mayo 27, 2008

30 kilómetros por hora

Cuando uno va circulando por las calles y avenidas del área metropolitana de Monterrey no puede dejar de percatarse de dos situaciones relacionadas. Uno, la enorme cantidad de áreas escolares que hay en la ciudad. Como si se tratara de una Ciudad Escolar, una cuadra sí y otra también tienen el característico letrero amarillo de precaución. Como visitante extraño a Monterrey podría decir que esto es una buena noticia. Hay más escuelas por cada diez mil habitantes, lo que hace que el nivel educativo en este Estado sea envidiable.

La otra parte de la sorpresa es siempre encontrarse a dos o tres tránsitos en situación sospechosa justo debajo de esos mismos letreros. Con sonrisa maliciosa y con una libreta de infracciones más rápida que una bala, los señores de la ley dedican su día entero a apostarse en esos cómodos lugares como si no hubiera situaciones más urgentes qué atender. Casualmente también tienden a estar cerca de tiendas de conveniencia y tacos para no perder tiempo comiendo. El límite de velocidad se indica grande y claro, 30 kilómetros por hora. Velocidad ridícula hasta para una bicicleta. La aproximación viene de una traducción mal hecha y nunca corregida. En Estados Unidos el límite de velocidad para zonas escolares es de 30 millas por hora, velocidad que multiplicada por los 1.609 kilómetros que corresponden a cada milla da un total de 48.27 kilómetros por hora, 50 para cerrarlos.

Aprovechándose de la situación, los oficiales de tránsito han encontrado un negocio redondo en estar esperando el mínimo descuido de cualquier conductor para destazarlo con una mordida que no puede ser menor a los 300 pesos. La multa por exceso de velocidad en zona escolar ronda los 900. El objetivo es noble pues se trata de cuidar a los niños, pero la ocasión hace que parezca que lo que menos les interesa a estos individuos es la seguridad de los niños. Mientras realizan sus rutinarias acciones de mordida con conductores, los niños tienen que ir sorteando automóviles para cruzar. Los tres o cuatro policías están ocupados pidiendo pa las cocas. Una imagen que podría convertirse muy pronto en un ícono de la ciudad de Monterrey.

No debería ser tan fácil acomodar leyes y reglamentos con el único fin de aprovechar el ingreso fácil. La ciudadanía debería poner un poco más de presión en estos pequeños detalles. Recordemos que el oficial de tránsito y de policía es en muchas ocasiones la cara del gobierno ¿Cómo vamos a querer mejorarla si en cada esquina se presenta un verdugo dispuesto a acabar con lo mucho o poco que traigamos en la cartera en ese momento? Esto simplemente no está bien.

6 comentarios:

Batz dijo...

Ah, yo me acuerdo de ese letrero, jajaj...
Y que tal ahora en vacaciones? siguen las restricciones de velocidad? porque ahi serán dos meses de mordida sin siquiera tener pretexto, ni niños hay que "cuidar".

Reva Doiss dijo...

el letrero dice treinta senorita

Anónimo dijo...

Pues cumple con la ley y ya, en eso de las mordidas hay dos corruptos, no uno.

david dijo...

Ese no es un problema de MTY. En Sonora y BC las velocidades máximas son bastante ridículas.

En Tijuana Hank puso cámaras de radar para automatizar las multas en la Vía Rápida. Asi se evitan las mordidas (al menos con el policía de transito).

Lo malo es que los abogados panistas se unieron para defender a los infractores, les consiguieron amparos (con jueces panistas) y el gobernador dejo de exigir el pago de multas para el municipio de Tijuana.

Pero la idea fue buena. Asi los policias estan desocupados para atender problemas como asaltos, etc.

Reva Doiss dijo...

Anónimo, para tu información nunca he dado una mordida por zona escolar. Una vez por antialcohol pero nunca más.

David, Acá en San Pedro intentaron lo mismo en una parte de Morones Prieto (de alta velocidad pero que ridículamente también tiene zonas escolares en avenidas de 6 carriles). La primera semana según cuentan, llegaron miles de infracciones a las casas de los conductores. Decidieron mejor desactivarlo. Es buena la idea porque permite que el policía haga cosas más productivas que estar apostado como radar humano.

Anónimo dijo...

"Anónimo, para tu información nunca he dado una mordida por zona escolar. Una vez por antialcohol pero nunca más."

Ah, y recuerdo que estás en contra de las anti-alcóholicas también, vdd?

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