mayo 08, 2007

Saluda a la autoridad


La demostración de fuerza que pudimos ver en los pasados días contra quienes supuestamente secuestraron a dos funcionarios del Gobierno del Estado de México nos ha dejado con una sensación extraña. Eso que vimos, dicen, se llama autoridad.

No muy acostumbrados a ella, hemos caído en sensaciones de alarma sobre lo injusto que resulta que tres activistas de los sucesos de Atenco hayan sido condenados a 67 años de prisión. Un juez ha decidido que la retención forzosa equivale a secuestro, pero recordemos la razón de estos hechos. Uno de los vacíos más graves dentro del tipo de secuestro es que debía darse en determinadas circunstancias que eran aprovechadas por los delincuentes para luego no ser condenados. Las reformas penales que permitieron tipificar al secuestro express como equiparable hacen que las acciones de estos manifestantes caigan dentro de las causales de secuestro equiparable.

Pensamos también en las balaceras de ayer en Michoacán y la inmediata respuesta del gobierno a la emboscada que les hicieran al Ejército el pasado 1 de Mayo. Ayer fueron ametralladoras, bombas de fragmentación y hasta las cámaras de Televisa para dejar fe y constancia de que los soldados responden, y responden con muertos. Los muchachos de Azcárraga incluso se aventaron la puntada de incluirle efectos especiales al clip de la balacera, en donde se pueden escuchar innumerables disparos en el "aire" sin que los soldados siquiera se agachen para resguardar su vida. Este sólo hecho podría ser motivo para otro artículo pero no lo escribiré en este momento.

Si quieren alargar un poco más la liga recordemos las manifestaciones del 1 de Mayo o los paros de maestros que supuestamente se iban a dar ayer en Guerrero y Michoacán y que recibieron poca atención de parte de los mismos funcionarios que el el día del trabajo se habían manifestado fuertemente contra la ley del ISSSTE. Esto puede deberse a que los líderes sindicales hoy duermen en la misma cama que la presidencia y quienes se manifiestan no tienen el dinero para acarrear como cuando la maestra se pone la camiseta.

Todos estos sucesos tienen denominadores comunes, ya que se trata de una lucha fuerte por demostrar quién es más fuerte. El gobierno federal se ha enfrascado en un ejercicio desesperado por demostrar que la autoridad existe en todos los rincones del país. Fieles a su creencia de que el gobierno de Fox fue blando y tolerante, y que los grupos de presión durante ese sexenio se crecieron a tamaños insospechados e intolerantes, la presidencia de Calderón quiere demostrarse fuerte, con autoridad, esto quiere decir: autoritaria.

Las transiciones de una manera u otra tienden a estabilizarse, y así está sucediendo con el PAN en el poder. Sus acciones ahora demuestran un dominio de la ley y de las fuerzas de poder que durante el sexenio pasado fueron utilizadas torpemente por quienes no supieron ejercer su autoridad. Ahora vemos la vida desde la otra óptica y los grupos de presión comienzan a aglutinarse contra la nueva autoridad federal, o a favor de ella.

Las consecuencias de este enfrentamiento pueden ser desgastantes tanto para la autoridad como para la sociedad, pero probablemente la mayoría de la población va a aplaudir y seguir aplaudiendo las acciones directas y agresivas del gobierno contra los "rebeldes" de la población. Los costos serán probablemente altos para una sociedad que apenas comienza a acostumbrarse a la vida supuestamente democrática.

Qué tanto Calderón quiera mantener ese estandarte y qué tanto prefiera demostrarse como un respetuoso de la ley a pesar de que tenga que pasar por encima de algunas cabezas y aplastarlas si puede, será la duda de sus próximos años como presidente.

Veremos, estoy seguro, muchas más demostraciones de fuerza, y veremos también una sociedad sedienta de más poder. Esta es la consecuencia de haber vivido libres durante seis años. Ahora cualquier demostración de fuerza la abrazaremos como a la tía que no hemos visto desde hace tanto tiempo.

3 comentarios:

Batz dijo...

Este es un tema espinoso (sin referencias al apellido). Por un lado la autoridad es necesaria, esta demostrado que los ciudadanos no comentemos crímenes no porque creamos que es incorrecto hacerlos, sino por el miedo que nos da que nos cachen y nos metan a la cárcel. O sea, que se ejerza el poder la autoridad. Así que "contratar" a televisa para que nos haga saber que están listos para atraparnos en caso de salirnos del camino indicado, puede ser una estrategia efectiva para la mayoría de la población que esta al pendiente de lo que dice dios TV.
Se requiere cierto control, cierto? suena terrible, lo se. Para eso hay que estudiar, tener una opinión con argumentos y así decidir que es lo mejor. Si con esto nos damos cuenta de que el país no va por el camino adecuado, nos arriesgamos a ir en contra del gobierno y asumimos las consecuencias.

Reva Doiss dijo...

Un dilema difícil de hecho. El fin último del estado no es proporcionar bienestar como muchos pensamos y creemos fielmente. Su último fin es tener controladas a las personas porque de lo contrario no existe orden y no existe grupo como tal.

Interesante aproximación Hobbesiana que le has dado a este tema Batz

Batz dijo...

Perdona mi ignorancia, pero Hobbesiana ???