abril 27, 2007

Nos Quitaron el Limbo


Publicado en El SextoPiso

Me enteré primero por el radio el viernes al mediodía que ya no tendríamos oportunidad de visitar el Limbo cuando falleciéramos. Maldita suerte. Pensé lo divertido que hubiera sido pasar el resto de mi existencia en un punto donde no tengo que definirme como santo rezador ni como crónico pecador.

Luego compré el periódico ayer para cerciorarme de la noticia y maldita suerte dos veces, era verdad. Ahora tendré que definirme, pensar si quiero ser bueno o malo en el mundo, pensar si quiero que mi vida trascienda o prefiero pasarla obedeciendo los diez mandamientos.

Esto me llevó a reflexionar sobre otra nota que aparecía justo detrás de la nefasta noticia que nos dio Ratzinger el viernes. El excampeón mundial de ajedrez Gary Kasparov se encontraba en un proceso de investigación por haber participado en manifestaciones contra la autoridad. Maldita autoridad representada por Vladimir Putin y su régimen autoritario.

Nuevamente el ejemplo de la definición. En el interrogatorio probablemente le preguntaron sobre su afición a rebelarse contra lo establecido, por su familiaridad genética a los nacidos en Georgia que siempre odiarán todo lo que huela a Moscú, por aquellas veces en que desafió el poder y la autoridad que significaba Karpov en los tableros de ajedrez a nivel mundial.

La muerte y la vida se entrelazan en estas dos historias que coincidieron en una misma hoja de periódico. Las casualidades no existen, por lo que probablemente se trata de un mensaje. El limbo dejó de existir porque alguien así lo decidió. La autoridad aplasta a todos los que soñamos con morir y terminar nuestros días en el purgatorio, junto con todos los que habían decidido mandar al diablo tanto a dios como al diablo (valga la redundancia), y soñar que podíamos tener un lugar para nosotros, donde pudiéramos a partir de nuestras propias aspiraciones y construirnos un cielo ad hoc.

Yo quería imaginarme al Limbo como un espacio donde todas las personas suficientemente interesantes como para cuestionar la autoridad de la iglesia, pero a la vez lo suficientemente inteligentes como para no condenarse, estuvieran reunidos ahí. Un final feliz hubiera implicado pasar unos cuantos siglos ahí como alma en pena, platicar con todos los presentes, saber sus puntos de vista, abrir algunas botellas de buen vino y pensar que la vida aquí seguía como si no hubiera pasado nada allá abajo que me hubiera hecho subir. Imaginar que la muerte había sido un invento estúpido de alguien esquizofrénico.

Iglesia y Estado siempre han significado agentes represores de la libertad humana. Desde aquí un abrazo solidario a todos los arrestados en San Petesburgo y Moscú. También a todos los que por obra de un plumazo de Ratzinger ahora tuvieron que tomar sus maletas y empezar a pensar dónde se iban a mudar ¿Sería en el mundo de la eterna obediencia y armonía aburrida del cielo, o en la vida de incomodidades, vecinos haciendo ruidos hasta altas horas de la noche, basura por todos lados y gente estúpida que logró condenarse por no saber cuándo parar su rebeldía?

Creo que nos han quitado una razón para ser buenas personas. Aquí en la Tierra la única opción por disentir es la cárcel. Allá en la Muerte la única opción para los que se atrevan a pensar diferente será el infierno, con todo y sus vecinos incómodos. El Limbo después de todo había sido una buena idea de San Agustín. Estoy pensando dónde estará escogiendo él mudarse, si al cielo o al infierno.

4 comentarios:

Blog para pensar dijo...

Ahora que van a hacer ¿privatizar el cielo?. No se supone que la iglesia debería interpretar la "palabra de Dios" y no manejar la religión a su antojo?

Reva Doiss dijo...

Aunque hay muchos que respiraron hondo ante esta noticia. En realidad aquí estoy haciendo una confución arbitraria entre limbo y purgatorio. Creo que el segundo sigue existiendo, pero qué más da. Como quiera sé que cuando muera ce fini, así que qué nos importa

Don Mike dijo...

jajajjaja....jajajjja...jajajjaja.Nomas maman.Otra `puntada igual de pendeja como las que acostumbra la Iglesia.

Yo me ire al infierno a cogerme a la Madre Teresa y que confirme que cuidar leprosos no era la gran mamada, mamadas las que me va adar..jojojo.

SALUDOS SR dOISS(SR DOISS. SUENA MUY, PERO MUY PUÑAL..JAJAJA)

Don Mike dijo...

Me acuerdo apenas que hace no mucho , tambien dijeraon en las noticias de que estudios cientificos revelavan que habia un sesenta y tantos porciento(o algo asi, esas mamadas nunca las recuerdo) de probabiliddades de que si existiera dios.!AYYYY NANITA LA RANITA!...JAJAJA