abril 22, 2009

Suicidios

El exvicepresidente de Enron John Clifford Baxter se quitó la vida en 2002 de un disparo en la cabeza. Su suicidio fue el colofón de una historia lamentable sobre el fraude más grande de la historia de Estados Unidos hasta ese momento. Luego vino el escándalo de las hipotecarias Fannie Mae y Freddie Mac en 2008 que ahora busca competirle ese deshonroso mérito a Enron. El miércoles nos enteramos que David Kellermann se quitó la vida en su casa en Virginia. Kellerman a diferencia de Baxter, no fue el causante de la debacle financiera, sino alguien que intentó resolver el problema una vez que la crisis estalló, y no fue capaz de lograrlo.

El suicidio significa un debate moral interior. Representa para la cultura occidental por un lado la posibilidad de escapar pero también la pesada carga de dejar este mundo de una forma bochornosa, sobre todo para la familia. Significa que no se fue capaz de completar una tarea que fue encomendada. Es el resultado de un rompimiento entre la expectativa y el producto final. Para el primer hombre pudo representar una oportunidad para no pasar encerrado en la cárcel por años. Para el segundo más un escape de la presión que significó que el apoyo gubernamental no fye suficiente para sacar a la empresa de la bancarrota.

Es una mala noticia para el sistema financiero pero sobre todo para el sistema humano, si es que existe algo así como un esquema de intercambio del estado de ánimo de la sociedad. La muerte de este hombre representa en cierta forma una derrota para nuestro sistema social. La radicalización del valor del dinero por encima de cualquier otro valor, la adoración del esquema de éxitos y fracasos en el que nos hemos enfrascado sin posibilidad de salir. Más siempre es mejor.

En las noticias pasará como la muerte de un hombre, nada más. En nuestras conciencias debe representar algo más. La monetarización de nuestro estado de ánimo y la posibilidad de que un problema económico sea más valioso que nuestra propia vida deben ser malas noticias para nuestra cultura. La crisis financiera de 2009 es precisamente eso: una crisis cultural más que económica y este suicidio sólo una más de sus representaciones.

4 comentarios:

Hari Seldon dijo...

Fijate que, sobre el valor del dinero que hablas, yo pienso que el valor del dinero es, precisamente, que menos es más.

Me explico. El ser humano, por su naturaleza y su educación o cultura (especialmente en occidente), tiene un deseo natural de poseer más. Este deseo no lo trae el dinero. Antes del dinero, cuando lo que se valuaban eran las propiedades, vimos el feudalismo Europeo. Antes de eso, cuando lo que se valuaban eran los seguidores, o las victorias militares, vimos el auge de la Iglesia, y del Imperio Romano en ese órden. Para la cultura occidental, más es más sin importar como se mida.

Pero en el mundo del dinero, menos es más. La "ganancia" proviene cuando combinamos los factores de la producción (entre ellos el dinero, pero también el trabajo, los recursos, y la inventiva) para CREAR más.

La crisis financiera y económica que sufrimos en estas epocas es derivada precisamente por que buscamos hacer más sin combinar o emplear todos los factores. Pensamos que el dinero por sí solo crearía más dinero, y pensamos que no era necesario balancear los recursos o el trabajo. Nuestra única ambición era conseguir más dinero, sin importar el costo y evadiendo las reglas. El resultado fue insostenible y, de ahi, la crisis.

En un ambiente capitalista no-occidental, como por ejemplo Japón o China, vemos una actitud muy distinta. Los Japoneses no acumulan dinero, sino propiedades en el extranjero para extraer los recursos necesarios que sirven la ecuación de los factores. Los chinos le dan gran valor al trabajo y a la calidad de su trabajo (aunque no se ha visto reflejado aún en muchos de sus productos, por que saben que no es lo más valioso para sus clientes Occidentales, pero pronto lo empezaremos a ver en las siguientes decadas, como lo vimos con los Japoneses). El usar menos dinero, y menos recursos, para crear más, y ser PRECAVIDO para que verdaderamente sea menos lo que metemos de lo que sacamos.

Es decir, la crisis se causa por querer obtener más sin importar el costo. El éxito se consigue cuando se consigue más con un costo bien controlado. Esto es transferible no solo a asuntos de dinero, sino también a asuntos de relaciones (la amistad debe ser equitativa, si no, uno se aprovecha del otro), a temas familiares, o sociales.

Probablemente sea ahora un buen momento de reflexión sobre como podemos crear sustentabilidad en todas las areas a las que le ponemos importancia. No se trata de dejar que el dinero tenga importancia, por que hay una razón por la cual es importante. Se trata de darle su justa prioridad y medida, y de no olvidar la importancia de hacernos sustentables.

Ricardo Martínez dijo...

Totalmente de acuerdo contigo. El problema fue pensar que económicamente más es mejor, sin tomar en cuenta el resto de los factores que tú bien enlistas en tu comentario.

david dijo...

Hay gente que toma aun peores decisiones. Recientemente el desempleo ha causado una que otra balacera en EEUU. Es aun peor cuando la gente recurre a la muerte de sus familiares o extraños cuando no supera el haber perdido su trabajo.

Todo lo material es una ilusión.

Hari Seldon dijo...

Lo material no es una ilusión. La ilusión es pensar que la sustentabilidad no requiere esfuerzo.