marzo 01, 2007

Foucault y la libertad


Es interesante que en nuestros tiempos la libertad sea sinónimo de una camioneta de la Jeep. La libertad del ser humano es algo difícil de distinguir, principalmente para quien la ejercita. Muchas veces se confunde libertad con cualquier otra baratinga que intenta asumir su lugar. Para ponerlo más claro, existen muchas sensaciones impostoras de la libertad que en cierta forma hacen sentir a la persona “libre”. Entrecomillo libre porque soy un convencido de que la verdadera libertad es algo que no puede existir dentro de la sociedad.

Anteanoche tuve oportunidad de leer uno de esos textos que cambian la sensación de libertad con la que uno ha vivido cómodamente, y despiertan la angustia de haber vivido engañado por mucho tiempo. No, no fue ningún libro de Dan Brown, no me crucifiquen tan rápido. Lo que leí anteayer fue una comparación entre el pensamiento de Habermas y Foucault por parte de un escritor llamado Bent Flyvbjerg.

Una de las características de esta comparación es que concluye su mensaje diciendo que deberíamos aspirar hacia una sociedad más en la calidad de Habermas donde la construcción del espacio discursivo permita el desarrollo de la sociedad civil, pero que sinceramente no tenemos mucho para donde hacernos; la sociedad está regida más por el poder que por las instituciones democráticas. El análisis del poder finalmente deja bien sentado quién toma decisiones y quién sólo pretende tomarlas. Un recurso valioso para hacer esto es la historia. Dirán que el buen Foucault no hace nada nuevo al hacer esta aproximación que nos recuerda mucho a Karl Marx y su “Capital”. Sin embargo su innovación tiene que ver con la contextualización del poder. No existen virtudes universales, sino sólo vicios. El hombre está encadenado a la sociedad que ha decidido construir sobre la base de la violencia y la injusticia. Sus decisiones siempre irán encaminadas a buscar la mayor ventaja sobre el mar de actos violentos e “inhumanos” (para ser sinceros, lo más humano del humano es su violencia intrínseca).

Entender a la sociedad como una lucha constante, nos dice Foucault, nos permite entender cómo funciona. Aspirar a cuentos de hadas como los que presenta Habermas, probablemente tiene una muy buena función aspiracional, pero nunca será interesante para hacer análisis descriptivos del pasado y del presente.

Uno este escrito con uno que hace poco también leí de Adorno, quien describe a la sociedad como una masa que ha abandonado su capacidad de ser libre, por aspectos más cómodos que nada tienen que ver. Es interesante que por todos lados florezcan los anuncios publicitarios que resaltan la libertad, el deseo de exploración, la fuerza de la voluntad libre, el individualismo. La verdad es que vivimos en el mundo menos individualista que pudimos haber imaginado. Traten de tomar una decisión y se darán cuenta de antemano están amarrados a preceptos morales y mercadotécnicos que se los impedirán.

Abrir los ojos es el primer paso. Leer a estos hombres atormentados por sus propios demonios me hacen inevitablemente hacer paralelismos con mi propio estilo vida, y con el estilo de vida de las personas que me rodean ¿Somos libres? ¿Sabemos en verdad qué es eso? y la pregunta más inquietante ¿Realmente queremos ser libres?

4 comentarios:

Batz dijo...

Tu última pregunta me parece la mas acertada. No queremos ser libres, y tener que hacernos responsables de las decisiones que tomamos...
Es muy cómodo quedarnos en el "no puedo", "no me lo permite la sociedad", "no es correcto" ... que se yo ...
A veces, como lo hemos mencionado antes, la ignorancia es la única fuente de felicidad.

Reva Doiss dijo...

¿O sea que todo lo anterior a mi última pregunta no es acertado?

Don Mike dijo...

Estos señores se atormetaron por que quisieron, ellos mismos endosaron su libertad en reflexionar y en divagar sobre estos temas tan vicerales.

Libertad...mis huevos.Cada quien se forja sus propias cadenas y muy pocos saben como gozar con ellas.

y SI, LA IGNORANCIA ES UNA UNICA FUENTE DE LA FELICIDAD, LAS GRANDES COSAS DE LA VIDA NO TIENE GRAN CIENCIA...coger, comer, dormir, fregar a los demas, huevonear, etc.

Asi que no se azote mi buen y deje las cosas como estan.

Saludos y ya no lea a esos tipos, chingan el cerebro..jojojo

Rosario. dijo...

yo prefiero mil veces desatar las cosas que dejarlas como están. Prefiero implicarme en temas o cosas complejas antes de vivir la ignorancia aunque éste me de la felicidad. En verdad, la ignorancia da felicidad, pero es una felicidad superficial, no quieres vivir con pasíon y al máximo. Esa es la ignorancia.
Está muy bien que cuestiones temas, pero la verdad es que hay cosas que no valen la pena penetrar en ellos, porque el unico cambio que habrá después de desatar el tema, será en tu interior. Sugiero que desates lo necesario, para que den fruto aportes grandes.