febrero 12, 2006

Se va acabar el mundo hoy

Se va a acabar o se va acabar. Hay discusiones sobre cuál es la frase más correcta en este caso. en este caso yo me inclino por eliminar el pleonasmo que parece resultar de decir "va a" como decir "going to" en lugar de decir "going" o como buen pocho "gonna"... De hecho me quedo pensando y tal vez sí es más correcto el "va a" pero ya es demasiado tarde como para borrar este párrafo, mejor me pongo a escribir para lo que vine aquí. Para saludarlos claro queridos lectores (yo también soy lector mío, lo confieso: confieso que me meto a mi blog y leo mis artículos y los critico, pero la mayor parte del tiempo nada más los leo con el afán de encontrar esa idea que tuve cuando escribí).

En fin, anoche cenando con la familia de mi novia por el cumpleaños de mi próximo suegro (cuando finalmente decidamos firmar dicen que ya es, antes no) salió el tan ansiado tema ese que parece que saldrá de ahora en adelante en toda reunión: Quién va a ganar la presidencia?

el mito del presidencialismo florece por todos lados. A todos nos preocupa, nos atañe, nos sentimos aludidos y queremos dar nuestra más florida opinión: "Va a ganar tal por tal y tal tal razón". Todos somos expertos en estos días. Todos tenemos LA RESPUESTA.

Yo le dije rápido y sin pensarlo (si lo pienso lo dudo y luego se vuelve peor, me empieza a doler el estómago): "Ganará López Obrador".

Claro, tenía que adornar la afirmación tan dolorosa con algunas razones. Así que me dispuse a llenar de puntos y guiones esa grosería que sin más ni más dije. "Va a ganar pero puede que una situación de tercer lugar para el PRI provoque que el voto de Madrazo se vaya con Calderón como el "menos peor" de los otros dos". Bueno, ya me había salvado. Insulté pero luego suavicé. Puede ganar pero puede que no. Es como la niña que ayer en la carretera le preguntamos Vero y yo: "y para dónde puedo encontrar la película Crash", y ella sin pensarlo y casi con una sonrisa nos respondió "para allá (apuntando a la derecha) o si no para allá (apuntando a la izquierda). Importante recalcar que por la situación y la posición de los puestos el enfrente y detrás no eran opción así que su respuesta fue algo cómica.

Así respondí anoche. "Puede ganar o puede que no". Es la forma más sencilla de liberarse de esa tarea de profeta que a todos nos da por ejercer en este larguísimo semestre de campañas presidenciales que tendremos.

Luego más tarde ya sentados en la casa amarilla quise decirle a mi novia que venía una revolución. Primero empezó despacio: Los asesinatos del narco en estas últimas semanas no son casualidad; a AMLO lo pudieron detener con lo del desafuero pero no lo hicieron, ahora viene lo peor; la construcción del muro entre México y Estados Unidos no es casualidad: quieren detener lo que será la masiva migración de mexicanos cuando el país se derrumbe después de estas elecciones; todo es una serie de sucesoso interconectados, cuidadosamente acomodados, la historia, dicen los griegos, es cíclica. En 1810 fue la revolución de independencia de España, en 1910 fue la revolución mexicana, en 2010????

Luego me terminé mi cerveza y me di cuenta de todas las estupideces que había venido diciendo. Le sonreí y preferí cambiar de plática: ¿Quién mató a Colosio? (otra plática necia pero que siempre tiene material para pasarla bien armando todos los escenarios conspirativos).

Siento que anoche me la pasé muy bien. Espero que mi novia y sus padres y su hermana escuchándome decir profecías no se hayan aburrido mucho.

Luego lo peor sería que algo de todo eso se cumpla y viene la responsabilidad moral de haberle atinado.

Sigo pensando que López Obrador ganará pero que al final no pasará nada. Tendremos tres tercios en el Congreso y la mayoría será una ilusión de tiempos mejores pasados o futuros. En 2012 tomaremos una decisión sobre qué hacer con nuestro Congreso y después, entonces sí, podremos hacer algo por nuestro país. Mientras no nos queda más que aguantar el show que será tener a los perredistas en el poder. No será aburrido, aclaro.

A final de cuentas ( o al final de cuentas, ya no sé), somos el séptimo país más feliz del mundo, y siempre encontramos la manera de verle el lado amable a todo.

Buen día.

1 comentario:

akinorev dijo...

¿sí viste las respuestas tan mensas de la gentede porque México ocupa el séptimo lugar en ser el país más feliz?, la que más me llamo la atención fue: SOY FELIZ PORQUE VOY AL CINE, que cómico !!! =/


Esa noche estando en la casa amarillo me asuste cañon, volé y volé y me dió miedo ya no regresar. Todo parese acomodarse tal y como lo dijiste, nunca me había puesto a analizar ese paisaje, todo es tan real pero increible.

definitivamente,
La Revoluciòn no se televisara...