julio 11, 2011

Decisiones en el PRI

Enrique Peña Nieto pidió inmediatamente después de confirmado el triunfo del PRI en el Estado de México que se comience a trabajar hacia un proyecto común. Si algo ha caracterizado a este político es su capacidad para prever riesgos y atacarlos antes de que sean desastres.

No tenía que ir muy lejos para predecir lo que puede pasarle al partido. La historia de Arturo Montiel y Roberto Madrazo fue el preámbulo del desastre del PRI hacia 2006. La división entre los punteros, y posteriormente el conflicto entre la maestra y el candidato hicieron que el barco se hundiera mucho antes de que siquiera comenzaran la carrera oficial por la presidencia.

Tampoco tenía que ir muy atrás, pues el otro mejor posicionado de su partido, Manlio Fabio Beltrones, ya pidió lo opuesto: que se haga una consulta pública respecto a la agenda política, y luego se decida al candidato. Algo que suena congruente con un legislador de su experiencia, y democrático, pues permitiría un ejercicio deliberativo entre quienes compiten por la candidatura, pero que sería suicida para un partido que tiene dinamita guardada en su sótano, como lo demostraron en 2000 y 2006.

Humberto Moreira no la tiene fácil en lo que resta del año. Los priístas han demostrado ya en dos ocasiones que el triunfo del Estado de México no hace más que envalentonar a los que ya se daban por perdidos. La soberbia llega a la superficie y emborracha a los que antes hubieran declinado por el mejor posicionado. Estoy convencido que la única alternativa que tiene el PRI para tener una oportunidad hacia la presidencia es mantenerse en torno a Peña Nieto. Cualquier otro ejercicio no hará más que resquebrajar la frágil unidad que hoy se tiene.

El otro cálculo que deberá hacer el priísmo hacia la candidatura es qué hacer con Elba Esther Gordillo. Moreira no lo pudo decir más claro al declarar que irán a buscarla (siendo él del SNTE, no brainer here). La pregunta es qué tanto aceptará el PRI las condiciones de la maestra, que ya se han revelado estos días no son baratas; y sobre todo, qué tanto aceptarán cargar con los muertitos que parece se harán públicos en las siguientes semanas. Y el que se haya comido la manzana envenenada, salud.

Candidato y apoyos. Nunca más fácil, pero nunca más complicado para el PRI.

mayo 31, 2011

las otras Martha Rivera

Martha Rivera se ha vuelto una heroína en Nuevo León y el video de su valentía recorre el mundo. No hay que escatimar en estas acciones de reconocimiento pues son la arcilla con la cual podemos comenzar a reconstruir la confianza en nosotros mismos como sociedad. Martha, profesora de un jardín de niños, quien en un momento de desesperación prefirió preocuparse porque sus niños mantuvieran la tranquilidad con una canción que los llevó a otro lugar. Martha, la que rompió el esquema y con ayuda de un teléfono logró transmitir un mensaje de esperanza a un país envuelto en uno de sus momentos más violentos.

Esto me hace pensar en el rol que ha tomado el maestro en nuestra sociedad. De ser históricamente uno de los más respetados, el odio que se ha generado en contra de ellos ha provocado una situación peligrosa. El formador de nuestros niños es un personaje que trabaja tres días y pasa el resto del mes en huelgas inútiles, y encima se atreve a cobrar su cheque completo. El guía de nuestra infancia prefiere dedicar sus horas libres a promover el voto antes que preparar sus clases. El transmisor de los conocimientos a nuestra juventud es enemigo de cualquier sistema de evaluación que involucre incentivos económicos al desempeño. Su única lealtad es con su sindicato y sus líderes. Los niños no son más que un insumo que se puede utilizar para justificar los presupuestos más altos de la administración pública federal y las estatales. El contrato colectivo sigue siendo la moneda de cambio bajo la cual miles de maestros pueden estar en las calles en cuestión de horas y, peor aún, pueden hacer caer a cualquier candidato que se atreva a desafiarlos.

No es mi intención hacer un balance sobre qué tanto de esto es verdad o mentira en este escrito. Lo que me preocupa más es lo poco que hemos hecho para rescatar a una figura que puede ser un catalizador de un cambio en nuestra sociedad. Antes que reconocer a los héroes anónimos de nuestras aulas, hemos gastado litros de tinta en estereotipar a los grandes villanos que viven del erario público y se burlan de nuestros niños.

