abril 25, 2009

Cubrebocas

El aislamiento es el primer padecimiento de una epidemia. No tanto la que es forzada por las autoridades sanitarias, sino la psicológica. No saludarás a tu prójimo, no hablarás con él, no lo mires pues el contagio se puede dar desde cualquier vía. Compartir se vuelve un pecado y el individualismo nos torna hacia nosotros mismos, ese incómodo momento donde tenemos que comenzar a hablar sin mover la boca. No importa, pues al cabo se encuentra cubierta.

Ayer casualmente estaba en una iglesia y me encontré un folleto interesante sobre las instrucciones para una confesión exitosa. La interpretación de los pecados que pueden surgir de no cumplir con el decálogo de Moisés todavía más. Cuando se habla mal de una persona se está afectando el octavo mandamiento sobre no levantar falso testimonio ni mentir. Cuando se entra a la interpretación ("descubre si tú has faltado a este mandamiento"), menciona que escuchar gozoso de una calumnia o infamia es también pecado. Me quedé pensando cuántas veces habré participado sin saberlo en esas cosas. Lo bueno es que el goce tendría que ser demostrado para podérmelo imputar. Una sonrisa que se me haya escapado, un momento de soltura, algo.

Las noticias van volando sobre si se trata de una epidemia o no. Brotes que ahora forzosamente tienen que ser reportados de acuerdo a la última instrucción del gabinete de seguridad. Se congregaron el jueves en la noche de emergencia y entonces tuvimos a bien enterarnos que no era un pecado cualquiera. El Universal publica el sábado una fotografía de un comerciante ambulante vendiendo cubrebocas a dos por 25 pesos. Es lo menos que podríamos hacer ante la crisis. Me parece un excelente cuadro para aquella campaña que ahora lanzan para combatir la economía informal: "que esté mejor empleado" y el ambulante vendiendo cubrebocas. La gripa porcina saca lo mejor de cada uno.

Tengo un boleto a la Ciudad de México para el próximo 4 de mayo. Comienzo a invadirme de esa psicosis colectiva y me pregunto si es la mejor idea. No consentirás pensamientos ni deseos impuros. Comienzo a pensar qué harán todos los candidatos a diputados federales, a la asamblea legislativa del DF, los que querían convencer a los indecisos. Ahora sin televisión que puedan pagar por orden del IFE, y sin poderse congregar por orden de la Secretaría de Salud. Pueden comenzar a practicar la telepatía pues muchas alternativas no les quedan.

Cubramos nuestra vida mientras esta emergencia pase y esperemos que pase pronto. Mientras tanto, a tener que vivir con nuestros pensamientos más incómodos, esos que les da por salir cuando se tiene demasiado tiempo libre. Dios nos libre de tener otro día sin clases. Eso de pensar puede ser más peligroso que cualquier influenza.

7 comentarios:

Laura Reyna dijo...

Cuando supe de la gripe porcina, me pregunte, ¿qué hara la gente tanto tiempo en su casa? ¿Padres pasaran tiempo con sus hijos? ¿Hijos se encerraran en el mundo del Internet? ¿Madres volveran a ver su novela preferida? ¿Los ciudadanos se interesaran mas en los asuntos públicos ahora que tienen tiempo "libre" para hacerlo?
Luego pensé..
¿Qué tan real será la gripe porcina? ¿Esta el gobierno preparado para enfrentarla? ¿la sociedad?

Ricardo Martínez dijo...

A final de cuentas a lo que más miedo le tenemos es al aislamiento, nos obliga a introspecciones difíciles de evadir.

Hari Seldon dijo...

Si no tienes a qué venir, mi recomendación es que ni vengas. Todo está cerrado y la gente está psicótica. Hoy hubo compras de pánico en el Wal-Mart, como nunca lo habia visto. Te recomiendo evitarte problemas.

Anónimo dijo...

jaja, esto ya raya en la paranoia...

Batz dijo...

El miedo sera peor que la epidemia en si? Yo estoy lejos del DF e igual la epidemia nos alcanza por los medios, y seguramente pronto en persona.
Esperemos que Mexico sepa aceptar ayuda internacional en este momento. Panico ha causado las medidas tomadas, pero habran sido a tiempo? Ya veremos. Se siente como el principio del Ensayo sobre la ceguera.

david dijo...

Curioso que Calderon diga que se hara todo lo necesario para contener la enfermedad (traduccion: no tienen idea de lo que se va a hacer y esperaran a que EEUU, Canada, Japon o Europa resuelvan el problema) y la gente se paniquea cada dia mas.

Estos ultimos años en Mexico no cesan de sorprender. Los primeros ataques terroristas en Mexico, los primeros sabotajes de ductos, decapitados, secuestros y ahora Mexico como fuente de la (posible) pandemia mundial de gripe.

Anónimo dijo...

Ufff... y siguen con esto... no va a pasar nada, están exagerando. Yo por lo menos no voy a dejar de ir a antros, cines ni restaurantes y no vivo en el DF, sino también ahí iba...