enero 29, 2014

La delgada línea


La Secretaría de Hacienda tiene la firme consigna de hacer pagar a los contribuyentes por las buenas o por las malas. La muestra más evidente fue el padrón de deudores y tramposos, que puso la presión social del lado del ciudadano para al menos manchar la imagen de aquéllos que no están cumpliendo con sus obligaciones. Aunque hace falta trabajar el producto final y agregar algunas empresas que claramente están recibiendo un trato diferenciado, el objetivo es bueno y la estrategia efectiva.

Parte de las estrategias que están utilizando para presionar a los contribuyentes incluye la revisión de los permisos que deben tramitar los dueños de yates que están estacionados en marinas del país. Aunque el trámite es relativamente barato con el equivalente a cincuenta dólares al año, el formato que tradicionalmente se había utilizado era uno de importación de autos. Ahora los dueños se enteran de la peor manera que, aunque siempre pagaron el impuesto correspondiente, están siendo castigados por un error que se le podría atribuir a la propia oficina de aduanas. Los agentes están realizando desde el año pasado confiscaciones que más que ayudar a las arcas mexicanas, está dañando el sector turismo de México. La imagen del país se deteriora ante el temor de que un vehículo que en ocasiones puede pasar el millón de dólares, pueda perderse por un permiso de cincuenta dólares.

Todas las proporciones guardadas, pero el año pasado un caso similar llegó a la prensa internacional. El presidente francés Francois Hollande decidió imponer impuestos más altos contra la población francesa. El argumento, similar al que ahora está utilizando Peña Nieto, era que el crecimiento económico nos iba a costar a todos. En reacción Gerard Depardieu, uno de los actores más influyentes del cine francés, se pronunció contra estas medidas, y tomó la decisión de migrar a otro país. La solución a los problemas económicos no necesariamente tiene que pasar a través de hacer más rico al gobierno. Siguiendo una metáfora que se ha hecho famosa en las redes sociales, no se puede intentar cargar un balde si estamos parados adentro de él, por más que lo hagamos con mucha fuerza. Los impuestos tienen el mismo efecto, y en ocasiones las prácticas para lograr una mejor recaudación obran como balazos a los pies.

El cuento de la baja recaudación cuando nos comparamos contra los países de la OCDE ya es viejo y trillado. Bajo este argumento se han firmado incontable cantidad de acuerdos legislativos para hacer más duras las penas contra los que no pagan. El problema sigue siendo el mismo, el sector informal de la economía es una fuente inagotable de mordidas para todos los funcionarios que supuestamente se dedican a regular el comercio. Si realmente quiere recaudar más, tienen que encontrar mecanismos que permitan la regularización a través de cuotas únicas a estos comerciantes, o hacer más sencillo el pago de los impuestos. Obligar a que los comerciantes ambulantes e informales a que tengan que acceder a Internet para emitir facturas electrónicas con certificado fiscal y cadena de seguridad no es una estrategia realista.


El problema fiscal en México pasa por un entendimiento débil del funcionamiento de la economía. Las ocurrencias siguen sucediendo, en lugar de plantear propuestas simples y generales para todos los contribuyentes, y donde la recaudación suceda de manera automática y sin la necesidad de agentes y cobradores que terminan lastimando más a la economía que los pocos pesos que puedan recuperar. Por lo pronto tendríamos que preguntar a la Secretaría de Hacienda qué va a hacer con todos esos yates que ahora descansan en sus bodegas, y cuánto realmente le va a costar al país en número de turistas que dejarán de venir. Como dice el dicho, el camino al infierno está pavimentado con buenas intenciones, y la estrategia fiscal del gobierno actual comienza a revelar algunos de sus fantasmas. 

enero 23, 2014

Pretty Me

Publicado en Jornada Aguascalientes

El capital de un político frente a una elección está en su capacidad para ser reconocido por sus posibles electores. Las oportunidades para que pueda aumentar este capital son realmente pocas, y en la medida que la comunicación entre representantes-representados tenga que pasar cada vez más por medios masivos, éstas no solo se vuelven pocas sino muy caras.

El dilema de los políticos que necesitan ser reconocidos para sobrevivir en la próxima elección los lleva a pensar en una salida que está haciendo mucho daño a los presupuestos públicos, y que en ocasiones podríamos presumir que raya en la ilegalidad.