Nuestro país está lleno de ejemplos como Martha Rivera. Profesores y profesoras que dejan lo mejor de ellos cada día con niños que no tienen más oportunidades de alcanzar un mejor nivel de vida que ser los mejores en sus estudios. Deberíamos hacer más por reconocer a esos héroes. En muchas ocasiones la diferencia entre una sociedad y otra es cuestión de percepción y de merecido reconocimiento.

mayo 30, 2011

seguridad y democracia en el sector de las telecomunicaciones

Cuando teóricamente se habla de seguridad democrática se hace un condicionamiento entre una y otra. Para que exista democracia deben tenerse mínimos de seguridad para poder garantizar los procesos democráticos. Al mismo tiempo, una concepción de seguridad que cubra todos los factores que la componen, debe partir de decisiones tomadas bajo principios democráticos. Esta fórmula mutuamente dependiente tiene un particular peso en México en el área de las telecomunicaciones cuando está por decidirse si se le otorga una nueva concesión a Carlos Slim para poder proveer contenido en sus servicios.

Respecto a los mínimos de seguridad, el fortalecimiento de empresas con dominancia cuasi monopólica debe ser considerado como una amenaza latente para la seguridad nacional. El artículo 28 de nuestra Constitución reconoce a las telecomunicaciones como un sector prioritario en el cual el Estado debe tener especial cuidado de que no se formen monopolios, incluso hasta llegar al grado de castigar severamente estas situaciones.

Por el otro, la urgencia que ha mostrado el gobierno federal para detener la posibilidad de que Telmex pueda ofrecer contenido a través de su infraestructura los ha hecho violentar los principios básicos de equidad que cualquier competidor merece, incluso llegando a utilizar a la Comisión Federal de Telecomunicaciones y a la propia Secretaría de Comunicaciones y Transportes para bloquear el acceso que el Poder Judicial ya ha reconocido como su legítimo derecho a competir, al menos desde las leyes mexicanas vigentes.

Seguridad y democracia en el sector de las telecomunicaciones deben ir de la mano, al igual que en otros elementos de este concepto. Hemos visto las consecuencias de utilizar la urgencia como excusa, por lo que en este caso tampoco puede ser la solución. Es particularmente irónico que el propio monstruo que el sistema creó para rescatar el sector telefónico en los noventa ahora sea su principal amenaza.

marzo 07, 2011

Usemos la imaginación

La imaginación es uno de los recursos más difíciles de aprovechar en política pública. Todos suponemos que la tenemos, pero qué complicado es llevarla a las acciones. Romper paradigmas, imaginarse cómo hacer algo de manera distinta a como “siempre se ha venido haciendo” es quizás uno de los retos que tenemos como sociedad. Podemos vernos como hormigas cuyo paso es bloqueado y no sabemos qué hacer hasta que alguien nuevamente toma la iniciativa de reconectarnos. Algo así nos pasa en Nuevo León, y en muchas otras partes del país, al querer sacar adelante proyectos: si algo deja de funcionar nuestra mejor estrategia sigue siendo empujar más fuerte por el mismo camino en lugar de detenernos a pensar en una forma distinta.

El proceso natural para cambiar algo que no funciona es irnos directamente a modificar la Constitución o las leyes reglamentarias. Después de enfrentarnos con el monstruo del cabildeo, los dictámenes, las sesiones ordinarias que nunca son suficientes y las buenas voluntades que se quiebran en el último momento, nos quedamos como en un principio: iniciativas congeladas sin ninguna esperanza de ser siquiera llevadas al pleno, no necesariamente por mala voluntad sino en muchas ocasiones porque detrás de ésta vienen otras iniciativas que seguramente tendrán el mismo resultado. La saturación convierte a nuestras instituciones en máquinas inoperantes.

En el Congreso Local tenemos bloqueadas muy importantes iniciativas que se mueren en el olvido por suponer que ésa es la única forma de sacar adelante asuntos públicos ¿Por qué no intentar sacarle la vuelta a este cuello de botella que nos hemos creado nosotros mismos? ¿Por qué ignorar que el artículo 115 constitucional da amplias facultades a los municipios para reglamentar tantas funciones que conciernen a los vecinos y a su vida diaria? ¿Por qué desgastar tanto la labor de asociaciones civiles y universidades con los diputados cuando se puede buscar trabajar en proyectos piloto que desde un municipio generen inercias exitosas? Los reglamentos municipales pueden ser una excelente oportunidad para enderezar el rumbo en cuanto a participación ciudadana en nuestra ciudad.

