diciembre 11, 2013

Premios y Castigos

Publicado en La Jornada Aguascalientes

Si el comportamiento de nuestros legisladores es reflejo de nuestras preferencias al momento de elegirlos, es un buen momento para reflexionar sobre las señales que estamos enviando y el costo que tiene para nuestra democracia no impulsar un debate más inteligente. Para ponerlo en un caso actual, la inminente aprobación de la reforma petrolera será más producto de una oposición sin ideas que de una verdadera imposición.
Comisiones que trabajan de  madrugada, escondiendo dictámenes por dos días. Partidos que utilizan las tribunas y las calles para protestar las injusticias de los políticos como si no formaran parte del mismo cuerpo colegiado. Políticos que deciden salirse de las mesas de negociación al tiempo que exigen espacios para ser parte de ellas. Una tribuna legislativa que parece más preocupada por hablar con los que están fuera que con los que forman parte.

No intento pecar de ingenuidad,  entiendo la lógica detrás de estos comportamientos. Mientras unos buscan avanzar una agenda de gobierno lo más rápido posible, otros hacen su esfuerzo por distanciarse suficientemente de ella para congraciarse con la opinión pública y ofrecer una alternativa real en la próxima votación.  Pudimos verlo en contraparte cuando el PRD empujó con el PRI la agenda fiscal, mientras los que gritaban eran los panistas. Lo que me preocupa es que, si los legisladores actúan con base en incentivos, esto sea lo que estemos premiando como votantes.

La distancia entre los discursos de legisladores de oposición y de gobierno varía según el tema discutido, pero la reforma petrolera expone en buena medida las fallas de nuestro debate ¿Cómo podemos pasar de un consenso artificial y hueco como resultó ser el Pacto por México a una lucha ideológica sin argumentos como la que hemos visto estos días? La gran mayoría de las posiciones de senadores durante la discusión de esta iniciativa tuvieron dos tintes: aquéllos que parecían levantarse a leer o repetir ideas memorizadas, en su caso más chusco los verdes, y aquéllos que llenaron el parlamento de discursos apasionados sin sustancia, que tuvo su clímax en la mentada de madre de Layda Sansores.

¿Cómo estamos dirigiendo nuestra decisión para elegir legisladores? ¿Por qué estos personajes consideran electoralmente redituable su comportamiento, sea para ignorar el debate o para ridiculizarlo al extremo de pasiones de cantina? ¿A quién le están hablando mientras hablan? Tendríamos que pensar que existen cálculos detrás de esas acciones, o de lo contrario nos encontramos frente a personajes que no les importa lo que piensan de ellos, una conclusión mucho más preocupante.

La inclusión de oradores es una estrategia de dilación, eso me queda claro. El apasionamiento del discurso es una estrategia que busca poner un tema de la agenda legislativa en la agenda de los medios, no se hable de cercar el Senado. La idea detrás es crear consciencia en un país donde los medios de comunicación se encuentran parcialmente controlados en algunos de los canales con mayor difusión. Podrían ser útiles en el corto plazo mientras se preparan nuevas tácticas que complementen la oposición. En sí mismas me parecen acciones insuficientes.

La reflexión tendría que venir  sobre lo que nosotros premiamos o castigamos de estos comportamientos, pues es claro que en este momento la oposición no ha sido efectiva durante el debate petrolero. Necesitamos un discurso más sofisticado, pero sobre todo con mejores resultados para la oposición.  Esto tendría que pasar por una evaluación seria sobre lo que han venido haciendo, y lo que esperan ganar con ello. Si el premio de mentarle la madre a los privatizadores sigue siendo más espacios para el PRD en la próxima elección, entonces lo están haciendo bien. Si como electores queremos una oposición que gane algunas batallas más allá de la anécdota chistosa, entonces es momento de llamar a nuestros legisladores a cuentas

diciembre 10, 2013

Alquimia constitucional


Los diputados nuevamente han salido a practicar alquimia, buscando resolver con reformas los problemas de nuestro país. De un plumazo han establecido nuevas y abrumadoras responsabilidades a un órgano que en 2012 ya mostró síntomas de saturación. El consejero del próximamente extinto IFE Benito Nacif comentó el 3 de diciembre que los ordenamientos de la reforma política rebasan por mucho la capacidad técnica del órgano electoral y la integridad de las elecciones que vienen.