Los legisladores en México han sido duros contra quienes puedan estar utilizando fondos públicos para promocionarse a sí mismos. Especialmente durante el sexenio de Vicente Fox la propia Suprema Corte se pronunció para obligar a las dependencias a aclarar que los mensajes del gobierno eran públicos y que no buscaban la promoción de ningún funcionario público. Sin embargo, más allá de eso, las oficinas de procuración de justicia poco han hecho para sancionar a nuestros políticos.

Entiendo el problema en el que los hemos metido. Si yo fuera político, probablemente también buscaría cualquier estrategia para aparecer en los medios y así aumentar mis probabilidades para ser reconocido por el electorado. El problema, nuevamente, es que estas estrategias pasen por los fondos públicos que podrían ser utilizados para resolver problemas reales de las comunidades que gobiernan, más allá de sus ambiciones personales.

Pongo un ejemplo en la mesa. Cada vez que vemos la inauguración de un programa de gobierno, nuestros políticos gastan cientos de miles de pesos para instalar los letreros que van detrás del pódium. Los llamados banners con elegantes tipografías y colores no pueden faltar, incluso cuando se trata de programas que buscan atenuar la pobreza o que intentan repartir algunas mochilas o útiles escolares para niños de escasos recursos. No hablo de situaciones hipotéticas, sino de ejemplos que he visto en el último año.

Termina un funcionario municipal sus funciones y tiene legítimas aspiraciones para ser el próximo gobernador. Por ley, todos los funcionarios tienen derecho a presentar un informe anual donde expongan sus logros y retos por venir. Todo bien hasta ahí pero ¿qué pasa cuando este informe viene aparejado con anuncios por las calles en espectaculares que cuestan entre veinte a treinta mil pesos mensuales, y que explícitamente exponen su cara con mensajes “electoralmente rentables”? ¿Es parte del informe saber lo que ya sabemos, o lo que no queremos saber?

La vanidad parece ser uno de los pecados más comunes en estos personajes. Esto es algo que tampoco podemos combatir de manera realista, pero al menos deberíamos poder controlar cuando se trata de nuestros impuestos ¿Han visto últimamente los anuncios que nos recetan diputados y senadores? Más allá de lo banal de los anuncios, estos personajes de verdad parecen estarse creyendo eso de que les debemos la vida y el poder ver el sol cada mañana. Quisiera que alguien me tache de exagerado después de analizar el contenido de los mensajes que mandan a sus departamentos de publicidad.

De alguna manera el debate pasa entre las ventajas de prohibir cualquier mensaje de políticos que se pague con nuestros impuestos (salvo cuando se trata de emergencias de sanitarias o de protección civil), a rescatar lo importante que podría resultar mantener las áreas de comunicación social como medidas de rendición de cuentas. Sé que no es una decisión fácil.

Sean informes de labores, recordatorios de lo bien que hacen las cosas desde sus ámbitos de poder, letreros de fondo en los pódiums, o simplemente unos segundos al aire en cualquier noticiero de la localidad, nuestros políticos están jugando su juego ¿Qué estamos haciendo como sociedad para contener esta extroversión mal encauzada?


Legítimas sus aspiraciones políticas, pero también legítimo nuestro deseo para que nuestros impuestos sean mejor gastados que reproduciendo sus caras en nuestras calles.  

Las agendas ocultas


El ciudadano intenta entender al gobierno a través de al menos dos fuentes: sus discursos y acciones. Normalmente la primera es muy bien cuidada por decenas de asesores en comunicación y secretarios particulares, pero la segunda tiende a ser más simple y revela con más claridad las agendas ocultas que el gobierno tiene.

El mejor ejemplo de esta semana ha sido la promulgación de la reforma financiera por el presidente Peña. Se vende como un triunfo para el sistema financiero mexicano y como la oportunidad para que finalmente la banca otorgue más créditos a los mexicanos, pero una vez que se pone atención a lo aprobado, no queda más que preguntarse quién fue el verdadero beneficiado por esta reforma.

Decían los banqueros que no prestaban porque en las leyes no había certeza para que los prestadores pudieran recuperar en caso de deudores morosos, y eso los hacía elevar las tasas de interés para poder asumir el riesgo. La realidad es que los bancos en México no prestan porque no tienen que hacerlo. Mejor ejemplo no pudimos tener en 2009, cuando los bancos estadounidenses y españoles en el mundo reportaban dramáticas pérdidas mientras que sus subsidiarias mexicanas no paraban de reportar ganancias de dos dígitos ¿Por qué? ¿Acá la crisis financiera global no afectó? ¿Tuvimos un mercado financiero lo suficientemente sólido como para que se cumpliera la profecía del catarrito que tan famoso hizo a nuestro ahora gobernador del Banco de México Agustín Carstens? No.  La realidad fue mucho más simple. Los bancos en México ganan dinero por las comisiones que cobran. Basta poner atención a los estados de cuenta que nos hacen llegar cada mes para percatarnos de ello.