La facultad que tienen los cabildos para expedir este tipo de regulaciones ha sido aprovechada en una estrategia “arriba-abajo” al menos en una ocasión exitosamente, durante el paso del Ing. Carlos Jáuregui en la Secretaría de Seguridad Pública de Nuevo León. Cuando se tenía la necesidad de reforzar la participación ciudadana en el tema de seguridad, primero desde el Consejo de Seguridad de Nuevo León y posteriormente como titular de esta dependencia, Jáuregui mantuvo la estrategia de negociar la creación de la figura del consejo consultivo de seguridad pública en los reglamentos municipales respectivos de participación ciudadana. Como un segundo paso, se trabajó para la capacitación en la operación y funcionamiento de estos consejos, y donde además tuvo una importante participación y apoyo el trabajo que otros consejos consultivos municipales dieron al proceso, especialmente aquellos que ya tenían varios años trabajando con buenos resultados. Lo que pudo haber sido detenido en un proceso de iniciativa que seguramente seguiría en la congeladora de alguna comisión de trabajo del Congreso, hoy es una realidad en la mayoría de los reglamentos. Quedó pendiente una labor más importante en el proceso de implementación, pero esto podría ser fácilmente retomado desde cualquier frente, ciudadano o gubernamental.

Otro ejemplo exitoso se está dando en el municipio de Santa Catarina. Ahí el reglamento de participación ciudadana creó la figura de las Asociaciones Vecinales (AVES). En un proceso paralelo (y de hecho anterior) al esfuerzo que se dio desde el Consejo de Seguridad de Nuevo León, el reglamento dio facultades especiales no a consejos consultivos, sino a unidades de acción que están en el punto más cercano al ciudadano. Las asociaciones de vecinos fueron reconocidas como el punto de contacto oficial entre el gobierno municipal y los ciudadanos. De esta manera, se generó un incentivo especial para que estos organismos tuvieran una relevancia especial en el proceso de participación tanto ciudadano-gobierno, como ciudadano-ciudadano, aumentando los beneficios de pertenecer a uno para el ciudadano común.

Las limitaciones se encuentran en la necesidad de pasar por varias pequeñas reformas, y la negociación con cada uno de los cabildos se vuelve más costosa para el que promueve los cambios. Sin embargo decidirse por un proyecto piloto cuyos resultados exitosos hablen por sí mismos se vuelve una importante moneda de cambio al momento de negociar con otras instancias. También será más fácil para una asociación civil dar seguimiento a su cabildo que tener que buscar citas con legisladores que, reconozcámoslo, no se caracterizan por su disponibilidad para el ciudadano común.

Los pequeños ejercicios de imaginación pueden resolver de una manera más importante algunos procesos paralizados en nuestro Estado. Aquí el trabajo que como universidades y asociaciones civiles podamos lograr es importantísimo, especialmente en cuanto al aprovechamiento de este recurso que en nosotros debería sobrar.

marzo 02, 2011

Más allá de las personas

Publicado en Publímetro

Los cambios en el gabinete significan una oportunidad para renovar proyectos que probablemente no habrían sido exitosos, aunque también puede ser la ocasión para perder otros que con más tiempo para maduración, pudieron haber mostrado avances significativos.

El cambio en la Subsecretaría de Desarrollo Político dejó en el limbo un proyecto al que esta administración le había apostado fuerte. El riesgo que este grupo tenía presente era caer en la tentación de caer en la dinámica de reacción, y no dejar encubar proyectos que atacaban a la inseguridad desde su ámbito más complejo ¿Qué está provocando que tantos jóvenes decidan incorporarse al crimen organizado? ¿Qué podemos hacer para como ciudadanos ser agentes de cambio y no víctimas de un proceso que nos quieren hacer creer es inmenso, pero sobre todo ajeno a nosotros y nuestro ámbito de participación?