La alquimia se popularizó durante la edad media como un remedio para los problemas médicos, espirituales, económicos, políticos y cualquier otro asunto que tuviera que ver con la vida de la persona. La combinación de sustancias químicas, acompañadas de rituales antiguos, y la ayuda de personas trascendentes hacían que los fenómenos sucedieran. No hay que confundirla con la hechicería, pues ésa implica la participación de un mundo alterno, donde espíritus ayudan a que en éste se den las peticiones. Espero que nuestros diputados no hayan llegado a tal extremo.

El problema se asocia más con un complejo del famoso libro del Génesis. Cuando Iahvé llamó para que se hiciera la luz, ésta se hizo. Cuando pidió que las aguas y la tierra se separaran, no quedó rastro de lodo por ningún lado. Cuando los diputados llaman a la estructura política a reformarse, parecen esperar lo mismo. Al modificar los artículos asumen que todo lo demás tendrá que realizarse de manera automática. Incluso han llegado al extremo de establecer artículos transitorios que dan miedo, con redacciones tales como “que las legislaciones secundarias se adecuen a lo que establece la constitución en menos de doce meses”. Amén.

El problema viene cuando intenta ponerse en práctica lo que los legisladores opinan en las comisiones y que luego el pleno ratifica. En la reforma electoral de 2007 se estableció un ordenamiento muy peculiar para el IFE. El diagnóstico después de la elección de 2006 fue que la televisión era el principal enemigo de la democracia en nuestro país, entonces (hágase la luz) que el órgano electoral monitoreé su actividad durante las campañas. No solo eso, el IFE iba a ser el único órgano del Estado encargado de administrar los tiempos de radio y televisión relacionados con las campañas de los políticos.

Como si la organización de las elecciones no fuera suficiente, se tuvieron que gastar miles de millones de pesos para adquirir equipo de monitoreo de medios, contratar personal que fuera a cada radiodifusora y televisión del país a entregar pautas, y que luego se asegurara que éstas se habían respetado, incluso se le dio al IFE la facultad de sancionar particulares en caso de que no atendieran a los llamados de la autoridad. Los resultados de la elección de 2012 los conocemos todos.

En 2013 nuestros legisladores han cambiado su enemigo. Ya no es la televisión sino los gobernadores. Terribles villanos que capturan a jueces y órganos electorales locales. Gastan millones del erario público a favor de sus candidatos consentidos. No niego que tengamos este problema, pero la solución alquímica seguramente la tendremos aprobada para cuando esta columna se publique. Hágase un Instituto Nacional Electoral. Parece que los institutos locales lograrán pasar la guillotina de nuestros políticos, pero muchas de sus facultades se transferirán al nuevo INE. No importa si esto es factible o no, si es más eficiente o no. Las evaluaciones siguen sin ser un requisito para las iniciativas que presentan nuestros legisladores, ya no de impacto que sería mucho pedirles, sino al menos presupuestales y de capacidad técnica de los responsables que establece la ley.

Después de la sesión parlamentaria los veremos celebrando el gran avance que ha experimentado nuestra democracia. Ahora sí, la reforma política definitiva. Alquimia para el remedio de todos los males. 

octubre 18, 2013

Diputados fronterizos que votaron a favor de homologar el IVA a 16% en fronteras

Diputados de distritos fronterizos que votaron a favor del IVA de 16% en frontera. Búscalos para que te expliquen. Recuerda sus nombres en 2015: 

Baja California:
(PRI) 
María Elia Cabañas Aparicio de Tijuana
Benjamín Castillo Valdez de Mexicali
Jaime Chris López Alvarado de Tijuana
Mayra Karina Robles Aguirre de Tijuana
María Fernanda Schroeder Verdugo de Mexicali
(PVEM)
David Pérez Tejada Padilla de Mexicali

Chihuahua
(PRI)
José Ignacio Duarte Murillo de Ciudad Juárez
Adriana Fuentes Téllez de Ciudad Juárez
Luis Alfredo Murguía Lardizabal de Ciudad Juárez

Coahuila
(PRI)
Irma Elizondo Ramírez de Piedras Negras

Chiapas
(PRI)
Antonio de Jesús Díaz Athié de Tapachula
Hugo Mauricio Pérez Anzueto de Huixtla
(PVEM)
Mario Francisco Guillén Guillén de Comitán
Lourdes Adriana López Moreno de Palenque
Héctor Narcia Álvarez de Villaflores

Quintana Roo
(PRI)
Raymundo King de la Rosa de Chetumal


Fuente: Gaceta Parlamentaria de la Cámara de Diputados, 17 de octubre de 2013, Votaciones. http://gaceta.diputados.gob.mx 

julio 03, 2013

Los diputados Google



Yo no sé en qué momento fumar se volvió tan tóxico socialmente. A quién se le habrá ocurrido la grandiosa idea de satanizar a los fumadores al grado de que su práctica ahora sea vista como un insulto al mismo creador.

