enero 13, 2009

Pérdida de la familiaridad

Cuando me percaté que tenía fundido un foco trasero del carro me pareció de lo más natural dirigirme a las autopartes que siempre había ido en Monterrey. Anteriormente mi residencia se encontraba cerca del Tecnológico por lo que me hice de varios conocidos según las necesidades que iba teniendo: el mecánico que me cambiaba el aceite del carro, las autopartes, la gasolinera, el mercado donde compraba mis alimentos, el parque donde corría cada vez que podía (y eso no era muy seguido, cabe aclarar). Tomé Garza Sada y comencé a orillarme. Llegué al negocio y de pronto me cayó con toda su fuerza la magnitud de la crisis en la que nos encontramos. En lugar del negocio y los viejos conocidos a los que me habría gustado saludar encontré un local con las cortinas de lámina abajo y un letrero blanco con la leyenda "se renta".

Recuerdo vagamente en 1994 una situación similar aunque para entonces yo tenía apenas doce años. Ver por una parte las casas de cambio modificando constantemente el tipo de cambio de tres a cuatro, de cuatro a cinco, y luego a seis fue para mí espectacular. Incluso en cierta forma recuerdo haberlo visto con algo de diversión: adivinar a cuánto amanecería el dólar era un juego de entre los amigos. Luego vino la visita al mercado y descubrir que lo que antes costaba tres nuevos pesos ahora andaba en el doble, empleados con etiquetera en mano golpeando rítmicamente todos sus productos para dejar la etiqueta anaranjada con el nuevo precio. Por esas fechas decembrinas mi padre nos había dado los cien dólares que siempre nos regalaba, lo que también fue motivo de alegría. Si antes tenía trescientos pesos ahora tendría seiscientos. En mi inocencia no tenía la más remota idea de qué era la inflación, incluso teniendo el ejemplo del mercado apenas unos días fresco.

No lo sentí tanto hasta que comencé a ver en mi ciudad aquellos letreros que ahora volví a ver en el negocio de las autopartes. Casas y negocios que desaparecían. La tienda de Los Güeros donde siempre comprábamos que se iba a un local más barato, para luego no tener la misma popularidad y finalmente cerrar. Los edificios que apenas habían inaugurado junto al puerto que se quedaron durante años vacíos. Las historias de amigos cada vez más cercanos que perdían su trabajo pero sobre todo aquéllos que se quedaban sin casas por no poderlas seguir pagando. El dolor de un buen amigo que su padre perdió la carnicería que era el sustento de su familia, para luego también ser desalojados de su casa.

Regresar a esas historias ya no se vuelve tan divertido. Mis padres probablemente tengan muchas otras por las múltiples crisis que les habrá tocado vivir. Éstas fueron las mías. Ver ese letrero y saber de amigos cada vez más cercanos que van perdiendo su empleo se vuelve un trago difícil de pasar. Me enchina la piel sólo pensar en sus consecuencias. Las imágenes se vuelven más fuertes que las palabras. Sin duda que lo más doloroso de las crisis es perder la familiaridad de los espacios y las rutinas. Ahora tengo que pensar dónde más poder comprar el foco de mi carro.

17 comentarios:

Hari Seldon dijo...

Qué tristeza que muchos empresarios, algunos de ellos amigos cercanos, no tengan la capacidad para innovar ante entornos complicados y sobrevivir la crisis.

La crisis es un fenomeno natural. Saber enfrentarlo es, sin duda, un reto. Pero el fracasar al enfrentarlo solo tiene un culpable: el fracasado.

Eso no significa que nos deje de dar tristeza, sin duda.

Ricardo Martínez dijo...

hari, la crisis no es una gripa. La cancelación de los créditos a nivel mundial va mucho más allá de innovación y discursos sexys que están bien para escucharse interesante pero que en la realidad no son tan sencillos. Que de un día para otro los precios te suban al doble y que además el banco se niegue a prestarte dinero para resolver la situación (además súmale un gobierno inepto que sigue subiendo el precio del diesel), no te deja mucho margen para la innovación, ni siquiera para la sobrevivencia.

Hari Seldon dijo...

Que suba la tasa de interés es irrelevante para el que tiene ahorros. Que suban los precios es irrelevante para el que tiene inventarios.

Eso sin contar las ventajas que pueden traer las economías de escala o el comercio internacional.

¿Por qué dejarle todo al destino? Los tiempos buenos son para prepararse contra los tiempos malos. Hubo quienes no los aprovecharon. ¡Qué tristeza!

Ricardo Martínez dijo...

Si sube la tasa de interés, sube la inflación y lo que tienes ahorrado se hace la mitad de lo que tenías. Si suben los precios eventualmente se te acabarán los inventarios y tendrás que comprar caro ¿Estás hablando en serio? ¿Alguna vez has tenido un negocio o nada más leíste Friedman for Dummies?

Anónimo dijo...

A Ricardo le duele que cierren las taquerías y los talléres mecánicos porque son sus fuentes de información política por excelencia.

Hari Seldon dijo...

Ricardo, la tasa de interés y la inflación GENERALMENTE tienen una relación inversa. Si sube la tasa de interés, no necesariamente hay inflación, generalmente hay lo contrario (si todo lo demás sigue constante).