Su producto más evidente fue la propuesta de recuperación de la Colonia Independencia, presentado a finales de 2010. La estrategia era invertir en desarticular las causas y no las consecuencias de estas malas decisiones tan dañinas para la sociedad, desde aspectos culturales, de desarrollo social, desarrollo urbano, de salud, entre otros. Se involucró a universidades y otras asociaciones ciudadanas que han reflexionado anteriormente sobre el tema. Este proyecto, con sus limitaciones y críticas, representaba una oportunidad para que esta administración dejara un legado en cuanto al asunto de la inseguridad en nuestra ciudad, que estoy convencido no se resolverá en tres años ni en diez.

La salida de Edgar Oláiz de la Subsecretaría de Desarrollo Político puede representar la oportunidad para demostrar que los buenos proyectos están más allá de las personas que los impulsaron originalmente. Esperemos que en esta ocasión así sea.

marzo 01, 2011

yo sí hice mi servicio militar

Se discute en el Senado la posibilidad de reasignar personal militar de servicio para labores de combate. La posibilidad debe poner los nervios de punta para tantos elementos del Ejército Mexicano, de la Fuerza Aérea y Marina.

Una cosa es entrar a la academia militar para atender pacientes o para labores de información, y otra muy distinta que de la noche a la mañana te carguen con un fusil y te manden a rondar la zona sur de Monterrey con pasamontañas y camuflaje.

La reasignación ya de por sí implica varios problemas de capacitación y de perfil muy importantes, pero esto también puede abrir la puerta para un elemento que no he visto en las discusiones. Los mexicanos varones por obligación deben cumplir con el servicio militar nacional a partir de sus dieciocho años. Una vez que se termina el año, se queda el nombre registrado en reserva para casos en los que la nación lo requiera.

Aunque la Constitución no es suficientemente clara sobre el tema, la suposición para los que estamos inscritos es que esto sería en caso de invasión extranjera. Ahora las cosas han cambiado. Comienzo a pensar si esta reforma no abre también la posibilidad para llamar a las reservas del Ejército.

Me queda muy claro que las fuerzas armadas están sufriendo bajas en esta batalla. La necesidad de recursos humanos se está dando en ambos lados del frente ¿Será cuestión de tiempo para comenzar a discutir este asunto? ¿Podrá el presidente disponer de las reservas de las fuerzas armadas? ¿Cuáles serán los criterios para elegir a los que darán su vida por la nación? A mí con bola blanca me tocó impartir clases de español y de matemáticas. Me enseñaron ejercicios básicos y formaciones. Nunca tuve adiestramiento en uso de armas, mucho menos en tácticas de combate.

Yo sí hice mi servicio militar ¿seré llamado a enfrentar al crimen organizado?

febrero 24, 2011

la risa inoportuna

Sentir que algo va mal con la humanidad se ha vuelto deporte. Sea la ciudad, el estado, el país, el mundo, siempre habrá una razón para decir que todo va mal y que estamos condenando nuestro futuro. Cada vez con más atención hay personas que dicen que antes si estuvimos mal, pero que esta vez va en serio. Los árboles se helaron, los antros se han cerrado de una manera estrepitosa ¿dónde se va a divertir la juventud? Ahora las fiestas son en las casas y los que se vuelven delincuentes son los padres de familia porque no soportan descubrir que sus hermosos niños se han vuelto alcohólicos, depravados, animales en un estado de excitación tóxica. Negarse a este espectáculo es estar tirado en la cama con el pavor de recibir una llamada al celular, o peor aún, no recibirla.

Los sueños se vuelven ya no un resguardo, sino una propagación de los mismos miedos. Sostener un rifle de asalto que en toda mi vida he visto es una rutina. Estamos acostumbrándonos al discurso militar en nuestra vida diaria. Los operativos de personajes que caminan por nuestras calles y que parecen sacados del último estreno de Play Station, nos acostumbramos a bajar la mirada y desviar el camino.

Veía algunos videos sobre lo sucedido en Nueva Zelanda. El terremoto dejó a personas desoladas en cada rincón, pero llamó mi atención que entre la muchedumbre llorosa apareció a foco una mujer que habrá andado en sus veinte, caminando despreocupada entre los escombros, con una mochila al hombro, y una sonrisa de oreja a oreja. Su semblante y actitud contrastaban abiertamente con el contexto en el que se movía ¿Cómo podía reír ante tal calamidad? ¿Qué la podía estar haciendo sentir en ese momento de frescura emocional frente a tanta desgracia? Primero pensé que podría ser la vergüenza frente a las cámaras, o que se haya acordado de algún chiste o momento de la noche anterior, pero su sonrisa se mantuvo.