Desde hace cuatro sexenios los bancos en nuestro país viven en una luna de miel producto del rescate del FOBAPROA/IPAB. Sus carteras vencidas fueron absorbidas por los contribuyentes y los bancos rematados a capitales extranjeros. Desde entonces, y con la falsa justificación de la poca confianza, los bancos han mantenido una actitud rentista sin asumir riesgos reales ¿Para qué prestar si con las comisiones basta y sobra? ¿Para qué bajar las tasas si los mexicanos siguen adquiriendo tarjetas de crédito que pagan entre cuarenta y setenta por ciento de interés?

Y aquí comienza el problema entre el discurso y las acciones. Dice el presidente que su principal objetivo es promover la economía. El mismo tiempo que hace esto, presenta una reforma fiscal que sigue cobrando más a los mismos sin aumentar la base gravable, y que pone más presión precisamente sobre el sector más vulnerable a los cambios. Aunado a esto, presenta una reforma financiera cuyo principal mérito es que los bancos ahora podrán solicitar a los jueces el embargo e incluso encarcelamiento de deudores, mientras el resto de la estructura financiera sigue intacta. Traducción, más facilidades a los cobradores para seguir extorsionando al tiempo que los bancos no se ven obligados por ningún lado a prestar su verdadera función en la economía.

Ante esta discrepancia podemos asumir dos hipótesis: la falta de una estrategia coherente o la presencia de agendas que podrían estar contraviniendo la “agenda oficial” que se muestra en sus discursos. Más allá del círculo cercano al presidente no habrá quién conozca esto con certeza, pero las acciones nos pueden revelar algunos datos ¿Por qué se vería inclinado el presidente a favorecer a estos grupos de manera tan abierta y sin una clara compensación para el sector verdaderamente afectado en esta ecuación? Normalmente se puede dibujar la estrategia oculta siguiendo a los beneficiados en una política. En este caso ¿Quiénes son los verdaderos ganadores?


Al tiempo que no paramos de ver elogios en la prensa internacional para el presidente mexicano, podemos comenzar a entender hacia dónde se están dirigiendo los regalos de nuestro mandatario y su equipo de trabajo. Las próximas reformas nos seguirán dando luz sobre esto. 

