen al gobernador no crear nuevos impuestos, ellos se muerden la lengua cuando sus cabildos proponen la recatastrificación y el aumento en la tarifa para calcular el impuesto a la propiedad que está en manos de municipios.

La verdad del asunto es que hay puntos en común en ambas posturas: ambos necesitan dinero urgentemente después de que sus antecesores (en la mayoría de las ocasiones de su mismo partido político) los dejaron completamente endeudados hasta por las próximas décadas; y ambos necesitan venderle al electorado la idea de que no importa qué tan embarrado de mierda parezca estar, el otro huele todavía peor.

La dinámica irresponsable en la que se subieron varios gobernantes en la última década coincide con la decisión (ahora podemos jurar que no tan brillante) del entonces presidente Vicente Fox por repartir los excedentes petroleros entre los gobiernos locales ¿Cuál es el incentivo al dar más dinero a una burocracia obesa? Seguramente la de contratar a más compadres y gastar más en obras de ésas que lucen en la próxima elección. Cuando se acabó el dinero que mandaba PEMEX, resultó más fácil seguir pidiendo prestado para mantener la nómina que realmente tomar la decisión de cortar la obesidad que se creó artificialmente.

A lo largo y ancho del país, pero especialmente en aquellas gubernaturas donde los titulares tenían fantasías presidenciales, se comenzó a dar este fenómeno de gastar hasta lo que no se tiene, total que el siguiente en la fila cargaría con las facturas. Si queremos encontrar similitudes, ahí tienen el fenómeno de las pirámides, donde la evidente quiebra del sistema solo es rebasada por el hambre inconmensurable de quienes ahora portan la banda de gobernador, presidente municipal, tesorero, o cualquier otra figura en desgracia.

La fórmula parece inevitable. Por todos lados los jefes piden más obra y más gasto, o de lo contrario el electorado se dará cuenta de la terrible trampa en la que se metió el Estado o los municipios con esos contratos de bursatilización que hace siete años sonaban tan brillantes y audaces.

Mientras este par de partiduchos se desgarran las vestiduras por gritar más fuerte el foul del otro, tendríamos que tomar nota mental de lo ridícula e insostenible que resulta su postura. Subir impuestos parece la única salida al desmadre que han venido haciendo por los últimos años.

Triste paradigma: si lo suben, seguro pierde las elecciones. Si no lo suben, seguro pierden al Estado (o municipios).

noviembre 03, 2010

Las trampas de la transparencia

En México se aprobó en 2002 la ley federal de transparencia y acceso a la información pública gubernamental. En su propio nombre lleva el pecado que la he hecho convertirse en un ejercicio ostentoso e inútil, casi tanto como el propio instituto federal electoral. Las dependencias gubernamentales tienen dos excusas que utilizan frecuentemente, y que nos ha hecho caer en un proceso de desencanto general hacia su aprovechamiento.

Primera excusa: información que no se encuentra publicada. Si la dependencia considera que no tiene documentos publicados sobre la inquietud, fácilmente puede justificarse así. Aunque la información se trate de actividades que la oficina de gobierno realice, su respuesta sobre no tener publicado un documento que responda a la solicitud es suficiente para el IFAI y sus instancias locales.

Segunda excusa: información reservada. Cuando al gobierno y sus respectivas oficinas se les antoja, pueden lanzar la reserva de información sin ni siquiera tener que justificar el motivo, salvo para la memoria histórica una vez que termine la reserva de ley. Bajo este pretexto se han protegido solicitudes sospechosas y muy delicadas, sí. Pero también se ha aprovechado la reserva para denegar información que compromete situaciones que no tienen que ver con la seguridad del gobierno o de la nación, sino del funcionario que así será exhibido en actos de corrupción.

Lo detengo aquí porque se espera que ésta sea una de varias entregas sobre el tema. Creo que resulta elemental quebrar la noción de "transparencia" como una dádiva del gobierno a la cual somos merecedores cuando la gracia del funcionario así lo considera correcto. El IFAI ha sido hasta este momento un organismo obeso e irrelevante para la transparencia en nuestro país, pues la misma ley permite a las dependencias gubernamentales sacarle la vuelta a sus obligaciones.

Un ejercicio como Open Government debe pasar por etapas. De nada sirve si no existen las condiciones mínimas de rendición de cuentas, como obligaría una Auditoría Superior independiente, y una ciudadanía preocupada por el tema, ambos asuntos que espero desarrollar en otros escritos. Como vimos en éste, el asunto más básico de respuesta a las solicitudes se encuentra entrampado (literalmente), pues la transparencia sigue siendo voluntad graciosa del soberano y sus cortesanos.


 

octubre 21, 2010

¿Dónde quedó la Feria?

Esta broma me la contó un chofer de la ruta 130 respecto a sus compañeros de otras empresas que no manejan ánforas para depositar el pasaje. Cuando llegan los choferes a la central para reportar su venta y para entregar el dinero, los supervisores les piden que mejor entreguen lo que traen en la bolsa.

El asunto del transporte público da para muchos debates, pero uno de ellos tiene que ver con la forma de administrar los recursos ¿Qué hacemos? ¿Nos quedamos como estamos o implementamos medidas de prepago más eficientes y con las que se pueda tener más control? Lo segundo generaría beneficios para la administración de cada empresa concesionada y también facilitaría que el gobierno pueda cobrar correctamente los impuestos correspondientes. En esto hay un secreto a voces respecto a los recursos del transporte público y los grupos que se están beneficiando de su estructura actual.

Si en un lugar es fácil evadir impuestos y hacerse de un enorme capital que no pasa por controles normales es en negocios donde se maneja mucho dinero en efectivo. Estos recursos no sólo hacen que los gobiernos pierdan en cuanto a impuestos, sino también que grupos no institucionales se fortalezcan económica y políticamente. Aquí podríamos incluir desde sindicatos, camarillas y las relaciones políticas de los involucrados, hasta a la delincuencia organizada que extorsiona a estas organizaciones.

El incentivo que se está buscando con esta medida no sólo atraviesa la comodidad del usuario al no tenerse que preocupar si trae cambio o no, o la seguridad de los choferes que constantemente son asaltados en sus recorridos. También seguramente estuvo en la mente de los que planearon, y luego promovieron al poner un costo diferenciado, el hecho de romper con estructuras horizontales que se han beneficiado ilegalmente de estas fugas en las concesiones de transporte público.