En lo que tienes inventario, puedes pensar en otra forma de comprar o de satisfacer a tus clientes. No hay solo un proveedor en el mundo. Y considerando que conozco suficientes empresarios que han salido avantes de epocas de crisis, sí, sí estoy hablando en serio.

Batz dijo...

Es triste ver cerrar tantos negocios a nuestro alrededor. En Ensenada estos dias que pasamos de vacaciones vimos muchos en la calle primera ya cerrados o sin ningun cliente, seguramente tendran que cerrar tambien.
Entiendo lo que Hari dice, pero tambien se tiene que contemplar que muchos de estas empresas familiares no pueden competir con grandes empresas extranjeras, con apoyos fiscales de nuestro gobierno, que simplemente hacen imposible poder sobrevivir.
Lo que nosotros tenemos que hacer es comprarles a estas peque~as empresas aunque nos cueste un poco mas. A final de cuentas nos beneficiamos mas todos.

Hari Seldon dijo...

Batz,

"Muchas de estas empresas familiares no pueden competir con grandes empresas extranjeras, con apoyos fiscales de nuestro gobierno"... Cuando no estaban las empresas extranjeras, estas empresas familiares nunca tuvieron el interés de crecer para cuidar su mercado. Esta es la razón por la cual fue necesario traer a los extranjeros para generar empleos. Si no pueden competir, es por que no quisieron competir.

Por cierto, Soriana es una empresa familiar. También es el más exitoso competidor contra HEB y Wal-Mart, ambas empresas extranjeras.

No tenemos que comprar nada "aunque nos cueste un poco más" si no queremos. Si ofrecen algo de valor, se ganarán mi dinero. Si no ofrecen nada de valor, ojala y quiebren pronto. Es responsabilidad de los empresarios satisfacer las necesidades del mercado, no responsabilidad de los consumidores el darles caridad.

Ricardo Martínez dijo...

Anónimo, buenísimo tu comentario. Me hiciste sonreír.

hari, lo planteé mal. Normalmente cuando sube el banco central las tasas de interés es porque subió la inflación, es una forma de contener el gasto. Pero eso no cambia el resultado, tus ahorros se ven reducidos por el aumento en la inflación.

batz, esa práctica la hacen en Europa y ha resultado muy exitosa. Es algo muy complicado de comprender para los libertarianos pero invertir en la pequeña industria genera muchos más beneficios y empleo, y eventualmente mayor calidad. Mantener abierto el negocio de la esquina permite que haya en nuestra ciudad un empresario más, y no que éste eventualmente tenga que cerrar su negocio, volverse empleado, ganar menos y alguna vez ser despedido.

Hari Seldon dijo...

Ricardo, uno podría argumentar que tus ahorros se ven aumentados por el aumento en la tasa de interés... Por otro lado, la inflación nunca es lineal. Es mentira que el alza en la inflación signifique un alza en el precio de todos los productos.

La practica Europea solo ha resultado en precios más caros para el consumidor Europeo (eso, o impuestos más altos). Evitar la competencia es defender al incompetente. Solo un país de incompetentes aprobaría algo así.

Ricardo Martínez dijo...

hari, la región de Barcelona funciona de esa manera y es una de las zonas con economía más pujante de Europa y del mundo.

"Es mentira que el alza en la inflación signifique un alza en el precio de todos los productos." Si eso no es inflación entonces yo soy Napoléón Bonaparte. Inflación significa precisamente eso, alza generalizada del índice de precios.

Anónimo dijo...

La inflación refleja las variaciones en los precios de CIERTOS productos...

Ricardo Martínez dijo...

Anónimo y Hari. Entiendo cómo se mide la inflación y entiendo porqué mencionan que es el aumento de algunos productos porque son los que se utilizan para establecer el parámetro. Sin embargo la elección de estos productos es para fines representativos de un aumento generalizado de los precios. La selección de estos productos busca precisamente ser trasladable a la generalidad de los productos. Cualquier libro de economía 1 les puede dar la definición de inflación. Si les da flojera ir hasta allá pueden usar la red. Abran Google, escriban lo siguiente "define: inflación" y tendrán una larga lista de fuentes que la describen precisamente como un aumento generalizado del nivel de precios.

Hari Seldon dijo...

Excepto que es una diferencia importante por que Banxico mide dos tipos de inflación, y el movimiento de cada una refleja síntomas diferentes en la economía, razón por la cual es importante no irse con la finta. La verdad es que la relación entre tasas de interés, inflación y crecimiento económico es más bien casual.

En el caso específico de lo que estamos discutiendo, lo que quiero decir es que ese tipo de políticas frenan el crecimiento económico, y una de las formas en que se puede reflejar es en la inflación. Claro, en una economía madura, el crecimiento puede no ser lo más importante. En México, por el contrario, sí lo es.

Anónimo dijo...

Hari dijo que no era un aumento en TODOS los productos, CIERTO. Es todo lo que aclaré, que no es un aumento en TODOS sino solo en algunos. Me parece que no lees bien..

Ricardo Martínez dijo...

"La verdad es que la relación entre tasas de interés, inflación y crecimiento económico es más bien casual."

Si demuestras esto quiebras con el sistema financiero mundial y probablemente te ganas un premio nóbel.

Hari Seldon dijo...

Creo que Henry Paulson y Ben Bernanke ya lo demostraron más allá de toda duda en este último semestre.