diciembre 19, 2013

Los gobernadores cumplidos

El lunes amanecimos con la noticia de que San Luis Potosí fue el estado dieciséis que dio el visto bueno a la reforma petrolera, faltando la promulgación del presidente y las reformas secundarias que harán viable lo que en la Constitución fue dibujado a grandes rasgos. El símbolo que marcó al régimen mexicano durante décadas fue derrumbado en cuestión de días.
Una de las fuerzas que se reveló (y se rebeló) durante los doce años panistas fueron los gobernadores. Representaron una resistencia difícil de dominar, y normalmente no estuvieron dispuestos a negociar. Tanto con Vicente Fox como con Felipe Calderón representaron a través de “sus” diputados y senadores un muro para cualquier reforma que se intentara aprobar en el Congreso.
Los gobernadores, sin embargo, han presentado nula resistencia a la reforma petrolera. De los primeros dieciséis que la aprobaron (de ahora en adelante los “cumplidos”), Manuel Velasco de Chiapas fue el primero en dar el regalo navideño a Peña Nieto, bien sabidas sus intenciones presidenciales. De los dieciséis, dos fueron panistas (Guillermo Padrés en Sonora y Marcos Covarrubias en Baja California Sur), uno pertenece al Partido Verde (el ya mencionado Manuel Velasco), y los otros trece fueron priístas (Campeche, Coahuila, Durango, Estado de México, Hidalgo, Jalisco, Nayarit, Querétaro, Quintana Roo, Veracruz, Yucatán, Tamaulipas y San Luís Potosí).
Faltará hacer un análisis similar cuando se tenga la votación completa, pero por lo pronto podemos comenzar a reflexionar algunas de las cuerdas que pueden estar provocando tanta atención al presidente de parte de algunos congresos locales.
De los treinta y un gobernadores en el país, ocho dejan su cargo en 2015. Es interesante que seis de éstos formen parte de los “cumplidos”. Los únicos de este grupo que no atendieron al llamado fueron Rodrigo Medina de Nuevo León y Mario Anguiano de Colima.
Los gobernadores que dejan el poder entre 2016 y 2017 son quince, y también se encuentran dentro de los que podrían buscar quedar bien con el presidente.  Eliminando a los que no pertenecen al PRI (Ángel Aguirre en Guerrero, Gabino Cué en Oaxaca, Rafael Moreno en Puebla y Mario López en Sinaloa), encontramos una tendencia similar: siete de once gobernadores pertenecen a los “cumplidos”.
El último año del presidente normalmente ya no es uno donde tenga influencia, pero sólo por hacer el ejercicio, hay cinco gobernadores que salen en 2018, dos de los cuales pertenecen a los cumplidos: Manuel Velasco que del Partido Verde y Rolando Zapata de Yucatán del PRI. El único de este grupo que ratificó apresuradamente la reforma petrolera y que rebasa el sexenio de Peña Nieto es Aristóteles Sandoval de Jalisco.
El regreso del PRI a Los Pinos ha puesto en evidencia que la resistencia de los gobernadores se disuelve ante los posibles incentivos electorales. Antes férreos defensores del status quo, hoy movilizan con entusiasmo las maquinarias políticas a favor de su presidente. Podría tratarse de una simple coincidencia, pero hay alta correlación entre el año de salida (2015-2017), y formar parte de los gobernadores “cumplidos” ¿Qué reflexiones nos puede dejar esto? Al parecer los contrapesos que tuvimos en la primera década del presente siglo sólo estaban atados a la afiliación partidista del ocupante de Los Pinos y no a un esquema institucional que nos garantice que los congresos locales tengan independencia política del gobierno central.
Es deseable que las reformas constitucionales pasen algunos filtros, por ello la propia constitución establece dos terceras partes de votación y mayoría simple en los congresos locales. En la práctica y ante lo que pudimos ver con la votación de la reforma petrolera, nos encontramos de vuelta a un régimen cuyas fuerzas políticas responden con mucha facilidad al presidente. Esto no es necesariamente una mala noticia pues permite el avance de una agenda política, pero resulta peligrosa si ésta no es producto de un consenso mínimo.
La información se obtuvo de cotejar los años de salida de los treinta y un gobernadores en México y los resultados de la votación en congresos locales publicados por la prensa nacional el lunes 16 de diciembre de 2013.

diciembre 11, 2013

Premios y Castigos

Publicado en La Jornada Aguascalientes

Si el comportamiento de nuestros legisladores es reflejo de nuestras preferencias al momento de elegirlos, es un buen momento para reflexionar sobre las señales que estamos enviando y el costo que tiene para nuestra democracia no impulsar un debate más inteligente. Para ponerlo en un caso actual, la inminente aprobación de la reforma petrolera será más producto de una oposición sin ideas que de una verdadera imposición.
Comisiones que trabajan de  madrugada, escondiendo dictámenes por dos días. Partidos que utilizan las tribunas y las calles para protestar las injusticias de los políticos como si no formaran parte del mismo cuerpo colegiado. Políticos que deciden salirse de las mesas de negociación al tiempo que exigen espacios para ser parte de ellas. Una tribuna legislativa que parece más preocupada por hablar con los que están fuera que con los que forman parte.

No intento pecar de ingenuidad,  entiendo la lógica detrás de estos comportamientos. Mientras unos buscan avanzar una agenda de gobierno lo más rápido posible, otros hacen su esfuerzo por distanciarse suficientemente de ella para congraciarse con la opinión pública y ofrecer una alternativa real en la próxima votación.  Pudimos verlo en contraparte cuando el PRD empujó con el PRI la agenda fiscal, mientras los que gritaban eran los panistas. Lo que me preocupa es que, si los legisladores actúan con base en incentivos, esto sea lo que estemos premiando como votantes.

La distancia entre los discursos de legisladores de oposición y de gobierno varía según el tema discutido, pero la reforma petrolera expone en buena medida las fallas de nuestro debate ¿Cómo podemos pasar de un consenso artificial y hueco como resultó ser el Pacto por México a una lucha ideológica sin argumentos como la que hemos visto estos días? La gran mayoría de las posiciones de senadores durante la discusión de esta iniciativa tuvieron dos tintes: aquéllos que parecían levantarse a leer o repetir ideas memorizadas, en su caso más chusco los verdes, y aquéllos que llenaron el parlamento de discursos apasionados sin sustancia, que tuvo su clímax en la mentada de madre de Layda Sansores.

