enero 22, 2009

La deformación del espacio

No, éste no es un escrito sobre Stepehn Hawking ni de cosmología, sino más bien una crítica al espacio en el que estamos viviendo, el que vemos todos los días, el que construimos o dejamos construir (o destruir). Nos volvemos parte de esa tendencia de alguna forma u otra.

El camino que tomo para llegar a mi trabajo está compuesto por una serie de nudos estúpidos: intersecciones que en lugar de dar preferencia a la carretera que tiene un flujo mucho más grande de carros, se lo dan a quienes intentan entrar a una empresa que se dedica a la venta de tractores y camiones de carga. Y bueno, ahí vamos todos mentando madres y esperando a que se ponga en verde la luz para comenzar a pitar como desgraciados. El siguiente un semáforo donde pusieron uno de esos sensores que detecta el peso de un automóvil para ponerse en verde. Me imagino que algún ingeniero esos del Tec se le ocurrió la grandiosa idea. Sí, bueno, pero no pensó que con todo y que haya carros la lógica pinta para que la preferencia vaya, nuevamente, hacia los que venimos por la carretera. Al menos que se espere a que haya cuatro o cinco carros para volverse verde. Pero no. El primero que se estaciona ahí y la luz se le pone verde. Los que sufrimos somos nosotros con un semáforo que parece arbolito de navidad, cambiando de verde a rojo cada quince segundos y provocando filas interminables de mentadores de madre profesionales.

Ya para el final cuando comienzan a resolverse los nudos hay un semáforo que tenía algo muy inteligente y que ha funcionado en otras partes de la ciudad: un carril continuo, no se detenga, no se detenga. Sucedía que pocos se quedaban a esperar la luz verde en los carriles centrales y se iban al carril continuo. Obvio. Esto permitía el flujo de autos y mayor rapidez. Cual fue mi sorpresa al descubrir que las autoridades de Santa Catarina están peleadas con la eficiencia, les causa comezón o algo peor. Si esto fuera un espacio interactivo les preguntaría qué se les ocurre que pudieron haber hecho los de obras públicas para echarnos a perder la vida. No se les ocurriría nunca: un tope monstruoso en el carril continuo. Uno que te hace frenar en su totalidad si no quieres dañar tu carro, una barda. Y bueno, lo lograron. Crearon en un punto eficiente otro nudo estúpido, uno que de tanto llorar causa risa.

Hace años cuando vivía en Santa Catarina pude observar esta extraña tendencia de sus autoridades. Saturar de topes todas las calles hasta el grado infame. Valorar el trabajo que se está haciendo en el municipio y por su gente por el número de obstrucciones que logran construir a la semana. Y ahí van. Ahora vuelvo a vivir a este espacio y me percato que nada ha cambiado. Primero culpé a Irma Adriana pero luego cuando Dionisio Herrera continuó con lo iniciado por esta señora, me di cuenta que tal vez no era tanto culpa de quienes gobernaban sino de quienes se congregaban alrededor del que gobierna. Las señoras quieren topes, y con topes saldrán de las oficinas de Nicho. Si por eso les decía al principio aquello de que nuestro espacio es aquello que construimos o dejamos construir. De alguna forma me tengo que sentir culpable porque ahora tengo dos alternativas, seguir caminando en esa larga fila que le guarda respeto religioso al tope que nos destroza la suspensión si lo tomamos sin consideraciones, o seguir en la larga fila de los que tienen que esperar la luz verde.

Tiene que llegar un momento en que de tanto errar, los muchachos le atinen a una. Si hasta en el álgebra se puede aquello de que menos uno menos uno da más uno, aquí puede pasar algún día.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Aqui va otra opción a la algebráica:
te levantas mas temprano para irte con tiempo, pones en tu iPod algún audiolibro de meditación, los clásicos, idiomas, que se yo y disfrutas tu trayecto, en el próximo fin de semana haces un oficio, lo entregas en obras públicas... de algo te servirán, hay muchas otras ideas, pero estas son las mas sensatas que se me ocurrieron

Hari Seldon dijo...

Oye, Ricardo, esas soluciones viales las inventó la UANL, no el ITESM. En primer lugar.

En segundo lugar, sería mejor si las carreteras tuvieran pasos a desnivel, ¿no? Pero Nati decidió gastarse la lana en el forum, y como la empresa y sus empleados pagan más impuestos que los automovilistas que muchas veces vienen de fuera del Estado, pues se le da preferencia al que pagará la Nati-deuda a 30 años....

Y los vecinos prefieren un tráfico lento en sus vecindarios, aunque los automovilistas prefieran la velocidad. La solución es construir pasos a desnivel y mejoras viales, pero, repito, el dinero ya se lo gastó Nati en caprichitos...

¿Y así quieres seguir votando por el PRI?

Ricardo Martínez dijo...

anónimo, me gusta me gusta... lo de la carta a obras públicas. Lo demás, la verdad no soy del tipo de audiolibros. Me entretiene más Pedro Ferris.

hari, "ingeniero del tec" es una expresión coloquial para describir al típico recién graduado de universidad privada que no tiene idea de cómo funciona el mundo pero que se cree con suficiente autoridad moral para ser respetado en su profesión sólo por su título. Nada contra el tec. Bueno si. Detesto que produzcan esos especímenes pero qué se le va a hacer.

Sobre lo que mencionas, de hecho Natividad sí está haciendo una inversión fuerte en conjunto con el gobierno de Coahuila para la carretera cuota que será inaugurada el próximo año. Por el PRI jamás he votado, no sé de donde saques tus datos.

Batz dijo...

Topes en vez de educación vial. Parece una solución a corto plazo, como acostumbramos, no?

Hari Seldon dijo...

Ricardo, el tec no produce esos especimenes. Los toma y los entrena en el grado que eligen. Pero esa personalidad ya viene desde antes...

El invertir en una carretera de cuota a Saltillo es oooootro ejemplo de mal gasto. ¿No era mejor mejorar la libre que ya existe?

Bueno, si estás en contra del mejor candidato que puede proponer el PAN (cualquier otro candidato provocaría una derrota electoral), y no estás con el PRI, ¿no quieres votar por ningun candidato realista?

Ricardo Martínez dijo...

Sí, claro. El Tec atrae parásitos, no hay duda. Pero el Tec tendría la responsabilidad de reprobarlos y expulsarlos si no cumplen cierto nivel académico y profesional. No lo hace. Y repito, no estoy hablando únicamente del Tec, uso el Tec como semblante del problema con la universidad privada en México.

En Coahuila se abrió la carretera cuota a Matehuala antes de entrar a Saltillo, lo que ha permitido que todos los camiones que vienen de Nuevo Laredo y otras partes de Tamaulipas no entren a la ciudad. El gobierno los exenta del pago de la cuota. No lo veo como una decisión terrible la verdad.

El mensaje que estás dando respecto al mejor candidato suena mucho a que no te gusta la democracia, o al menos que no confías que la democracia arroja los mejores cuadros. Esto te pone dentro del compás político dentro del espectro de los autoritarios y mesiánicos. Extraño proveniendo de un autonombrado liberal extremo.