mayo 24, 2007

Las huelgas y las presiones


Si algo ha caracterizado las últimas semanas son dos noticias. La primera, que los legisladores ya empezaron a presionar para usar al Ejército en labores de seguridad pública, y la segunda, que los policías comienzan a organizarse para exigir sus derechos.

Vamos empezando por la segunda noticia que tiene más de donde hablar. Casualmente cuando empieza el desmadre de los soldados y los narcotraficantes, los policías se acuerdan que no están siendo bien pagados y que no tienen seguros de vida. Una de las principales razones es que aunque el número de ejecutados no ha aumentado significativamente en este año respecto a los anteriores (para los que no me creen durante 2006 tuvimos 2,200 ejecutados, y hasta ahora van poco más de 1,000 en 2007), las ejecuciones a policías si han tenido un repunte en este año.

Mis teorías paranoicas son:

1) Los policías municipales, siendo los principales empleados del narcotráfico como se ha venido demostrando en los últimos meses con la cantidad de arraigos y desarme de corporaciones enteras por toda la república, ahora están trabajando para sus verdaderos jefes, ejerciendo presión para sacar al Gobierno Federal de estarse entrometiendo en el negocio.

2) Efectivamente los policías descubrieron su vulnerabilidad ante la ola de ejecuciones. Comenzaron a sacar cuentas y se dieron cuenta, como dice el anuncio del radio. Esto de ser policía así nomás no sale, vea. Con todo y los moches, los derechos de piso que les pagan los narcos, no sale si en todo esto cualquier día pueden amanecer siendo un bisteck frío en la avenida Cuauthémoc.

Ahora, respecto a lo de los legisladores. También podemos sacar teorías paranoicas.

1) Los legisladores están percatándose que esto se puede salir de control. Digo, el mayor miedo de que los narcos verdaderamente se enojen es que puedan aplicar el "Factor Carlos Ahumada". Todos los cheques y montañas de billetes que metieron a las campañas para que estos diputaditos y senadores llegaran a donde están pudieron haber sido filmados, o deja tú, nada más con un papelito, un depósito, una señal cualquiera, y todos sus sueños de aspirar a la gubernatura se van por el caño. Los narcos ahora tienen poder de chantaje como nunca antes. Haber aceptado esos billetitos baratos tenía que tener su precio no? Ahora los diputados y senadores están recibiendo llamadas a sus celulares para ponerle un poco de hielo al asunto de los operativos

2) Verdaderamente los legisladores están leyendo la constitución por primera vez en sus vidas. Se están dando cuenta que los soldados no son para cumplir asuntos de seguridad pública. Que regresen a sus cuarteles que para eso están. Mucho ayuda el que no estorba pues.

Legisladores y policías. El problema con estos muchachos es que ahora trabajan para dos jefes que se están dando de manotazos. Se sienten como los hijos cuyos padres están a punto de divorciarse ¿Qué pueden hacer? ¿Hacerse tontos y hacer como que nada pasa? ¿Tomar partido? ¿Con su jefe el capo o su jefe el Estado? ¿Quien les paga más? Pero más importante ¿Quién les cobra más duro la traición? Creo que no hay duda.

5 comentarios:

scarlett dijo...

claro!, la falsa politica antinarco...

Reva Doiss dijo...

Me atrevo a coincidir contigo.

Cerebro dijo...

Al menos pa las encuestas si sirve.

Batz dijo...

Como se podrá dar el paso de los polícias corruptos a polícias de verdad? obviamente el aumento del sueldo, pero ese dinero no crece en ramas...
Alguno deberá comenzar con el sacrificio, y nadie quiere levantar la mano.

Reva Doiss dijo...

Academia Nacional de Policía. Servicio Profesional de Carrera. Universidad de Policías. Hacer tanto para el policía como para la sociedad que servir en este puesto sea algo honorable.

Aunque es importante, el dinero no es lo esencial. Más bien es que el policía se sienta una persona especial en su uniforme. Que todos lo respetemos por portarlo, así él o ella también comenzarán a respetar lo que portan y lo que representan.

¿Idealista? Probablemente.