¿Cómo estamos dirigiendo nuestra decisión para elegir legisladores? ¿Por qué estos personajes consideran electoralmente redituable su comportamiento, sea para ignorar el debate o para ridiculizarlo al extremo de pasiones de cantina? ¿A quién le están hablando mientras hablan? Tendríamos que pensar que existen cálculos detrás de esas acciones, o de lo contrario nos encontramos frente a personajes que no les importa lo que piensan de ellos, una conclusión mucho más preocupante.

La inclusión de oradores es una estrategia de dilación, eso me queda claro. El apasionamiento del discurso es una estrategia que busca poner un tema de la agenda legislativa en la agenda de los medios, no se hable de cercar el Senado. La idea detrás es crear consciencia en un país donde los medios de comunicación se encuentran parcialmente controlados en algunos de los canales con mayor difusión. Podrían ser útiles en el corto plazo mientras se preparan nuevas tácticas que complementen la oposición. En sí mismas me parecen acciones insuficientes.

La reflexión tendría que venir  sobre lo que nosotros premiamos o castigamos de estos comportamientos, pues es claro que en este momento la oposición no ha sido efectiva durante el debate petrolero. Necesitamos un discurso más sofisticado, pero sobre todo con mejores resultados para la oposición.  Esto tendría que pasar por una evaluación seria sobre lo que han venido haciendo, y lo que esperan ganar con ello. Si el premio de mentarle la madre a los privatizadores sigue siendo más espacios para el PRD en la próxima elección, entonces lo están haciendo bien. Si como electores queremos una oposición que gane algunas batallas más allá de la anécdota chistosa, entonces es momento de llamar a nuestros legisladores a cuentas

diciembre 10, 2013

Alquimia constitucional


Los diputados nuevamente han salido a practicar alquimia, buscando resolver con reformas los problemas de nuestro país. De un plumazo han establecido nuevas y abrumadoras responsabilidades a un órgano que en 2012 ya mostró síntomas de saturación. El consejero del próximamente extinto IFE Benito Nacif comentó el 3 de diciembre que los ordenamientos de la reforma política rebasan por mucho la capacidad técnica del órgano electoral y la integridad de las elecciones que vienen.

La alquimia se popularizó durante la edad media como un remedio para los problemas médicos, espirituales, económicos, políticos y cualquier otro asunto que tuviera que ver con la vida de la persona. La combinación de sustancias químicas, acompañadas de rituales antiguos, y la ayuda de personas trascendentes hacían que los fenómenos sucedieran. No hay que confundirla con la hechicería, pues ésa implica la participación de un mundo alterno, donde espíritus ayudan a que en éste se den las peticiones. Espero que nuestros diputados no hayan llegado a tal extremo.

El problema se asocia más con un complejo del famoso libro del Génesis. Cuando Iahvé llamó para que se hiciera la luz, ésta se hizo. Cuando pidió que las aguas y la tierra se separaran, no quedó rastro de lodo por ningún lado. Cuando los diputados llaman a la estructura política a reformarse, parecen esperar lo mismo. Al modificar los artículos asumen que todo lo demás tendrá que realizarse de manera automática. Incluso han llegado al extremo de establecer artículos transitorios que dan miedo, con redacciones tales como “que las legislaciones secundarias se adecuen a lo que establece la constitución en menos de doce meses”. Amén.

El problema viene cuando intenta ponerse en práctica lo que los legisladores opinan en las comisiones y que luego el pleno ratifica. En la reforma electoral de 2007 se estableció un ordenamiento muy peculiar para el IFE. El diagnóstico después de la elección de 2006 fue que la televisión era el principal enemigo de la democracia en nuestro país, entonces (hágase la luz) que el órgano electoral monitoreé su actividad durante las campañas. No solo eso, el IFE iba a ser el único órgano del Estado encargado de administrar los tiempos de radio y televisión relacionados con las campañas de los políticos.

Como si la organización de las elecciones no fuera suficiente, se tuvieron que gastar miles de millones de pesos para adquirir equipo de monitoreo de medios, contratar personal que fuera a cada radiodifusora y televisión del país a entregar pautas, y que luego se asegurara que éstas se habían respetado, incluso se le dio al IFE la facultad de sancionar particulares en caso de que no atendieran a los llamados de la autoridad. Los resultados de la elección de 2012 los conocemos todos.