Crecí en un país que fumar era malo, pero la decisión de cada persona sobre su cuerpo tenía más peso que estas actitudes paternalistas de gobiernos pasajeros. Seamos realistas, las leyes que se han aprobado en contra de los fumadores son una moda de organismos internacionales y malas copias de normatividades que surgieron en otras partes del mundo por motivos que nuestros legisladores ni siquiera entienden.

Mucho se ha debatido sobre el problema del fumador pasivo y el daño que le hace el humo del tabaco. Esto se puede resolver designando espacios para fumadores dentro de los propios locales comerciales. Incluso las terrazas abiertas eran una solución que se propuso a nivel federal pero que en Nuevo León se tomó la absurda decisión de también prohibir.

La intervención gubernamental en asuntos privados tiende a provocar un efecto pésimo sobre la economía y la sociedad. La decisión de reprimir aún más a los fumadores deja fuera a un grupo importante de la comunidad que no está realizando ningún delito, pero que es tratado como un criminal. Los negocios sufren esta situación, pues no encuentran la alternativa que los fumadores justamente solicitan.

El no fumador puede decidir dónde comer en base a quién permite fumar y quién no. Incluso esto puede convertirse en un factor de competencia, los negocios que quieran atraer fumadores podrán promocionarlo así y quienes quieran atraer a no fumadores podrán distinguirse. Con la ley que hoy se aprueba esto ya no es posible.

Más personas mueren en México por tomar refresco pero sigo sin ver a nuestros diputados locales mandando a sus consumidores a beberlo en las banquetas afuera de los restaurantes. La hipocresía detrás de la Organización Mundial de la Salud y del gobierno mexicano que se adhiere con ánimos serviles más que de un problema real de salud pública está dañando a un país que es netamente turístico. En Estados Unidos ha funcionado de manera más efectiva el lanzamiento de campañas publicitarias que hacen burla de los fumadores más que las políticas autoritarias de prohibición.

Es momento de denunciar a los diputados Google que están proliferando por todos lados, pero que en Nuevo León ya llevan varios autogoles, basta recordar el tema del cyberbullying que terminó en un veto que aplaudieron hasta los más férreos enemigos del gobernador Medina. Ahora se sacan de la manga una ley de protección contra el humo del tabaco que termina lastimando aún más a un sector comercial que en Monterrey ha sufrido ya varios años de golpes por la inseguridad y la crisis.  

Los diputados Google tienen una peculiar forma de operar. Su primer requisito es el aburrimiento. El primer paso es meterse a Google o su motor de búsqueda preferido y ver qué andan legislando en otras partes del mundo. Siguiente, armar una iniciativa que la redactan sin el más mínimo cuidado a las consecuencias que puede tener su redacción. Finalmente, la presentan al pleno con más ánimos de aparecer en los medios que de resolver un problema. “Nosotros sí estamos trabajando” parece ser la consigna detrás de estos personajes, muchos de ellos que ya se están viendo en la silla de la presidencia municipal. Se trata de aparecer en la foto, mientras lo que legislan es lo de menos.

Hemos tenido legislaturas torpes anteriormente, pero ésta ha reflejado en su haber un cuadro sintomático peligroso para la salud del Estado, mucho más que el propio humo del cigarro. Las ocurrencias salen muy caras, especialmente cuando las hacen personas que tienen más poder que inteligencia. 

mayo 08, 2013

De fieles y mercenarios


Publicado en Publímetro

El PAN Nuevo León mostró síntomas de grave decadencia. El domingo pasado fuimos testigos de una verdad que ya se antojaba visible para los observadores, pero que ahora ya no tiene donde esconderse.

El politólogo italiano Angelo Panebianco escribió en 1982 un magnífico libro que recomiendo a cualquiera que quiera entender a esas organizaciones raras que viven pidiendo nuestros votos. Su nombre es Modelos de Partidos (Alianza Editorial, 1990 para la versión en español). Los partidos políticos (y prácticamente cualquier organización voluntaria), sobrevive por las relaciones asimétricas entre los líderes y sus seguidores. 

La premisa es que no existe el poder absoluto, y los líderes dependen su poder en la aceptación de sus subordinados. Obviamente esta sumisión es negociada a cambio de lo que Panebianco llama incentivos. La estabilidad de la organización está sostenida en la capacidad del líder para proveer estos incentivos y que de esa manera siga siendo reconocido su liderazgo.