Me puse a pensar en las consecuencias de algo así. La deshumanización es un cáncer que avanza, podríamos contestar conservadoramente. Alguien un poco más reflexivo podría mencionar que ahí está la prueba de la verdadera naturaleza del ser humano. No está triste por la desgracia, sino feliz por haber sobrevivido a ella. Podríamos pasar horas contemplando la escena una y otra vez, bendiciones de la tecnología, asegurarnos que su sonrisa es genuina y no pagada por algún desgraciado que quiso hacer un programa de cámara escondida en ese momento, bromeando con la gente que iba encontrándose a su paso.

La naturaleza humana sin duda es extraña. Nos puede permitir ver a través de esa lente una realidad que solo ha existido en nuestra cabeza, o nos transporta en velocidad vertiginosa hacia destinos en los que por pura suerte hemos sobrevivido, y vemos lo peor de nuestros propios actos, sus crudas consecuencias. Tal vez lo único cuerdo que nos quede por hacer ante estas situaciones sea, efectivamente, reírnos mientras caminamos entre escombros.

febrero 09, 2011

El procurador que será aprobado por cinco diputados

El jueves comparecerán las propuestas para ocupar los puestos de procurador y tesorero del Estado ante el Congreso. La amenaza es que el PAN rechace al menos a uno de los dos pues lo encuentran, dicen, muy verde para las responsabilidades que conlleva administrar una procuraduría.
Se ha puesto interesante el asunto porque coincidió esta solicitud de aprobación con la comisión permanente. En el artículo 87 de la Constitución de Nuevo León se describe que en caso de que estuviera solo esta representación, se deberá reunir sesión extraordinaria de inmediato para desahogar la aprobación o rechazo, pero si no hubiera respuesta positiva, la segunda propuesta se mandaría únicamente a los ocho integrantes de la permanente, y la mitad más uno sería suficiente para la aprobación. Cinco diputados locales pueden decidir quién es nuestro nuevo encargado de procuración de justicia, una cartera que ha estado en fuego desde hace ya varios años (muchos más que lo que lleva Medina en el poder).
La decisión finalmente puede ser de cálculo electoral, pero el abanderamiento del descontento es un derecho (u oportunismo) de la oposición en cualquier sistema de partidos. Que pueda llegar a ser oportunismo no es necesariamente malo. Si el PAN manda el mensaje de que no cualquiera puede llegar a un puesto de ese tamaño (sea por las razones perversas que ustedes quieran), finalmente el cálculo político puede hacer que llegue alguien con mejores credenciales. La segunda propuesta al ser elegida por cinco diputados permitirá una figura más técnica y no tan manoseada.
Nada personal contra Adrián de la Garza, sin embargo bien podría tomarse otros tres o cuatro años para aprender mejor el oficio, pues su paso por Averiguaciones Previas y ahora en la Agencia Estatal de Investigación no ha tenido muchas luces que pueda presumir mañana en la comparecencia. De Othón no opino, porque todo suena a que será ratificado muy a pesar de su trayectoria.

enero 17, 2011

¿Al juez o a la familia?

Arturo Cano dio una entrevista la mañana del 17 de enero a Carmen Aristegui respecto a una investigación que hizo sobre La Familia Michoacana. Algunas de sus conclusiones no fueron ninguna sorpresa, tristemente. La organización criminal existe, funciona y es reconocida por la sociedad michoacana como una instancia alternativa de impartición de justicia.

La principal tesis que se manejó fue relativa a la ineficacia o abierta corrupción de los órganos institucionales. Si la gente ya no cree en el juez, puede presentarse ante el "Vito Corleone" michoacano y pedirle ayuda para resolver un problema de deudas, un esposo golpeador, una disputa de tierras. La decisión de La Familia vendrá con un grupo de sicarios que harán entrar en razón al agresor a través de la violencia y la amenaza, o finalmente la muerte.

Esta feudalización de nuestra república la hemos visto a lo largo y ancho del territorio nacional. El debilitamiento del Estado nos trae nuevas formas de convivencia que no se alejan mucho de las reglas que funcionaron durante siglos, antes de la creación del Estado. La asociación con los señores que pueden garantizarnos protección a cambio del tributo, la obediencia y la lealtad sumisa se vuelve la moneda de cambio para este tipo de sociedades. En la medida en que el deterioro de las instituciones se haga más grave, los señores tendrán cada vez mayor presencia e importancia.