En 2013 nuestros legisladores han cambiado su enemigo. Ya no es la televisión sino los gobernadores. Terribles villanos que capturan a jueces y órganos electorales locales. Gastan millones del erario público a favor de sus candidatos consentidos. No niego que tengamos este problema, pero la solución alquímica seguramente la tendremos aprobada para cuando esta columna se publique. Hágase un Instituto Nacional Electoral. Parece que los institutos locales lograrán pasar la guillotina de nuestros políticos, pero muchas de sus facultades se transferirán al nuevo INE. No importa si esto es factible o no, si es más eficiente o no. Las evaluaciones siguen sin ser un requisito para las iniciativas que presentan nuestros legisladores, ya no de impacto que sería mucho pedirles, sino al menos presupuestales y de capacidad técnica de los responsables que establece la ley.

Después de la sesión parlamentaria los veremos celebrando el gran avance que ha experimentado nuestra democracia. Ahora sí, la reforma política definitiva. Alquimia para el remedio de todos los males. 

octubre 18, 2013

Diputados fronterizos que votaron a favor de homologar el IVA a 16% en fronteras

Diputados de distritos fronterizos que votaron a favor del IVA de 16% en frontera. Búscalos para que te expliquen. Recuerda sus nombres en 2015: 

Baja California:
(PRI) 
María Elia Cabañas Aparicio de Tijuana
Benjamín Castillo Valdez de Mexicali
Jaime Chris López Alvarado de Tijuana
Mayra Karina Robles Aguirre de Tijuana
María Fernanda Schroeder Verdugo de Mexicali
(PVEM)
David Pérez Tejada Padilla de Mexicali

Chihuahua
(PRI)
José Ignacio Duarte Murillo de Ciudad Juárez
Adriana Fuentes Téllez de Ciudad Juárez
Luis Alfredo Murguía Lardizabal de Ciudad Juárez

Coahuila
(PRI)
Irma Elizondo Ramírez de Piedras Negras

Chiapas
(PRI)
Antonio de Jesús Díaz Athié de Tapachula
Hugo Mauricio Pérez Anzueto de Huixtla
(PVEM)
Mario Francisco Guillén Guillén de Comitán
Lourdes Adriana López Moreno de Palenque
Héctor Narcia Álvarez de Villaflores

Quintana Roo
(PRI)
Raymundo King de la Rosa de Chetumal


Fuente: Gaceta Parlamentaria de la Cámara de Diputados, 17 de octubre de 2013, Votaciones. http://gaceta.diputados.gob.mx 

julio 03, 2013

Los diputados Google



Yo no sé en qué momento fumar se volvió tan tóxico socialmente. A quién se le habrá ocurrido la grandiosa idea de satanizar a los fumadores al grado de que su práctica ahora sea vista como un insulto al mismo creador.

Crecí en un país que fumar era malo, pero la decisión de cada persona sobre su cuerpo tenía más peso que estas actitudes paternalistas de gobiernos pasajeros. Seamos realistas, las leyes que se han aprobado en contra de los fumadores son una moda de organismos internacionales y malas copias de normatividades que surgieron en otras partes del mundo por motivos que nuestros legisladores ni siquiera entienden.

Mucho se ha debatido sobre el problema del fumador pasivo y el daño que le hace el humo del tabaco. Esto se puede resolver designando espacios para fumadores dentro de los propios locales comerciales. Incluso las terrazas abiertas eran una solución que se propuso a nivel federal pero que en Nuevo León se tomó la absurda decisión de también prohibir.

La intervención gubernamental en asuntos privados tiende a provocar un efecto pésimo sobre la economía y la sociedad. La decisión de reprimir aún más a los fumadores deja fuera a un grupo importante de la comunidad que no está realizando ningún delito, pero que es tratado como un criminal. Los negocios sufren esta situación, pues no encuentran la alternativa que los fumadores justamente solicitan.

El no fumador puede decidir dónde comer en base a quién permite fumar y quién no. Incluso esto puede convertirse en un factor de competencia, los negocios que quieran atraer fumadores podrán promocionarlo así y quienes quieran atraer a no fumadores podrán distinguirse. Con la ley que hoy se aprueba esto ya no es posible.

Más personas mueren en México por tomar refresco pero sigo sin ver a nuestros diputados locales mandando a sus consumidores a beberlo en las banquetas afuera de los restaurantes. La hipocresía detrás de la Organización Mundial de la Salud y del gobierno mexicano que se adhiere con ánimos serviles más que de un problema real de salud pública está dañando a un país que es netamente turístico. En Estados Unidos ha funcionado de manera más efectiva el lanzamiento de campañas publicitarias que hacen burla de los fumadores más que las políticas autoritarias de prohibición.