Los incentivos pueden ser colectivos o selectivos. Los primeros van de la mano con la capacidad de los líderes para inspirar sentimientos en sus seguidores: solidaridad, sentido de pertenencia, emociones que normalmente solo se consiguen cuando el individuo se siente parte de algo más grande que su propio ser. Los incentivos selectivos se identifican con la capacidad del líder para dar bienes tangibles: poder político o retribuciones económicas.

El último hallazgo de Panebianco que quiero mencionar es sobre la evolución de las organizaciones. Los partidos políticos jóvenes (y sus líderes) tienden a sostenerse primordialmente por incentivos colectivos, solo debiendo pagar algunos puestos políticos clave a sus jugadores esenciales. Los partidos políticos decadentes (y sus líderes) viven de su capacidad para proveer incentivos selectivos, pues los colectivos ya nadie se los compra.

En este círculo vicioso, la falta de fieles hace que sea más necesario pagar mercenarios, dejando a la organización a expensas de individuos sin inspiración, y sin capacidad para inspirar a otros.

Exactamente igual que en la vida real, cualquier persona que tiene que pagar por amor seguramente ya perdió la mayor parte de su encanto.

El cambio de liderazgos en el partido que renovó consejeros este domingo fue emblemático especialmente respecto a cuánta de su fidelidad sobrevive por incentivos selectivos. La nómina regia (y la de otros municipios) dominó. El imponente liderazgo de Larrazabal se volvió impotente ante la nueva chequera. Los viejos liderazgos morales brillaron tristemente por su ausencia. El panismo regio, otrora símbolo de los valores fundacionales, ha demostrado que la fidelidad trabaja de nueve de la mañana a seis de la tarde.

No pretendo señalar aquí que otros partidos no se comporten de la misma manera, ni tampoco busco hacer un juicio moral sobre un partido en particular. Describo lo que a mi punto de vista es un ejemplo de la decadencia organizativa de uno de ellos.

Algunos de los panistas podrían aprovechar esta convención para reflexionar sobre lo que viene. La distribución de poder ha cambiado y esta dinámica se reflejará de aquí a 2015. La lucha será larga y no tendrán frente a ellos a un partido con intenciones de dejar el poder. Maquiavelo en el siglo dieciséis advirtió a Lorenzo de Medici en su famoso libro El Príncipe sobre lo peligroso de ir a la guerra con mercenarios en lugar de militares formados en el amor al monarca. El ejército invasor sólo tendrá que pagar un precio más alto para conseguir la traición.

Una organización que sobrevive por la promesa (o la amenaza) económica está destinada a perder sus batallas ante organizaciones que sean capaces de inspirar a sus subordinados. Ésta podría ser una crítica a cualquier partido en nuestro país, pero como dije al principio, este domingo fuimos testigos de lo que ya no podía seguirse escondiendo.


mayo 03, 2013

Sobre la responsabilidad de los consejeros consultivos en la Administración Pública


Toma de protesta
Consejos Ciudadanos San Pedro Garza García, Nuevo León
Viernes 3 de mayo, 2013 9am – Casino del Valle.

Al Republicano Ayuntamiento de San Pedro Garza García, Nuevo León.
Al presidente de este municipio Lic. Ugo Ruiz Cortés.
A las secretarias y secretarios de este gobierno.
A las ciudadanas y ciudadanos que hoy toman protesta.

Hoy no les daré las gracias.

Ésta es una responsabilidad que asumo con respeto para quienes formaron parte de la decisión, y con humildad por lo que viene en adelante.

Quienes hoy tomamos protesta tenemos un camino que debemos recorrer con prudencia y no con gratitud.

Las auditorías ciudadanas y las consultas cumplen la difícil función de legitimar a los gobiernos. A cambio, los ciudadanos tenemos la oportunidad de mirar al interior de la casa, hacer las cuentas, cotejar los datos, recomendar las políticas, censurar y denunciar cuando algo no cuadra.

Tenemos la obligación de preguntar e investigar a fondo, y no solo de hacer presencia a los actos protocolarios.

Cada uno de nosotros tiene muchas otras actividades y la tentación está en dar el visto bueno sin revisar. Los resúmenes de vida de quienes hoy me honran permitiendo dar este mensaje me indican que puedo confiar. Sin embargo, no podía dejar de mencionarlo:

Quienes habitan y han hecho suya a San Pedro Garza García han dejado la vara muy alta y los zapatos no serán fáciles de llenar. La historia ha demostrado que las asociaciones de vecinos, los clubes deportivos y las organizaciones civiles en este municipio han dado el ciento diez por ciento.