El proceso que parece inevitable nos obliga a tomar decisiones rápidas. Mientras intentamos mantener instituciones que solo sirven de fachada a costos altísimos, los empleados de estas organizaciones fortalecen lealtades alternas y muchas veces contrarias al propio objetivo de su organización. Aquí podemos encontrarnos policías, ministeriales, jueces, agentes aduanales, y un largo etcétera, que son aceptados en sus posiciones debido a un ejercicio de simulación por todos entendido [me resisto a cambiar esta última palabra por "aceptado"], y parece que así "ha funcionado siempre y ha funcionado bien".

El problema viene cuando los señores de siempre se debilitan. Las lealtades comienzan a entrecruzarse, y los entendimientos se vuelven confusos para un grupo enorme de ciudadanos y burócratas. Las luchas por el poder en los más altos niveles provocan que al servir a un señor, se esté en franca línea de fuego con el resto de los señores. La feudalización de nuestra república [también me resisto a poner esta última palabra entrecomillada] nos encamina a un choque donde seguramente surgirán nuevos liderazgos alternativos (legales e ilegales) con los cuales deberemos tomar decisiones nuevas de lealtades y simulaciones.

El caso michoacano se vuelve un largo escalofrío para cualquiera que lo quiera ver con atención. Sus consecuencias más inmediatas se ven en el semblante abatido del gobernador actual, que no sabe ya si culpar a la federación por haberle ido a sacudir el avispero, o a sus propios empleados que poco a poco se fueron embarrando de esas lealtades cruzadas. Desconozco si él mismo también, pero ahí está el caso de su medio hermano como fuerte señal de alerta.

Esta situación debe plantearnos reflexiones mucho más profundas que las simplistas conclusiones del gobierno federal. Tienen que plantearse preguntas sí de Estado de Derecho, que resulta vital para la sobrevivencia de nuestro Estado, pero también preguntas de factibilidad, de capacidad, de mínimos indispensables para garantizar la convivencia.

Este cáncer no se sostiene por sí solo, necesita de la sociedad para alimentarse. Existe un porcentaje grande de la población mexicana que ha tomado la decisión de lealtad y simulación contrario a los principios constitucionales que supuestamente nos hacen existir.

Una solución puede ser combatir con todo y contra todos la sobrevivencia de la noción institucional de nuestro Estado. Otra puede ser reflexionar seriamente sobre nuestros "nuevos" contratos sociales y asumirnos en ellos con todas sus consecuencias. Para como vamos, al parecer la desintegración social nos obligará asumir esa posición de una manera cada vez más individual. O para decirlo de manera más simple ¿a quién le llevaré mis problemas: al juez o a la familia?

enero 11, 2011

Dilema ciudadano

No sé qué sea más injusto, si descubrir que debo seguir pagando tenencia por una torcida visión de equidad social donde los malvados capitalistas deben ser castigados por tener un auto más nuevo que 2006, o descubrir que la única forma que tengo para defenderme frente a un Estado por todos los medios ineficiente, obeso y autista, es renunciar al pago de mis impuestos y por lo tanto a mi derecho a exigirle que cumpla con sus objetivos más mínimos.

Si decido ser parte de la resistencia civil a través del no pago de la tenencia, me enfrentaré con la difícil situación de ser un free rider en esta sociedad que requiere más y no menos ciudadanos comprometidos. Los recursos que no pagaría harían todavía más débil al gobierno que apenas y puede enfrentar la creciente amenaza del crimen organizado y otros problemas igual de graves.

Si decido pagar, no haría más que permitir que este gobierno siga gastando nuestros recursos de manera soberbia. Los gastos por imagen no hacen más que dispararse año con año (y eso que apenas llevamos dos). Los gastos por transportación aérea del gobernador se han vuelto una infame muestra de su falta de sensibilidad (o del más mínimo instinto de supervivencia); y ni cómo defenderlo cuando con recursos públicos se está pagando uno de los edificios más altos de América Latina, construido por acreedores amigos del partido en el poder.

El dilema en que se me ha puesto es enorme. Cualquier decisión que tome tiene consecuencias negativas en mi conciencia y en mi estado de ánimo. El gobierno no debería orillarnos a esta situación, sin embargo ya lo ha hecho y ahora tenemos que decidir con qué demonio queremos dormir.