Es momento de denunciar a los diputados Google que están proliferando por todos lados, pero que en Nuevo León ya llevan varios autogoles, basta recordar el tema del cyberbullying que terminó en un veto que aplaudieron hasta los más férreos enemigos del gobernador Medina. Ahora se sacan de la manga una ley de protección contra el humo del tabaco que termina lastimando aún más a un sector comercial que en Monterrey ha sufrido ya varios años de golpes por la inseguridad y la crisis.  

Los diputados Google tienen una peculiar forma de operar. Su primer requisito es el aburrimiento. El primer paso es meterse a Google o su motor de búsqueda preferido y ver qué andan legislando en otras partes del mundo. Siguiente, armar una iniciativa que la redactan sin el más mínimo cuidado a las consecuencias que puede tener su redacción. Finalmente, la presentan al pleno con más ánimos de aparecer en los medios que de resolver un problema. “Nosotros sí estamos trabajando” parece ser la consigna detrás de estos personajes, muchos de ellos que ya se están viendo en la silla de la presidencia municipal. Se trata de aparecer en la foto, mientras lo que legislan es lo de menos.

Hemos tenido legislaturas torpes anteriormente, pero ésta ha reflejado en su haber un cuadro sintomático peligroso para la salud del Estado, mucho más que el propio humo del cigarro. Las ocurrencias salen muy caras, especialmente cuando las hacen personas que tienen más poder que inteligencia. 

mayo 08, 2013

De fieles y mercenarios


Publicado en Publímetro

El PAN Nuevo León mostró síntomas de grave decadencia. El domingo pasado fuimos testigos de una verdad que ya se antojaba visible para los observadores, pero que ahora ya no tiene donde esconderse.

El politólogo italiano Angelo Panebianco escribió en 1982 un magnífico libro que recomiendo a cualquiera que quiera entender a esas organizaciones raras que viven pidiendo nuestros votos. Su nombre es Modelos de Partidos (Alianza Editorial, 1990 para la versión en español). Los partidos políticos (y prácticamente cualquier organización voluntaria), sobrevive por las relaciones asimétricas entre los líderes y sus seguidores. 

La premisa es que no existe el poder absoluto, y los líderes dependen su poder en la aceptación de sus subordinados. Obviamente esta sumisión es negociada a cambio de lo que Panebianco llama incentivos. La estabilidad de la organización está sostenida en la capacidad del líder para proveer estos incentivos y que de esa manera siga siendo reconocido su liderazgo.

Los incentivos pueden ser colectivos o selectivos. Los primeros van de la mano con la capacidad de los líderes para inspirar sentimientos en sus seguidores: solidaridad, sentido de pertenencia, emociones que normalmente solo se consiguen cuando el individuo se siente parte de algo más grande que su propio ser. Los incentivos selectivos se identifican con la capacidad del líder para dar bienes tangibles: poder político o retribuciones económicas.

El último hallazgo de Panebianco que quiero mencionar es sobre la evolución de las organizaciones. Los partidos políticos jóvenes (y sus líderes) tienden a sostenerse primordialmente por incentivos colectivos, solo debiendo pagar algunos puestos políticos clave a sus jugadores esenciales. Los partidos políticos decadentes (y sus líderes) viven de su capacidad para proveer incentivos selectivos, pues los colectivos ya nadie se los compra.

En este círculo vicioso, la falta de fieles hace que sea más necesario pagar mercenarios, dejando a la organización a expensas de individuos sin inspiración, y sin capacidad para inspirar a otros.

Exactamente igual que en la vida real, cualquier persona que tiene que pagar por amor seguramente ya perdió la mayor parte de su encanto.

El cambio de liderazgos en el partido que renovó consejeros este domingo fue emblemático especialmente respecto a cuánta de su fidelidad sobrevive por incentivos selectivos. La nómina regia (y la de otros municipios) dominó. El imponente liderazgo de Larrazabal se volvió impotente ante la nueva chequera. Los viejos liderazgos morales brillaron tristemente por su ausencia. El panismo regio, otrora símbolo de los valores fundacionales, ha demostrado que la fidelidad trabaja de nueve de la mañana a seis de la tarde.

No pretendo señalar aquí que otros partidos no se comporten de la misma manera, ni tampoco busco hacer un juicio moral sobre un partido en particular. Describo lo que a mi punto de vista es un ejemplo de la decadencia organizativa de uno de ellos.