Aquí, a diferencia de muchos otros lamentables ejemplos, la ciudadanía exigió estos espacios.

Aquí, a diferencia de otros consejos supuestamente ciudadanos, el gobierno no regaló nada. Los vecinos, las organizaciones de la sociedad civil y la iniciativa privada han trabajado de la mano con el gobierno, pero han denunciado con severidad cuando las cosas han salido de su cauce.

San Pedro ha sido ejemplo no solo en Nuevo León sino en todo el país. Los presupuestos participativos, las sesiones de cabildo transmitidas en vivo a través de Internet, las licitaciones públicas y arbitradas por la sociedad, las juntas de vecinos. Nada de esto ha sido gracia del gobierno en turno, sino exigencia de sus ciudadanos.

Eso es lo que ahora intentaremos continuar, cada uno de nosotros en nuestros respectivos consejos ciudadanos.

La sociedad de Nuevo León y la de México estarán atentas a lo que aquí se avance o retroceda. Tenemos una gran oportunidad pero no se trata de un privilegio. En Oaxaca lo llaman tequio, es una obligación con tu comunidad. Se trata además del cemento que la mantiene unida, parafraseando a Jon Elster. Ese cemento es la confianza entre ciudadanos y autoridades, pero especialmente entre ciudadano y ciudadano. Por ello la seriedad de lo que hoy estamos asumiendo.

Nuestro papel es todavía más delicado que el de las autoridades, pues con nuestro refrendo alegre  estaríamos cerrando un camino hacia la rendición de cuentas. Si el consejo ciudadano ya lo avaló quedarían pocas opciones para exigir la protesta  que tomaron nuestras autoridades cuando asumieron su cargo.

Que nuestro trabajo ciudadano refleje estos pensamientos, y que los resultados que entreguemos al dejar este consejo cumplan las expectativas de quienes nos invitaron, pero sobre todo de quienes representamos.

Buen día.

abril 10, 2013

¿El milagro regio?


Publicado el 10 de abril en Publímetro

La dinámica en la ciudad está cambiando. Pasamos de los bombazos y los colgados a una relativa tranquilidad que se puede percibir en indicadores subjetivos pero muy precisos que quiero mencionar.

El fin de semana pasado me paseaba con algunos amigos por el Barrio Antiguo y se sintió un regreso a aquellos años cuando caminar en la noche no era un acto temerario. La Macroplaza estaba atestada de visitantes en un viernes caluroso, las personas iban y venían, los estacionamientos públicos otra vez parecían tener algo qué cuidar y no solo los tristes letreros que colgaban hasta hace poco casi rogando por un carro que se detuviera. Un restaurante con terraza que mira hacia Dr. Coss tenía sus mesas llenas, y lista de espera para los que nos aventuramos a llegar sin reservar.

Las conversaciones también han cambiado. Hasta hace poco lo único que se platicaba en las sobremesas era el amigo que fue asaltado, la historia de terror cuando se regresaba de McAllen, las llamadas anónimas para extorsionar, los secuestrados, los desaparecidos. Hoy las pláticas son sobre los maestros que no quieren regresar a clases, la sequía que parece que nos comenzará a racionar el agua en dieciocho meses si no hacemos nada, los casinos que ya fueron cerrados y los paseos en bicicleta por la ciudad que se han multiplicado y las familias que salen los domingos.

Hay otros indicadores objetivos que también es importante citar. De acuerdo a la procuraduría ha habido un aumento de delitos del orden común, tales como robos, violencia intrafamiliar y cristalazos, que también es importante atenderlos, pero no significan el riesgo que implicaba quedar atrapado en una balacera en pleno centro de la ciudad. Solo para poner como referencia, hace dos años los titulares eran literalmente explícitos respecto a los muertos que teníamos en nuestra ciudad, hoy hablamos de la falta de banquetas transitables en Monterrey.

