enero 21, 2008

Lo que pasó en Tijuana


El primer reporte que dio la prensa ese día de las balaceras en Tijuana, fue que habían agarrado al sucesor de los Arellano Félix, un tal Jorge Briceño López y que se apodaba El Cholo. Supuestamente todo había sido producto de la serie de ejecuciones a policías y sus familiares el día anterior. Las fuerzas federales habían "descubierto su escondite" y procedido a enfrentarlo con decenas de soldados y policías. Para darle más drama al asunto, la balacera tuvo lugar cerca de un jardín de niños. Las imágenes de policías salvando la vida a niños sería la primera plana de muchos diarios al día siguiente.

Resulta que todo empezó porque unos policías de La Mesa (colonia en Tijuana) habían asegurado protección a un convoy que llevaría algunos kilogramos de marihuana a la frontera donde sería cruzada. En cambio, este grupo de policías, probablemente bajo protección de la gente de El Chapo los adversarios de los Arellano y en la calle conocidos como los del Sur, decidió detener al convoy y quitarles la droga para venderla ellos. La respuesta de la gente del Cholo fue monstruosa. Mataron a los policías y se fueron a matar a la esposa y hijas de uno de ellos, no sin antes cometer la equivocación de meterse en la casa del vecino y acribillar también a esa familia.

Esa mañana amanecería en primera plana la ejecución múltiple. 7 personas habían perdido la vida en una sola noche. Las fuerzas federales respondieron también con furia. Tomaron el control de la ciudad y no cesaron hasta que dieron con El Cholo, le mataron a cuatro de sus escoltas y lo atraparon junto con otros tres. Supuestamente la gente de los Arellano amenazó al Palacio Municipal de que había una bomba pero eso sólo terminó siendo un rumor más que crispó más los nervios de los tijuanenses.

Como comenzaba termino, la primera noticia es que habían detenido al Cholo. Sin embargo no se volvió a mencionar su nombre en ninguna de las notas de prensa. Hoy me cuenta un amigo que en las fotografías de los detenidos no se encuentra el supuesto líder de los Arellano cuando un policía amigo de él (de mi amigo, no del narcotraficante) también le había confirmado esa noticia ¿Qué pasó? Nadie sabe. Los policías están muy asustados porque parece que las ejecuciones seguirán mientras este muchacho atrapado-soltado por supuesto que buscará venganza de quienes revelaron su escondite seguros de que iban por él. Las cosas se pondrán feas.

Esta mañana despertamos con la noticia de que la Secretaría de la Defensa Nacional tendrá el control de las indagatorias contra el crimen organizado. Una señal de desconfianza hacia la PGR/AFI que no han hecho más que echar a perder los operativos que luego el Ejército les tiene que andar enmendando. Probablemente lo que pasó fue que el Cholo fue atrapado pero luego liberado por los mismos federales. Tiene varios meses sonando la salida de García Luna de la SSP pero nada más no se concreta. Este clima de desconfianza dentro de la misma policía no hace más que hacerle más fácil la vida a los capos. Los Arellano se encontraban descabezados pero dieron un último coletazo antes de morir. Un animal herido y perdonado puede hacer mucho más daño que uno completamente saludable.

4 comentarios:

Batz dijo...

No es novedad la necesidad de las fuerzas policiacas de trabajar para el narcotráfico por falta de dinero. Siempre lo hemos sabido, y en cierta forma, aceptado... pero ahora el conflicto es cada vez mas obvio. De verdad se siente la presencia de esa falta de confianza es las calles, en los bares, en la comunidad en general.
Es muy estresante, y muy triste...

Reva Doiss dijo...

¿Qué tan descompuesto está verdaderamente el ambiente? Siento que especialmente en zonas como BC la gente termina acostumbrándose a esas cosas ¿De verdad ahora está estresante?

Cuenta, cuenta (o cualquiera de aquellos lares que por error se encuentre con este espacio)

Cerebro dijo...

Yo creo que ya el narcotráfico ha rebasado por mucho al estado (si no es que ya hace muchos años pasó). La verdad no tengo idea como se puede acabar con ese mal (el gobierno ya demostró que no pudo, y menos cuando lo hace con fines "publicitarios")

Reva Doiss dijo...

Creo que el gobierno no pretende rebasar al crimen organizado, únicamente establecer límites de respeto mutuo. Los capos habían perdido el respeto con Fox y Calderón tiene la consigna de recuperarlo. Tumbarán dos o tres cabezas, enviarán al Chapo a Estados Unidos y listo.