Algunos de los panistas podrían aprovechar esta convención para reflexionar sobre lo que viene. La distribución de poder ha cambiado y esta dinámica se reflejará de aquí a 2015. La lucha será larga y no tendrán frente a ellos a un partido con intenciones de dejar el poder. Maquiavelo en el siglo dieciséis advirtió a Lorenzo de Medici en su famoso libro El Príncipe sobre lo peligroso de ir a la guerra con mercenarios en lugar de militares formados en el amor al monarca. El ejército invasor sólo tendrá que pagar un precio más alto para conseguir la traición.

Una organización que sobrevive por la promesa (o la amenaza) económica está destinada a perder sus batallas ante organizaciones que sean capaces de inspirar a sus subordinados. Ésta podría ser una crítica a cualquier partido en nuestro país, pero como dije al principio, este domingo fuimos testigos de lo que ya no podía seguirse escondiendo.


mayo 03, 2013

Sobre la responsabilidad de los consejeros consultivos en la Administración Pública


Toma de protesta
Consejos Ciudadanos San Pedro Garza García, Nuevo León
Viernes 3 de mayo, 2013 9am – Casino del Valle.

Al Republicano Ayuntamiento de San Pedro Garza García, Nuevo León.
Al presidente de este municipio Lic. Ugo Ruiz Cortés.
A las secretarias y secretarios de este gobierno.
A las ciudadanas y ciudadanos que hoy toman protesta.

Hoy no les daré las gracias.

Ésta es una responsabilidad que asumo con respeto para quienes formaron parte de la decisión, y con humildad por lo que viene en adelante.

Quienes hoy tomamos protesta tenemos un camino que debemos recorrer con prudencia y no con gratitud.

Las auditorías ciudadanas y las consultas cumplen la difícil función de legitimar a los gobiernos. A cambio, los ciudadanos tenemos la oportunidad de mirar al interior de la casa, hacer las cuentas, cotejar los datos, recomendar las políticas, censurar y denunciar cuando algo no cuadra.

Tenemos la obligación de preguntar e investigar a fondo, y no solo de hacer presencia a los actos protocolarios.

Cada uno de nosotros tiene muchas otras actividades y la tentación está en dar el visto bueno sin revisar. Los resúmenes de vida de quienes hoy me honran permitiendo dar este mensaje me indican que puedo confiar. Sin embargo, no podía dejar de mencionarlo:

Quienes habitan y han hecho suya a San Pedro Garza García han dejado la vara muy alta y los zapatos no serán fáciles de llenar. La historia ha demostrado que las asociaciones de vecinos, los clubes deportivos y las organizaciones civiles en este municipio han dado el ciento diez por ciento.

Aquí, a diferencia de muchos otros lamentables ejemplos, la ciudadanía exigió estos espacios.

Aquí, a diferencia de otros consejos supuestamente ciudadanos, el gobierno no regaló nada. Los vecinos, las organizaciones de la sociedad civil y la iniciativa privada han trabajado de la mano con el gobierno, pero han denunciado con severidad cuando las cosas han salido de su cauce.

San Pedro ha sido ejemplo no solo en Nuevo León sino en todo el país. Los presupuestos participativos, las sesiones de cabildo transmitidas en vivo a través de Internet, las licitaciones públicas y arbitradas por la sociedad, las juntas de vecinos. Nada de esto ha sido gracia del gobierno en turno, sino exigencia de sus ciudadanos.

Eso es lo que ahora intentaremos continuar, cada uno de nosotros en nuestros respectivos consejos ciudadanos.

La sociedad de Nuevo León y la de México estarán atentas a lo que aquí se avance o retroceda. Tenemos una gran oportunidad pero no se trata de un privilegio. En Oaxaca lo llaman tequio, es una obligación con tu comunidad. Se trata además del cemento que la mantiene unida, parafraseando a Jon Elster. Ese cemento es la confianza entre ciudadanos y autoridades, pero especialmente entre ciudadano y ciudadano. Por ello la seriedad de lo que hoy estamos asumiendo.

Nuestro papel es todavía más delicado que el de las autoridades, pues con nuestro refrendo alegre  estaríamos cerrando un camino hacia la rendición de cuentas. Si el consejo ciudadano ya lo avaló quedarían pocas opciones para exigir la protesta  que tomaron nuestras autoridades cuando asumieron su cargo.

Que nuestro trabajo ciudadano refleje estos pensamientos, y que los resultados que entreguemos al dejar este consejo cumplan las expectativas de quienes nos invitaron, pero sobre todo de quienes representamos.

Buen día.