No quiero sonar excesivamente confiado pero vale la pena hacer mención de las cosas que han mejorado. Es tan responsable ser crítico cuando las cosas no están bien, como igualmente reconocer cuando las cosas parecen ir mejor. Los factores que han llevado a esta situación pueden ser tantos como igualmente vasto fue el diagnóstico sobre las cosas que nos tenían tan mal. Si tuviera que elegir algo pensaría en las acciones que han hecho autoridades municipales y la estatal para profesionalizar las policías de nuestra entidad. Como en ningún otro estado se ha logrado el nivel de atención de pruebas de confianza como en Nuevo León. El surgimiento de la Fuerza Civil ha sido también un importante logro, y el aumento general de la confianza ciudadana en sus autoridades. Otro factor que considero ha sido clave es el apoyo que han recibido los gobiernos de iniciativas ciudadanas como el Centro de Integración Ciudadana y el Consejo Cívico a través de proyectos como Alcalde como Vamos. No son los únicos y aquí caben otra decena de proyectos igualmente importantes pero considero que estos dos han sido los más emblemáticos. Si de algo podemos estar orgullosos es que en Nuevo León la iniciativa privada y la sociedad civil se unieron para trabajar de la mano con los gobiernos.

Quisiera que pronto pudiéramos hablar del milagro de Monterrey así como se habla de Medellín o de Palermo. Muchos de los indicadores que probarían una notable mejoría son de largo plazo y seguramente no los podrán presumir las actuales administraciones. Por lo pronto puedo notar y anotar que vamos por buen camino. Un reconocimiento a las autoridades y la sociedad que juntos logramos este importante primer paso.

Percepción.

Como parte de los ejercicios para esta columna pregunté a mis amigos en redes sociales el 8 de abril qué opinaban. Anotando que estadísticamente esto no tiene validez y es para efectos ilustrativos, resumo sus respuestas: Respondieron 17 personas, 10 hombres y 7 mujeres. Todos jóvenes entre 18 y 30 años. 7 consideran que sí ha mejorado la situación.  4 creen que la violencia ha disminuido pero los delitos (menos visibles) siguen en aumento. 3 consideran que los medios están ocultando información. 2 creen que simplemente nos acostumbramos a la violencia. 1 dijo que no sabe. Gracias a todos.  

abril 08, 2013

¿La seguridad es percepción?


Publicado en Publímetro Monterrey el 11 de marzo de 2013.

La estrategia cambió. El gobierno federal dejó el discurso belicista y se centró en acuerdos legislativos que hasta ahora han dado ocho columnas espectaculares desde la toma de posesión del presidente Peña Nieto. La idea, me imagino, fue que la inseguridad desaparecería de los periódicos y eventualmente lo haría de las conciencias de los ciudadanos.

El diagnóstico parte de un supuesto que puede ser verdad, pero como toda probabilidad tiene su contraparte. La seguridad es una percepción, dicen los que saben. Si las palabras dejan de mencionarse el problema desaparece. Lo que los expertos en mercadotecnia llaman el top of mind. De esta manera los espectaculares despliegues operativos han dejado de presentarse y las unidades de la policía federal y del ejército cada vez se repliegan más. Están pero no están. Poco a poco parece que el objetivo es que nos vayamos olvidando del problema, como si quisiera esconderse debajo del tapete para que de esa manera algún día deje de estar.

Los estrategas suponen entonces que si uno o dos años el gobierno deja de hablar del crimen organizado, éste volverá a entretejerse en el subconsciente para dejar de estar presente en todas nuestras charlas. Eventualmente el problema volverá a ser la economía y la inseguridad será un problema más, mucho menos grave que los rezagos educativos producto del sindicato de maestros, o los monopolios que tienen comprometida la economía mexicana.

Políticamente parece una estrategia eficaz. La idea de Felipe Calderón había sido mantener un discurso monotemático nacional e internacionalmente. Sus objetivos iban encaminados a poner alerta sobre un problema que estaba rebasando a las autoridades municipales y locales, y también señalar la hipocresía de países que se estaban beneficiando abiertamente del lavado de dinero, específicamente Estados Unidos. A través de un constante ataque militar y en medios de comunicación el presidente fue forjando una imagen de un país que se encontraba en guerra abierta contra la delincuencia, el problema fue que la economía sufrió las consecuencias.

La confianza internacional en México se desplomó al tiempo que todos los hipócritas seguían aplaudiendo la “valentía” del presidente. Los costos fueron altos y la administración de Peña Nieto ha venido a exhibir aún más los errores de Calderón. El caso del padrón de personas desaparecidas ha sido quizá el escándalo más grande hasta la fecha, pues revela un doble discurso donde por un lado el gobierno ignoró a las víctimas de este delito mientras por el otro llevó un registro secreto de estas incidencias. También está el caso de Florence Cassez que vino a poner en duda la credibilidad de las decisiones judiciales que se tomaron durante la administración pasada. El resultado ha sido un claro deslindamiento de lo que se había venido haciendo antes y lo que de ahora en adelante se hará.

Lo que me parece dudoso de esta nueva situación en la que nos encontramos es que con el ánimo de reducir el ruido por la inseguridad comience a abrirse paso un México de rumores nunca confirmados por el gobierno, un país donde los delitos vuelvan a un nivel hipodérmico y que los medios de comunicación los ignoren. Como dije antes, puede tener una razón de fondo que es reducir el daño que el discurso bélico le ha hecho a nuestro país en el ámbito internacional, pero termine provocando una nueva etapa de simulación.

Esto lo remarco porque la seguridad es percepción, pero la percepción se alimenta de los hechos. Ignorar los hechos puede reducir la percepción de inseguridad en cierto nivel, pero únicamente hará que la burbuja se vuelva a inflar hasta niveles insostenibles. Siguiendo el discurso calderonista, el combate al crimen organizado se tuvo que hacer de manera tan abierta porque durante décadas se decidió ignorar. Si la decisión es nuevamente ésta, las consecuencias ya las conocemos, solo las estamos mandando al futuro sin resolver el problema de fondo. Difícil decisión.

febrero 18, 2013

La Ley de Amparo y sus enemigos


Publicado en El Norte

El pasado martes se aprobó en la Cámara de Diputados la nueva Ley de Amparo y algunas modificaciones a leyes reglamentarias del 103 y 107 constitucionales. La decisión ha tenido varias reacciones en grupos económicos que nos hablan del impacto que puede tener en nuestro país. Por ello la aprobación en el Senado se ha vuelto el punto donde convergerán intereses que buscarán detenerla o terminar de impulsarla.

La nueva Ley de Amparo es consecuencia de una reforma constitucional que se dio en junio de 2011. En su momento fue calificada por juristas y académicos como un gran logro. Contiene importantes avances en la protección de los Derechos Humanos.  Primero, los magistrados y ministros ahora están obligados a contemplar no solo la Constitución sino también los tratados internacionales suscritos por México al resolver.

Segundo, el reconocimiento al “interés legítimo” permitirá solicitar la intervención de un juez cuando se demuestren afectaciones sociales sin necesidad de acreditar un perjuicio personal. Esto servirá para detener acciones de autoridad o de otro privado que afectan el medio ambiente, el urbanismo, o el patrimonio de la nación. Sin duda una importante arma para la sociedad civil.

Tercero, la posibilidad de que Ejecutivo y Legislativo soliciten la intervención prioritaria de la Suprema Corte en amparos, controversias o acciones de inconstitucionalidad cuando se justifique el interés social. Con esto se podrá dar rapidez a la resolución de asuntos que estén afectando a la nación y que muchas veces se empantanan por los tiempos judiciales.

Cuarto, y éste tal vez el más relevante de todos, la posibilidad de que el Poder Judicial pueda establecer una declaratoria general de inconstitucionalidad, que permitiría a la sociedad gozar los beneficios de una decisión de este tipo sin necesidad de tramitar un amparo. Esto reducirá la percepción de que la justicia solo beneficia a quienes pueden pagarla.

La reforma también ha permitido ver la fotografía de los grupos de interés en México como hacía años no se manifestaban. Específicamente dentro de la nueva Ley hay un polémico artículo 129 que establece límites a las suspensiones que pueden otorgar los jueces cuando existen perjuicios al interés social. Los diputados agregaron las fracciones once y trece que incluyen a giros negros y concesionarios como sujetos de excepción.

Ha sido interesante observar las estrategias de los grupos afectados con esta decisión, pues desde la semana pasada comenzaron una campaña a través de diversos medios afines a sus grupos, además de un intenso cabildeo en las Cámaras.

Engañosamente han intentado hacer creer que con las modificaciones se está eliminando la suspensión provisional de manera general cuando no es el caso. Ha sido práctica común que dueños de bares, casinos y señores de la televisión y las telecomunicaciones hagan un uso desmedido de suspensiones para seguir operando por encima de la ley. Lo que intentan las fracciones once y trece en el 129 es detener estas estrategias que atentan contra los intereses de la sociedad. 

Para ver el poder que tienen estos grupos basta tomar nota de las votaciones que se dieron en la Cámara de Diputados en lo general, y en lo particular sobre el artículo 129. En lo general la votación fue de 435 votos a favor y 18 en contra. De estos, 14 fueron de Movimiento Ciudadano, 3 del PT y 1 del PRD ¿Por qué la izquierda progresista votaría en contra de esta ley? ¿A quién le están haciendo el favor?

Aún más peculiar fue la votación en lo particular de los cambios propuestos en el artículo 129 que ya he mencionado. Ahí tuvimos en contra 107 de 109 legisladores del PAN, 49 del PRD, 7 del Verde, 4 del PT y los 17 de Movimiento Ciudadano. El principal argumento detrás de su negativa fue que se estaban violentando los derechos de los empresarios con esta decisión ¿Para quién trabajan nuestros diputados?

La Ley de Amparo sería un gran avance para nuestro país en materia de protección a los Derechos Humanos. Tendremos que estar atentos a lo que se decide en el Senado en los próximos días, pero especialmente a los comportamientos de nuestros legisladores. Valdrá la pena recordarles quién los puso ahí, y para quienes deberían estar trabajando. 

febrero 13, 2013

Bájale a tu música


Publicado en Publímetro Monterrey

Llega la noche y con ella la música. No es el inicio de una melodía famosa o el jingle de algún comercial. Es una triste realidad para cientos de ciudadanos en la zona metropolitana de Monterrey. La convivencia social se ve retada constantemente por la decisión de algunos vecinos por compartirnos sus pasiones musicales al máximo volumen posible, y con las bocinas afuera de sus casas en algunas ocasiones.
El juego parece más una manifestación de poder que un genuino intento por disfrutar música. Todos alguna vez lo hemos padecido, el vecino que acaba de comprar o rentar un karaoke y sus amigos que después de algunas copas se sienten José José; los que computadora en mano descargan música norteña para ambientar no solo su fiesta sino la cuadra completa.
Recientemente ha tomado relevancia el tema desde que en Guadalupe se comenzó a hablar de una multa contra los vecinos que no saben escuchar su música con normalidad. Inmediatamente otros municipios se subieron al tren y ahora parece haber un consenso respecto a la problemática y las consecuencias que puede traer.
Hablemos desde una perspectiva psicológica. La tranquilidad puede ser medida en decibeles pero también en otros indicadores que son menos tangibles. La libertad del goce del silencio no debe negársele a nadie. Los continuos golpeteos de una canción a altas horas de la noche quiebran con esa posibilidad. No se trata únicamente de ruido, imaginemos la cantidad de violencia que acarrea una actitud de este tipo. La convivencia se ve mermada por la prepotencia de aquéllos que consideran que su derecho está por encima del de los demás.
Hablemos desde una perspectiva económica ¿Cuántos recursos se están perdiendo por el mal descanso o por la falta de tranquilidad que este ruido implica? El buen desempeño de un individuo está asociado a varios factores, pero uno de ellos sin duda es haber tenido oportunidad de un buen sueño, a tener tiempo de calidad con su familia y a simplemente decidir cuándo y cuándo no escuchar música, especialmente la música de su gusto y no la de su vecino.
La cuestión de las multas contra los ruidosos puede tener una connotación presupuestal. Para los ayuntamientos estas multas significan ingresos frescos en un momento de precariedad. Los endeudamientos están obligando a las autoridades a buscar dinero hasta donde antes ni nos imaginábamos. Lo importante, sin embargo, no es la razón detrás de la acción sino la consecuencia, al menos en este caso. Los diferentes gobiernos municipales han decidido tomar en serio un problema social que comúnmente ha sido considerado normal en Monterrey. La música y el ruido parece parte de la cultura norteña. Tener la capacidad económica de poseer un reproductor de sonido con potencia es un símbolo de estatus. Viene acompañado con carne asada y consumo de alcohol. La mayoría de las reuniones se hacen en casa y aquél que pone el lugar tiene también el gusto de ser anfitrión, algo que en esta ciudad también tiene un sabor de poder.
No es casualidad que esta cultura coincida con una ciudad en donde la violencia familiar sea una de las más altas del país. Acabo de enumerar algunos elementos de la cultura regiomontana que, combinados, parecen ser ingredientes de agresiones tanto dentro de la casa por el ruido excesivo y el alcohol, así como entre diferentes vecinos. No podemos olvidar la violencia que conlleva estar cerca de esas casas ruidosas, y especialmente cuando los conflictos vienen porque la tolerancia simplemente llegó a su límite y algún vecino se cansó de la situación.
No se trata únicamente de una cuestión de ruido sino del tejido social que tanto ha venido hablando el gobierno y la sociedad civil. La convivencia humana inicia en el respeto al otro. Bajarle un poco a nuestra música es un buen inicio. Pensar que quien vive a un lado mío también tiene derecho a decidir su diversión va de la mano. Bien por los gobiernos municipales que han decidido tomar cartas en el asunto.